
Comentario de la mastaba de Saqqara
Clasificación
La mastaba de Saqqara hace referencia a un tipo de tumba egipcia característica del Periodo Arcaico y del Antiguo Imperio. Se sitúa en la necrópolis de Saqqara, próxima a Menfis, actual Egipto. Aunque existen múltiples mastabas en este sitio, algunas de las más estudiadas son las de Ti, Ptahhotep o Mereruka, todas fechadas entre las dinastías III y VI (c. 2700-2200 a.C.). Este tipo de sepulcro representa una etapa clave en la evolución de la arquitectura funeraria egipcia, actuando como forma previa a las pirámides. Su estilo pertenece a la arquitectura funeraria del Antiguo Egipto, marcada por la solidez, la simetría y la jerarquía simbólica. Saqqara, como necrópolis oficial de la capital, concentró las tumbas de altos funcionarios y sacerdotes. A día de hoy, muchas de estas mastabas se conservan parcialmente, gracias a intervenciones arqueológicas modernas.
Descripción
La mastaba es una tumba de base rectangular, muros rectos ligeramente inclinados y techo plano, construida con bloques de piedra caliza o ladrillo crudo. La planta es rectangular, con una orientación este-oeste, asociada a la cosmovisión solar egipcia. Internamente, se divide en tres partes principales: el serdab (cámara cerrada con la estatua del difunto), la capilla con relieves decorativos, y el pozo funerario, que desciende hasta la cámara sepulcral subterránea. El acceso se realiza desde un pasillo o entrada decorada, dando paso a la capilla que albergaba ofrendas y rituales. Frecuentemente, las paredes estaban cubiertas de relieves policromados, representando escenas de la vida cotidiana, rituales, fauna y actividades agrícolas. El alzado exterior muestra líneas horizontales y compactas, mientras que el interior se estructura en estancias conectadas mediante corredores. Además, los elementos sustentantes eran los muros de carga, y los sustentados, las techumbres planas, generalmente de piedra o madera. El conjunto ofrece un diseño funcional, orientado a la eternización del alma del difunto.
Análisis
En cuanto a la luz, el interior de la mastaba es escaso en iluminación natural. Evidentemente, su función funeraria no requería luz constante. Los espacios eran sombríos, generando una atmósfera introspectiva y espiritual. El color, aunque hoy desgastado, fue originalmente vibrante: predominaban los ocres, rojos, verdes y azules en los relieves murales. Así, la policromía realzaba la vitalidad de las escenas representadas, otorgando “vida eterna” a través del arte. El volumen es compacto y regular. El exterior posee forma de paralelepípedo, mientras que el interior presenta una jerarquía espacial clara: desde el acceso hasta el serdab. El ritmo se establece en la disposición repetida de relieves y columnas en algunas capillas, con alternancia de figuras humanas, vegetales y animales. Las proporciones destacan por su equilibrio. No existe monumentalidad vertical como en las pirámides, sino una horizontalidad solemne. Generalmente, esta forma transmite estabilidad, permanencia y resistencia frente al tiempo, principios esenciales en la cultura egipcia.
Comentario
La mastaba surge como evolución de las tumbas primitivas en fosa del periodo predinástico. A partir de la I Dinastía, se consolida como el modelo funerario de la élite. En el contexto de Saqqara, esta tipología se vincula con altos funcionarios de la corte faraónica, cuya riqueza y posición requerían sepulcros elaborados. De hecho, la mastaba convive con otras formas arquitectónicas más evolucionadas, como la pirámide escalonada de Zoser, ubicada también en Saqqara. Por tanto, este conjunto muestra un momento crucial en la historia de la arquitectura funeraria: la transición desde lo funcional a lo simbólico.
La función de la mastaba era múltiple. No solo albergaba el cuerpo del difunto, sino que servía como lugar de culto, depósito de ofrendas y sede del espíritu (ka). El serdab, donde se colocaba la estatua del difunto, permitía al ka recibir los ritos necesarios para su subsistencia eterna. Por eso, se dotaba a estas tumbas de escenas que recreaban la vida ideal del difunto: pesca, caza, música, agricultura, banquetes. Estas imágenes no eran decorativas, sino mágicas; garantizaban que esa vida continuara en el más allá.
Los principales rasgos de estilo que definen estas mastabas son:
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Uso de planta rectangular y techo plano.
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Estructuración tripartita: capilla, pozo funerario y serdab.
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Relieves decorativos de gran detalle y simbolismo.
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Construcción en piedra caliza o adobe, según la jerarquía del difunto.
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Fuerte carga simbólica vinculada a la cosmovisión egipcia.
Igualmente, estas construcciones ofrecen una de las primeras muestras de arte narrativo en relieve, donde las escenas no siguen una secuencia cronológica, sino ritual. Esto indica un alto grado de sofisticación ideológica. Entre las más destacadas se encuentran las mastabas de Ti, Kagemni, Ptahhotep, Mereruka o Akhethotep, todas localizadas en Saqqara.
A diferencia de los enterramientos en otras culturas contemporáneas, las mastabas egipcias integran arquitectura, escultura y pintura en una unidad simbólica. Así mismo, estas tumbas reflejan la importancia del arte como mediador entre el mundo físico y el espiritual, un valor profundamente enraizado en el pensamiento egipcio.
Conclusión. Mastaba de Saqqara
En definitiva, la mastaba de Saqqara representa un momento fundamental en el desarrollo de la arquitectura funeraria egipcia. Su diseño compacto, racional y simbólico resume los valores esenciales de la sociedad del Antiguo Imperio: orden, estabilidad, eternidad y jerarquía. Además, su estructura refleja una organización espacial pensada no solo para albergar restos, sino para permitir la interacción ritual entre vivos y muertos.
Por añadidura, la mastaba constituye la base técnica y conceptual de formas arquitectónicas posteriores, como la pirámide escalonada o la pirámide clásica. Así, su influencia no solo fue inmediata, sino que dejó una huella profunda en la historia de la arquitectura religiosa y funeraria del antiguo Egipto. Finalmente, los relieves conservados en estas tumbas nos ofrecen una visión rica y detallada de la vida cotidiana, convirtiendo la mastaba en una verdadera enciclopedia visual del mundo egipcio antiguo.
Bibliografía. Mastaba de Saqqara
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- Wikipedia

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