Cueva de los Caballos (Valltorta, Castellón). Comentario

En un abrigo del barranco de la Valltorta, en Castellón, un grupo de arqueros espera agazapado mientras una manada de ciervos corre hacia ellos: un gran macho de enorme cornamenta, varias hembras y sus crías. Es la escena de caza de la Cueva de los Caballos, una de las imágenes más reproducidas del arte rupestre levantino, pintada con figuras de apenas unos centímetros. ¿Cómo consiguió su autor transmitir la tensión de la cacería y qué nos dice de las sociedades que la pintaron? Lo explicamos en este comentario completo.

Ficha técnica

ObraEscena de caza de la Cueva de los Caballos (Cova dels Cavalls)
AutorAnónimo
CronologíaDiscutida: entre el Epipaleolítico y el Neolítico; muchos especialistas la sitúan hoy a partir de hacia el 5500 a. C.
EstiloArte rupestre levantino
TécnicaPintura monocroma en rojo, con pigmentos minerales, sobre la pared de un abrigo rocoso
TemaBatida o caza de ciervos con arco
UbicaciónBarranco de la Valltorta, término de Tírig (Castellón)
ProtecciónPatrimonio de la Humanidad (UNESCO, 1998), dentro del Arte rupestre del arco mediterráneo de la península ibérica
Cueva de los Caballos de la Valltorta: calco de la escena de caza con arqueros que esperan a una manada de ciervos
Calco de la escena de caza de la Cueva de los Caballos, publicado por Hugo Obermaier y Paul Wernert en 1919. Imagen: dominio público, Wikimedia Commons.

Clasificación de la Cueva de los Caballos

La Cueva de los Caballos (Cova dels Cavalls, en valenciano) es un abrigo rocoso del barranco de la Valltorta, en el término de Tírig, en el interior de la provincia de Castellón. Sus pinturas pertenecen al arte rupestre levantino y fueron dadas a conocer en 1917, cuando se descubrieron los primeros abrigos pintados del barranco. Poco después las estudiaron Hugo Obermaier y Paul Wernert, que publicaron en 1919 el calco de la escena de caza. Su nombre procede de una antigua identificación de algunos animales como caballos, aunque la escena principal representa ciervos. Desde 1998 forma parte del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como Arte rupestre del arco mediterráneo de la península ibérica.

Como todo el arte levantino, su cronología es discutida. Durante décadas se atribuyó a los cazadores y recolectores del Epipaleolítico; hoy muchos investigadores lo consideran posterior, contemporáneo de las primeras comunidades neolíticas de la península, a partir de hacia el 5500 a. C. Lo único seguro es que se trata de un arte posterior al Paleolítico, pintado por grupos para los que la caza seguía teniendo un enorme valor económico y simbólico. Las pinturas originales están hoy muy deterioradas, en parte por desprendimientos y actos de expolio, y el Museo de la Valltorta, en Tírig, muestra reproducciones que permiten apreciarlas mejor.

Análisis formal

La escena representa una batida de caza. Una manada de unos nueve ciervos, encabezada por un gran macho de amplia cornamenta y formada sobre todo por hembras y crías, desciende a la carrera en diagonal por la pared. Frente a ella, a un lado, un grupo de cuatro o cinco arqueros la espera en distintas posturas: unos de pie, otros con una rodilla en tierra, todos con el arco tensado y las flechas preparadas. La composición sugiere una estrategia colectiva: los animales parecen empujados hacia el lugar donde aguardan los cazadores, y algunos ya llevan flechas clavadas.

Los ciervos se representan de perfil, con un naturalismo notable: la silueta es esbelta, las patas se extienden en el llamado galope volante para expresar la velocidad, y las cabezas, las orejas y la cornamenta del macho están bien observadas. Las figuras humanas, en cambio, están muy estilizadas: troncos alargados y finos, piernas largas, cabezas pequeñas. Esta diferencia de tratamiento entre animales y personas es característica del arte levantino. Todas las figuras se pintaron en rojo, con tinta plana y sin modelado, y su pequeño tamaño obliga a acercarse a la roca para verlas.

Cueva de los Caballos de la Valltorta: figura humana pintada en rojo sobre la pared del abrigo
Figura humana pintada en la pared de la Cueva de los Caballos. Tírig (Castellón). Foto: EmparMM, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

La composición es abierta y se adapta a la superficie del abrigo, sin línea de suelo ni paisaje. Sin embargo, la diagonal que trazan los ciervos y la disposición de los arqueros en su camino crean una relación clara entre ambos grupos y un fuerte efecto de movimiento. El espectador lee la escena como un momento concreto de una acción que tiene un antes y un después. En el mismo abrigo hay otras figuras humanas y animales, algunas de ellas añadidas en distintos momentos, lo que demuestra que el lugar se pintó y se visitó repetidamente.

Cueva de los Caballos: el barranco de la Valltorta en Tírig, con sus paredes calizas donde se abren los abrigos pintados
El barranco de la Valltorta, en Tírig, donde se abren la Cueva de los Caballos y otros abrigos pintados. Foto: Juan Emilio Prades Bel, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

Comentario: contexto, función y estilo

Contexto histórico y artístico

El barranco de la Valltorta y el cercano de la Gasulla forman uno de los núcleos más importantes del arte levantino, con decenas de abrigos pintados con escenas de caza, combates, recolección y danzas. Tras el final de la última glaciación, el clima mediterráneo favoreció los bosques y las especies como el ciervo, la cabra montés o el jabalí, que se convirtieron en las presas principales. Más tarde se difundieron la agricultura y la ganadería, pero la caza conservó un papel importante, tanto económico como social. El arte levantino refleja este mundo, centrado en la actividad humana y no en los grandes animales aislados del arte paleolítico de las cuevas.

Función y significado

La escena admite varias interpretaciones complementarias:

  • Relato de una cacería: la escena podría narrar una batida concreta, memorable para el grupo, y conservar su recuerdo.
  • Ritual propiciatorio: pintar una caza con éxito pudo formar parte de ceremonias destinadas a asegurar la abundancia de las presas.
  • Enseñanza: la imagen muestra una técnica colectiva, la batida, en la que unos cazadores empujan a la manada y otros esperan, y pudo servir para transmitirla.
  • Identidad y territorio: los abrigos pintados, visitados a lo largo del tiempo, señalaban lugares significativos y reforzaban la identidad del grupo.

Rasgos del estilo

El arte levantino se define por el protagonismo de la figura humana, la representación de escenas con varias figuras relacionadas entre sí, el movimiento, la pintura monocroma de tinta plana y el pequeño tamaño. Los animales se pintan con un naturalismo cuidadoso y las personas, de forma estilizada. La Cueva de los Caballos es quizá el ejemplo más claro de todos estos rasgos: una escena colectiva y dinámica, en la que la estilización de los arqueros contrasta con la observación precisa de los ciervos en plena carrera.

Frente al arte paleolítico de cuevas como Altamira, con grandes animales aislados, policromos y adaptados al relieve de la roca, aquí lo importante es la narración. El pintor no busca el volumen ni el color, sino la claridad de la acción, y lo consigue con medios muy sencillos: la diagonal de la manada, el gesto de tensar el arco, las patas extendidas de los animales. Por eso esta escena se ha convertido en una imagen emblemática de la caza prehistórica y aparece en numerosos libros de texto.

Obras relacionadas

Dentro del arte levantino pueden compararse la recolección de miel de la Cueva de la Araña, en Bicorp, y la danza de la Roca de los Moros de Cogull. Para contrastar con el arte paleolítico de las cuevas profundas son útiles la cueva de Altamira y la cueva de Lascaux.

Conclusión

La escena de caza de la Cueva de los Caballos resume las características del arte rupestre levantino: pintura monocroma en abrigos al aire libre, pequeño tamaño, figuras humanas estilizadas, animales naturalistas y, sobre todo, una clara voluntad narrativa. La batida de ciervos, con su manada en diagonal y sus arqueros al acecho, muestra la organización colectiva de la caza y la capacidad de estos pintores para expresar el movimiento con muy pocos recursos. Aunque su cronología sigue en debate, es uno de los testimonios más valiosos de la Prehistoria reciente de la península y forma parte del patrimonio mundial desde 1998.

Preguntas frecuentes sobre la Cueva de los Caballos

¿Dónde está la Cueva de los Caballos?

En el barranco de la Valltorta, en el término de Tírig (Castellón). Es un abrigo rocoso poco profundo.

¿Qué representa su pintura más famosa?

Una batida de caza: una manada de ciervos corre hacia un grupo de arqueros que la espera con los arcos tensados.

¿Por qué se llama de los Caballos si representa ciervos?

Por una antigua identificación de algunos animales como caballos. La escena principal muestra, en realidad, ciervos.

¿De qué época es?

Su cronología es discutida: se ha atribuido al Epipaleolítico, pero muchos especialistas la sitúan hoy en el Neolítico, a partir de hacia el 5500 a. C.

¿Es Patrimonio de la Humanidad?

Sí. Desde 1998 forma parte del Arte rupestre del arco mediterráneo de la península ibérica, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Bibliografía

Beltrán, A. (1968). Arte rupestre levantino. Zaragoza: Universidad de Zaragoza.

Dams, L. (1984). Les peintures rupestres du Levant espagnol. París: Picard.

Martí Oliver, B. y Hernández Pérez, M. S. (1988). El Neolític valencià: art rupestre i cultura material. Valencia: Servei d’Investigació Prehistòrica.

Obermaier, H. y Wernert, P. (1919). Las pinturas rupestres del Barranco de Valltorta (Castellón). Madrid: Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas.


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