El 12 de Abril de 1931 tuvieron lugar las elecciones municipales en España. Los resultados, aunque esperados, sorprendieron a todos los españoles. La victoria de socialistas y republicanos en las principales capitales como Madrid y Barcelona, anticipaban de alguna manera el advenimiento de la II República. Ante esta situación, el rey, Alfonso XIII, decide abdicar mediante el documento que se presenta a continuación.

Alfonso XIII se despide del país.

«Las elecciones celebradas el domingo me revelan claramente que no
tengo hoy el amor de mi pueblo. Mi conciencia me dice que ese desvío no será definitivo,
porque procuré siempre servir a España, puesto el único afán en el interés
público hasta en las más críticas coyunturas.

Un Rey puede equivocarse, y sin duda erré yo alguna vez, pero sé
bien que nuestra patria se mostró en todo momento generosa ante las culpas sin
malicia.

Soy el Rey de todos los españoles, y también un español. Hallaría
medios sobrados para mantener mis regias prerrogativas, en eficaz forcejeo con
quienes las combaten. Pero, resueltamente, quiero apartarme de cuanto sea lanzar
a un compatriota contra otro en fraticida guerra civil. No renuncio a ninguno
de mis derechos, porque más que míos son depósito acumulado por la Historia, de
cuya custodia ha de pedirme algún día cuenta rigurosa.

Espero a conocer la auténtica y adecuada expresión de la
conciencia colectiva, y mientras habla la nación suspendo deliberadamente el
ejercicio del Poder Real y me aparto de España, reconociéndola así como única
señora de sus destinos.

También ahora creo cumplir el deber que me dicta mi amor a la
Patria. Pido a Dios que tan hondo como yo lo sientan y lo cumplan los demás
españoles.»

ABC, 15 de abril de 1931

DESCRIPCIÓN: El texto
presentado se trata de una publicación del rey Alfonso XIII en el periódico
ABC, se trata de un texto histórico-circunstancial, ya que responde a la
victoria en la elecciones municipales de 1931 de republicanos y socialistas,
fuente primaria y de carácter público, puesto que ha sido publicado en un medio
de prensa.

RESUMEN: El texto
trata sobre la abdicación de Alfonso XIII y su exilio de España como respuesta
a los resultados electorales del 12 de Abril de 1931 que le dieron la victoria
a republicanos y socialistas.

ANÁLISIS: En el primer
párrafo, Alfonso XIII, reconoce que ha perdido el apoyo del pueblo español, y es que a pesar de que los partidos monárquicos han obtenido la victoria en la mayoría de ayuntamientos tras las elecciones municipales del 12 de Abril de 1931, la victoria de republicanos y socialistas capitales importantes como Madrid y Barcelona, se interpretó como una victoria del republicanismo a nivel nacional, ya que en el mundo rural predominaba todavía un sistema caciquil.

En el
segundo párrafo el rey admite haberse equivocado, sin duda se refiere a su apoyo al pronunciamiento y después a la dictadura de Miguel Primo de Rivera, que alentó aún más el descontento general y crecimiento de las posiciones antimonárquicas en España.

En el tercer
párrafo, Alfonso XIII, no renuncia a ninguno de sus derechos como monarca
español, afirma que son derechos acumulados por la historia, en este sentido
muestra una línea de pensamiento cercana a Jean Bodín que ya en el siglo XVII,
en cuanto el monarca es depositario del poder por derechos históricos, aunque
quizá se desmarque de Bodín en el sentido de no defender la monarquía absoluta,
ya que en el siglo XX, la soberanía nacional está profundamente asentada en la
Europa Occidental. Por otro lado, admite que podría comenzar una guerra civil,
con la intención de proteger sus legítimos derechos, pero termina renunciando a
un conflicto que enfrente a los españoles.

En el cuarto
párrafo, Alfonso XIII anuncia su renuncia al trono y su exilio voluntario hasta
que se celebren las elecciones generales, ya que las anteriores habían sido
municipales y actuar en consecuencia con los designios del pueblo.

En el último
párrafo se despide, afirmando que su decisión la ha tomado con la intención de
beneficiar a España al tiempo que cumple con su deber como Rey.

COMENTARIO: El reinado
de Alfonso XIII constituye uno de los periodos más convulsos de la Historia
Contemporánea de España, su reinado se inicia con la regencia de su madre María
Cristina (1885-1902), en se vive cierta tranquilidad social pero no tardarán en
aparecer los problemas, el Pacto del Pardo (1884) entra Cánovas y
Sagasta da lugar a la adulteración de las elecciones por medio del Pucherazo,
el Caciquismo o el Encasillamiento, pero sin duda fue la Crisis de Cuba de 1898
la que marcó la crisis del periodo. En 1902 con la mayoría de edad de Alfonso
XIII comienza su reinado efectivo, no exento de continuas crisis, la mayoría
desencadenadas por la instauración de un protectorado en el norte de África
tras la Conferencia de Algeciras en 1906, el Barranco del Lobo
(1908), o la Semana Trágica de Barcelona (1909), debido a los sistemas
de reclutamiento para combatir en África serán las más destacadas de sus
primeros años, la política sufre un giro con los llamados regeneracionistas,
que pretendían modernizar el país, y que se manifiesta tanto en el gobierno
conservador como el de Maura o el progresista de Canalejas. Con el comienzo de
la I Guerra Mundial, el país vuelve a entrar en una profunda crisis económica
imposible de resolver por los gobiernos de Eduardo Dato y el Conde de
Romanones, la crisis de Annual en 1921 marcará el punto álgido de la
crisis, con más de 10.000 bajas, irregularidades en los mandos militares que
quedaron al descubierto con el Expediente Picasso, en 1923 Alfonso XIII
apoya la dictadura de Miguel Primo de Rivera, en principio una medida temporal
con la intención de restaurar el orden, entre las primeras medidas se encuentra
la suspensión de la Constitución. Sin embargo, la dictadura fue enquistándose
en el tiempo y la oposición comenzó a organizarse contra el nuevo régimen, en
el Pacto de San Sebastián en 1930 socialistas, republicanos y
nacionalistas unen sus fuerzas para derrocar la dictadura y la monarquía a la
que acusan de lesa majestad y de haber traicionado a su pueblo. En 1930 se da
un giro político, comienza el periodo conocido por dictablanda, ahora con el general Berenguer, que pretendía
volver paulatinamente a la normalidad constitucional, sin embargo la reformas
eran lentas y la oposición se exasperaba. Dentro de esta política se enmarcan
las elecciones municipales del 12 de Abril de 1931 con una abrumadora victoria
de socialistas y republicanos. Alfonso XIII finalmente admite los resultados
electorales y abdica, el 14 de Abril parte al exilio desde Cartagena, ese mismo
día se proclama la II República con un gobierno provisional liderado por
Alcalá-Zamora.

CONCLUSIONES: En el texto
advertimos que Alfonso XIII pensaba que su salida sería de carácter temporal y
que pronto volvería la institución monárquica a España. Sin embargo, la
realidad fue muy distinta, España durante un periodo de casi 45 años careció de
rey, a lo largo de diferentes etapas como fueron la II República, Guerra Civil
y Franquismo. Si durante la II República la razones parecen obvias, no lo son
tanto durante el Franquismo ya que con la Ley de Sucesión de 1947, el régimen
proclama a España como reino, sin embargo Juan de Borbón, hijo del anterior se
alinea con la oposición franquista. Su protagonismo en el conocido como Contubernio
de Munich en 1962 da lugar a la negativa de Franco a ceder la corona. En 1969
se proclama a Juan Carlos como príncipe de Asturias, pero no será hasta la
muerte de Franco en 1975 cuando acceda al trono. Hasta hace poco la Corona
Española, era una de las instituciones más valoradas del Estado Español, sin
duda, se debe a la participación del rey Juan Carlos I en el proceso de
transición democrática y a su intervención durante el intento de golpe de
estado en 1981. Hoy diversas circunstancias como el proceso a Urdangarín o la
reciente partida de caza en África de Juan Carlos I reabren el debate político
entre monárquicos y republicanos, estos últimos aglutinados sobre todo en
partidos de izquierda, que consideran a la institución como inmovilista, anquilosada
y retrógrada. Otra cuestión que deberá afrontar la corona será la sucesión de
Juan Carlos o la reforma de la Constitución ya que existen restricciones para
el acceso al trono de las infantas.