Tholos de El Romeral. Comentario

El tholos de El Romeral es el más reciente de los tres grandes sepulcros de Antequera y el que emplea una técnica más avanzada: su cámara circular no se cubre con una losa gigante, sino con una falsa cúpula de pequeñas piedras que se van aproximando hasta cerrarse en lo alto. Además, rompe con la costumbre de orientar las tumbas hacia la salida del sol y dirige su corredor hacia las cumbres de El Torcal. ¿Cómo se construía una falsa cúpula y qué nos dice esta orientación sobre las creencias de la Edad del Cobre? Lo explicamos en este comentario completo.

Ficha técnica

ObraTholos de El Romeral (también llamado cueva o dolmen de El Romeral)
TipologíaSepulcro de corredor con cámara circular cubierta por falsa cúpula (tholos) y cámara secundaria
CronologíaIII milenio a. C. (hacia 2500 a. C., fecha aproximada)
PeriodoCalcolítico o Edad del Cobre
MaterialesMampostería de lajas de piedra en seco; grandes losas de cubierta; túmulo de tierra
DimensionesCorredor de unos 26 m; cámara principal de unos 5,2 m de diámetro y 3,75 m de altura; túmulo de unos 68 m de diámetro
OrientaciónHacia el sur suroeste (azimut de unos 199°), en dirección a El Torcal
UbicaciónCerrillo Blanco, Antequera (Málaga). Patrimonio Mundial desde 2016 dentro del Sitio de los Dólmenes de Antequera
Tholos de El Romeral: entrada al corredor de mampostería abierto en el túmulo, en Antequera
Entrada del tholos de El Romeral. Antequera, Málaga. Foto: Pedro J Pacheco, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

Clasificación del tholos de El Romeral

El tholos de El Romeral es un sepulcro megalítico de la Edad del Cobre o Calcolítico, construido en el III milenio a. C., hacia 2500 a. C. según la datación más difundida. Pertenece al tipo del tholos, palabra griega que designa una construcción de planta circular: una tumba con corredor y cámara redonda cubierta por una falsa cúpula, levantada por aproximación de hiladas. Es, por tanto, posterior a Menga y Viera y representa una tradición constructiva distinta de la adintelada.

Lo localizaron a comienzos del siglo XX los hermanos Viera, que ya habían hallado el dolmen que lleva su nombre, y lo publicaron en 1905 el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco y el historiador Manuel Gómez-Moreno. Declarado Monumento Nacional en 1931, forma parte del Sitio de los Dólmenes de Antequera, Patrimonio Mundial desde 2016, junto con Menga, Viera, la Peña de los Enamorados y El Torcal.

Análisis formal

El sepulcro tiene tres partes. La primera es un largo corredor de unos 26 metros, de 1,5 metros de anchura media y algo menos de 2 metros de altura. Sus paredes no son ortostatos, sino muros de mampostería en seco, hechos con lajas de piedra colocadas en hiladas sin argamasa, que se inclinan ligeramente hacia dentro; la cubierta, en cambio, es adintelada, con grandes losas planas, de las que se conservan once. Así, El Romeral combina la mampostería de pequeño tamaño con las grandes losas de la tradición megalítica.

Tholos de El Romeral: corredor de muros de mampostería en seco cubierto con grandes losas planas
Corredor del tholos de El Romeral, con muros de mampostería y cubierta de losas. Foto: Malopez 21, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

El corredor desemboca en la cámara principal, de planta circular, de unos 5,2 metros de diámetro y 3,75 de altura. Su cubierta es una falsa cúpula: cada hilada de piedras sobresale un poco respecto a la inferior, de modo que el muro se va cerrando poco a poco hacia el centro, hasta que el hueco final se tapa con una gran losa horizontal. Al fondo de esta cámara, un pequeño pasillo adintelado conduce a una segunda cámara circular, mucho menor y construida con la misma técnica, en cuyo suelo hay una gran losa que se ha interpretado como una mesa de ofrendas o altar.

Tholos de El Romeral: falsa cúpula de la cámara vista desde abajo, con hiladas de mampostería aproximadas y losa de cierre
Falsa cúpula de la cámara del tholos de El Romeral, cerrada con una losa. Foto: Pedro J Pacheco, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

Todo el conjunto se cubre con un túmulo de tierra de unos 68 metros de diámetro. El eje del corredor tiene un azimut de unos 199 grados, es decir, mira al sur suroeste, una dirección rarísima entre los sepulcros megalíticos peninsulares, que casi siempre se orientan hacia la salida del sol. El Romeral apunta a El Torcal, la sierra caliza de formas caprichosas que cierra el horizonte de Antequera por el sur, y en concreto al cerro llamado Camorro de las Siete Mesas. Además, en torno al solsticio de invierno la luz del sol penetra en el corredor.

Comentario: contexto, función y estilo

Contexto histórico y artístico

El Romeral se construyó en plena Edad del Cobre, cuando en el sur peninsular aparecían grandes poblados, algunos fortificados, se desarrollaba la metalurgia del cobre y las sociedades se hacían más jerarquizadas. Junto a Menga y Viera se ha excavado el poblado calcolítico de Marimacho, contemporáneo de su construcción. En esta misma época, en el sureste, la cultura de Los Millares levantaba decenas de tumbas de falsa cúpula, lo que muestra que la técnica del tholos se difundió ampliamente por Andalucía. El Romeral es uno de sus ejemplos más monumentales.

Función y significado

El tholos de El Romeral era a la vez tumba, santuario y marcador del paisaje:

  • Sepulcro colectivo: como los demás megalitos, acogía a los muertos de un grupo, probablemente un linaje con prestigio dentro de la comunidad.
  • Espacio ritual: la cámara secundaria con su losa de ofrendas sugiere ceremonias en honor de los antepasados.
  • Conexión con el paisaje: la orientación hacia El Torcal vincula la tumba con una montaña que debía de tener un significado sagrado.
  • Relación con el cielo: la entrada de la luz en torno al solsticio de invierno, el momento en que el sol renace, unía la muerte con el ciclo anual.

Rasgos del estilo

El megalitismo agrupa tipologías muy diversas, del menhir aislado al alineamiento, el crómlech, el dolmen y el sepulcro de corredor. En la península ibérica, la arquitectura funeraria evolucionó desde los dólmenes adintelados, hechos con grandes losas verticales y horizontales, hacia las tumbas de corredor y, en la Edad del Cobre, hacia los sepulcros de falsa cúpula o tholoi. En los tres casos se mantienen el enterramiento colectivo, el túmulo y el valor simbólico del corredor como tránsito entre el exterior y la cámara.

El tholos de El Romeral muestra la madurez de esta evolución. La falsa cúpula no es una bóveda verdadera, porque no hay dovelas ni empujes laterales: cada hilada se sostiene sobre la inferior y avanza hacia el interior. Aun así, permite cubrir un espacio circular amplio y unitario sin necesidad de bloques colosales, frente al esfuerzo descomunal que exigió Menga. Siglos después, la misma técnica reaparecerá, de manera independiente, en los tholoi micénicos. Su orientación hacia El Torcal confirma, como en Menga con la Peña de los Enamorados, la profunda integración entre arquitectura y paisaje que caracteriza al conjunto de Antequera.

Obras relacionadas

Dentro del mismo conjunto pueden compararse el dolmen de Menga y el dolmen de Viera, ambos adintelados. La falsa cúpula se encuentra también en el tholos de Los Millares y, siglos más tarde, en el Tesoro de Atreo de Micenas. Otras construcciones megalíticas de interés son la naveta des Tudons y el crómlech de Stonehenge.

Conclusión

El tholos de El Romeral es uno de los sepulcros de falsa cúpula más monumentales de la península ibérica y un ejemplo destacado de la arquitectura funeraria de la Edad del Cobre. Su corredor de mampostería, su cámara circular cubierta por aproximación de hiladas y su pequeña cámara de ofrendas muestran una técnica constructiva más evolucionada que la de los dólmenes adintelados. Su orientación hacia El Torcal y la entrada de la luz en el solsticio de invierno lo convierten, junto con Menga y Viera, en un testimonio excepcional de cómo las sociedades prehistóricas integraron sus monumentos en el paisaje y en el ciclo del cielo.

Preguntas frecuentes sobre el tholos de El Romeral

¿Qué es el tholos de El Romeral?

Un sepulcro megalítico de Antequera con corredor y cámara circular cubierta por una falsa cúpula, construido en la Edad del Cobre.

¿De cuándo es el tholos de El Romeral?

Del Calcolítico, en el III milenio a. C., hacia 2500 a. C. según la datación más difundida.

¿Qué es una falsa cúpula?

Una cubierta formada por hiladas de piedra que avanzan poco a poco hacia el centro hasta cerrarse con una losa, sin dovelas ni empujes como en una bóveda verdadera.

¿Hacia dónde está orientado El Romeral?

Hacia el sur suroeste, en dirección a El Torcal, algo muy raro en los megalitos peninsulares, que suelen mirar a la salida del sol.

¿Cuántas cámaras tiene el tholos de El Romeral?

Dos: una cámara principal circular y, al fondo, otra más pequeña con una losa interpretada como mesa de ofrendas.

Bibliografía

Gómez-Moreno, M. (1905). Arquitectura tartesia: la necrópoli de Antequera. Boletín de la Real Academia de la Historia, 47, 81-132.

Hoskin, M. (2001). Tombs, Temples and their Orientations: A New Perspective on Mediterranean Prehistory. Bognor Regis: Ocarina Books.

Márquez Romero, J. E. y Fernández Ruiz, J. (2009). Dólmenes de Antequera: guía oficial del conjunto arqueológico. Sevilla: Junta de Andalucía.

Ruiz González, B. (ed.) (2009). Dólmenes de Antequera: tutela y valorización hoy. Sevilla: Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (PH Cuadernos, 23).


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