El teatro de Marcelo es uno de los pocos edificios de la antigua Roma que nunca dejó de usarse. Fue teatro, después fortaleza medieval y más tarde palacio renacentista, y hoy en sus pisos superiores todavía hay viviendas. Su fachada de arcos y columnas superpuestas sirvió de modelo al Coliseo. ¿Quién fue Marcelo y por qué Augusto le dedicó este edificio? Lo explicamos en este comentario completo.
Ficha técnica
| Obra | Teatro de Marcelo (Theatrum Marcelli) |
| Promotores | Iniciado por Julio César; terminado por Augusto |
| Cronología | Dedicado hacia 13-11 a. C. |
| Estilo | Arquitectura romana (época de Augusto) |
| Materiales | Hormigón (opus caementicium), toba y revestimiento de travertino |
| Dimensiones | Unos 130 m de diámetro y unos 32 m de altura original |
| Capacidad | Entre 11.000 y 15.000 espectadores, según las estimaciones |
| Ubicación | Roma, junto al Tíber, en la zona del antiguo Campo de Marte |

Clasificación del teatro de Marcelo
El teatro de Marcelo es un edificio de espectáculos de la arquitectura romana de época de Augusto. Julio César planeó construir un gran teatro en este lugar, junto al Tíber, e hizo demoler varios edificios para despejar el solar, pero murió asesinado en el 44 a. C. Augusto retomó el proyecto, compró más terrenos y lo dedicó hacia el 13-11 a. C. a la memoria de su sobrino y yerno Marco Claudio Marcelo, a quien había elegido como heredero y que murió en el 23 a. C., con apenas diecinueve años.
No fue el primer teatro de piedra de Roma: lo había sido el de Pompeyo, inaugurado en el 55 a. C., que además era mayor. Pero es el único de los teatros de la ciudad cuya estructura se conserva en alzado. En la Edad Media se convirtió en fortaleza de familias nobles, y en el siglo XVI Baldassarre Peruzzi construyó un palacio sobre sus restos para la familia Savelli. En la década de 1930 se aisló el edificio y se liberó su piso inferior.
Análisis formal
El teatro tiene la planta semicircular característica del teatro romano: una cávea o graderío en semicírculo, una orchestra semicircular y un edificio escénico rectilíneo que cerraba el conjunto. A diferencia de los teatros griegos, excavados en una ladera, se levanta sobre terreno llano: la cávea se sostiene sobre una estructura de muros radiales y galerías anulares concéntricas, cubiertas con bóvedas de hormigón. Este sistema servía de cimiento al graderío y, a la vez, organizaba la circulación: escaleras y pasillos llevaban rápidamente a cada sector.

La fachada exterior, curva y revestida de travertino, se organiza en pisos superpuestos de arcadas. Se conservan los dos primeros, cada uno con 41 arcos de medio punto. Cada arco está enmarcado por semicolumnas adosadas que sostienen un entablamento: de orden dórico en el piso inferior y jónico en el segundo. Un tercer piso, hoy desaparecido y sustituido por el palacio renacentista, era probablemente un muro cerrado con pilastras corintias. Esta combinación de arco y orden clásico, el llamado motivo de arco enmarcado, une la estructura romana del arco con la decoración griega de las columnas, que aquí no sostienen nada y cumplen una función ornamental.

El ritmo de la fachada es regular y continuo: la repetición de arcos y columnas a lo largo de la curva da una impresión de orden y solidez. En el interior, las galerías abovedadas de pilares de travertino muestran la potencia constructiva del hormigón romano. Del edificio escénico apenas quedan restos.

Comentario: contexto, función y estilo
Contexto histórico y artístico
Durante la República, Roma desconfió de los teatros permanentes, considerados un peligro para la moral, y las representaciones se hacían en estructuras de madera desmontables. Pompeyo rompió esta tradición en el 55 a. C., y César quiso superarlo. Tras vencer en las guerras civiles, Augusto (27 a. C.-14 d. C.) emprendió una gran renovación urbana: según Suetonio, presumía de haber encontrado una Roma de ladrillo y haberla dejado de mármol. En el Campo de Marte levantó o restauró templos, pórticos, termas y edificios de espectáculos, y el teatro de Marcelo formó parte de ese programa, junto al templo de Apolo Sosiano, del que se conservan tres columnas.
Función y significado
El teatro tenía varias funciones a la vez:
- Espectáculo: acogía representaciones teatrales, mimos y pantomimas, y también juegos públicos; en él se celebraron los Juegos Seculares del 17 a. C.
- Memoria dinástica: la dedicación a Marcelo honraba al heredero fallecido y vinculaba el edificio a la familia de Augusto.
- Orden social: Augusto reguló por ley la distribución de los asientos según el rango: senadores, caballeros, ciudadanos, mujeres y esclavos tenían sectores distintos.
- Propaganda del poder: el emperador ofrecía al pueblo un edificio grandioso y gratuito, muestra de su generosidad y de la nueva grandeza de Roma.
Rasgos del estilo
La arquitectura romana combinó el sentido práctico, las técnicas propias como el hormigón, el arco y la bóveda, y el lenguaje de los órdenes heredado de Grecia. El teatro de Marcelo reúne estos rasgos. Gracias al hormigón y a las bóvedas, el graderío no necesita una ladera y puede levantarse en el centro de la ciudad, en terreno llano. La estructura interna de muros radiales y galerías anulares resuelve a la vez la sustentación del graderío y la circulación de miles de personas, algo que muestra el carácter funcional de la arquitectura romana.
En la fachada, en cambio, se aprecia el gusto romano por revestir la estructura con los órdenes griegos. Las semicolumnas no sostienen el edificio, que se apoya en los pilares y arcos, sino que lo ordenan visualmente. La superposición de órdenes, dórico abajo, jónico arriba y corintio en el último nivel, sigue una jerarquía de lo más sólido a lo más ligero que repetirá el Coliseo y que los arquitectos del Renacimiento, como Peruzzi o Sangallo, estudiaron y aplicaron en sus palacios.
Obras relacionadas
El modelo del teatro de Marcelo se difundió por las provincias, como muestra el teatro de Mérida, promovido por Agripa en los mismos años. Su origen griego se aprecia en el teatro de Epidauro. La fachada de arcos y órdenes superpuestos se amplió en el Coliseo, y la imagen de Augusto, promotor del edificio, se estudia en el Augusto de Prima Porta.
Conclusión
El teatro de Marcelo resume la arquitectura de la época de Augusto: una estructura de hormigón con muros radiales y bóvedas que permite construir en terreno llano, y una fachada en la que el arco romano se combina con los órdenes griegos superpuestos. Al mismo tiempo fue un instrumento de la política imperial, al servicio de la memoria dinástica y del orden social. Su fachada se convirtió en modelo para el Coliseo y para la arquitectura del Renacimiento.
Preguntas frecuentes sobre el teatro de Marcelo
¿Quién construyó el teatro de Marcelo?
Lo inició Julio César y lo terminó Augusto, que lo dedicó hacia el 13-11 a. C. a su sobrino y yerno Marco Claudio Marcelo.
¿Quién fue Marcelo?
El sobrino y yerno de Augusto, elegido como heredero, que murió en el 23 a. C. con diecinueve años.
¿Qué órdenes tiene la fachada?
Dórico en el piso inferior y jónico en el segundo; el tercero, desaparecido, tenía probablemente pilastras corintias.
¿Por qué no necesitaba una ladera?
Porque el graderío se apoyaba en muros radiales y galerías con bóvedas de hormigón, que permitían construir en terreno llano.
¿Qué pasó con el teatro después de Roma?
Fue fortaleza medieval y, en el siglo XVI, Baldassarre Peruzzi construyó un palacio sobre sus restos para la familia Savelli.
Bibliografía
Fidenzoni, P. (1970). Il teatro di Marcello. Roma: Liber.
Sear, F. (2006). Roman Theatres: An Architectural Study. Oxford: Oxford University Press.
Ward-Perkins, J. B. (1981). Roman Imperial Architecture. Harmondsworth: Penguin.
Zanker, P. (1987). Augustus und die Macht der Bilder. Múnich: C. H. Beck.
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