En un pequeño pueblo del Camino de Santiago, entre Los Arcos y Viana, se alza una iglesia de ocho lados que parece una torre más que un templo. La iglesia del Santo Sepulcro de Torres del Río esconde en su interior una de las cúpulas más sorprendentes del románico europeo, cuyos nervios se cruzan como en las cúpulas de la mezquita de Córdoba. ¿Por qué una iglesia navarra del siglo XII imita a la vez el Santo Sepulcro de Jerusalén y la arquitectura califal? Lo explicamos en este comentario completo.
Ficha técnica
| Obra | Iglesia del Santo Sepulcro |
| Autor | Desconocido |
| Cronología | Segunda mitad del siglo XII |
| Estilo | Románico pleno (románico navarro), con influencia islámica |
| Tipología | Iglesia de planta centralizada octogonal |
| Materiales | Sillería de piedra |
| Cubierta | Cúpula nervada de tipo califal, rematada por una linterna |
| Ubicación | Torres del Río (Navarra), en el Camino de Santiago |

Clasificación del Santo Sepulcro de Torres del Río
La iglesia del Santo Sepulcro de Torres del Río es una obra de arquitectura religiosa del románico pleno, construida en la segunda mitad del siglo XII en el reino de Navarra. Se desconoce su arquitecto y tampoco hay acuerdo sobre su promotor. Su advocación y su planta remiten al Santo Sepulcro de Jerusalén, y por eso se ha atribuido con frecuencia a la orden del Temple o a la del Santo Sepulcro, pero ningún documento lo confirma, de modo que hoy se considera una hipótesis.
Pertenece a la escuela navarra, cuyo rasgo más original es la iglesia de planta centralizada inspirada en el martyrium paleocristiano, como Santa María de Eunate. Situada junto al Camino francés, combina la tradición románica de los talleres que trabajaban en la ruta jacobea con soluciones constructivas de origen islámico, en especial la cúpula de nervios cruzados, lo que la convierte en un ejemplo claro del carácter de encrucijada del románico hispano.
Análisis formal
El edificio tiene planta octogonal, algo irregular, construida con sillares bien escuadrados. Al este se abre un pequeño ábside semicircular que sirve de presbiterio y, en el lado opuesto, se adosa una torre cilíndrica con escalera de caracol que permite subir a la cubierta y a la linterna. Al exterior, el volumen es compacto y vertical: contrafuertes en las esquinas, muros macizos con pocos vanos, cornisa sobre canecillos esculpidos y, en lo alto, una pequeña linterna octogonal. Se ha propuesto que esta linterna sirviera como faro para los peregrinos o como linterna de muertos, pero no hay pruebas concluyentes de esa función.
En el interior, el espacio se eleva en dos niveles unificados por columnas adosadas en los ángulos del octógono. De ellas arrancan los ocho nervios de la cúpula, que no confluyen en un punto central, como ocurriría en una bóveda de crucería gótica, sino que se cruzan entre sí formando una estrella de ocho puntas y dejan en el centro un pequeño polígono. Es el mismo principio de las cúpulas califales de la maqsura de la mezquita de Córdoba, construidas en época de al-Hakam II (siglo X).

La luz entra por pequeñas ventanas de medio punto abiertas en el tambor y en la linterna, y crea un ambiente recogido, adecuado para un templo de pequeñas dimensiones. Los nervios conservan restos de pintura con figuras y nombres de apóstoles. La decoración escultórica es sobria: capiteles vegetales y figurados, impostas y canecillos, sin grandes portadas historiadas, porque aquí lo esencial es la arquitectura y su espacio centralizado.

Comentario: contexto, función y estilo
Contexto histórico y artístico
En el siglo XII el reino de Navarra estaba atravesado por el Camino de Santiago, que traía peregrinos, comerciantes y talleres de canteros desde Francia. A la vez, las cruzadas habían reavivado en Europa el interés por Jerusalén y por el sepulcro de Cristo, y se construyeron iglesias de planta circular u octogonal que lo evocaban, como la rotonda de San Tomè en Almenno. En la península, el contacto con al-Ándalus facilitó la llegada de técnicas islámicas: la cúpula nervada de Torres del Río, igual que la de San Miguel de Almazán, muestra cómo el románico hispano asimiló soluciones de la arquitectura califal.
Función y significado
La iglesia del Santo Sepulcro reúne varios significados:
- Evocación de Jerusalén: la planta centralizada y la advocación recuerdan la rotonda de la Anástasis, que cubría el sepulcro de Cristo.
- Templo del Camino: su emplazamiento junto a la ruta jacobea lo vincula a la atención religiosa de los peregrinos.
- Posible uso funerario: como en Eunate, se ha pensado que pudo tener una función funeraria, quizá vinculada a peregrinos; es una hipótesis sin confirmación documental.
- Simbolismo del número ocho: en la tradición cristiana el ocho alude a la Resurrección y a la vida eterna, por eso fue habitual en baptisterios y martyria.
Rasgos del estilo
El románico se caracteriza por una arquitectura de piedra, con muros gruesos, pocos vanos, contrafuertes y cubiertas abovedadas, que transmite solidez y recogimiento. En el Santo Sepulcro de Torres del Río estos rasgos aparecen con claridad: el volumen macizo, la sillería, los contrafuertes en los ángulos, las ventanas estrechas de medio punto y la sobria decoración de canecillos y capiteles. Sin embargo, la planta no es la cruz latina habitual de las iglesias de peregrinación, sino la planta centralizada que la escuela navarra tomó del martyrium paleocristiano.
Lo más original es la cúpula. Los nervios cruzados no tienen todavía la función estructural de la crucería gótica, sino que reproducen un modelo islámico de cúpula de nervios entrecruzados, que dejan libre el centro. Esta fusión de lo románico y lo andalusí es uno de los rasgos propios del románico hispano y explica que la obra se cite junto a las cúpulas gallonadas de Zamora como ejemplo de la riqueza de las escuelas peninsulares.
Obras relacionadas
La otra gran iglesia navarra de planta centralizada es Santa María de Eunate, y la imitación del Santo Sepulcro aparece también en la rotonda de San Tomè en Almenno. El modelo de cúpula nervada procede de la mezquita de Córdoba. En el mismo Camino culmina la catedral de Santiago de Compostela, y la influencia islámica reaparece en la cúpula gallonada de la catedral de Zamora. En el románico portugués, también vinculado a las rutas jacobeas, destacan la catedral de Lisboa y la catedral vieja de Coimbra.
Conclusión
La iglesia del Santo Sepulcro de Torres del Río es una de las obras más singulares del románico hispano. Su planta octogonal evoca el sepulcro de Cristo en Jerusalén, su ubicación la une al Camino de Santiago y su cúpula de nervios cruzados demuestra la asimilación de modelos califales por los constructores cristianos. Pequeña en tamaño pero muy rica en significado, resume la condición del románico peninsular como encrucijada entre Europa y al-Ándalus.
Preguntas frecuentes sobre el Santo Sepulcro de Torres del Río
¿Dónde está la iglesia del Santo Sepulcro de Torres del Río?
En Torres del Río (Navarra), junto al Camino de Santiago francés, entre Los Arcos y Viana.
¿Cuándo se construyó el Santo Sepulcro de Torres del Río?
En la segunda mitad del siglo XII, en pleno románico. No se conoce su arquitecto.
¿Por qué tiene planta octogonal?
Porque evoca la rotonda del Santo Sepulcro de Jerusalén y el martyrium paleocristiano. El ocho simbolizaba además la Resurrección.
¿Qué tiene de especial su cúpula?
Sus ocho nervios se cruzan formando una estrella y dejan libre el centro, como en las cúpulas califales de la mezquita de Córdoba.
¿La construyeron los templarios?
Se ha atribuido a menudo a la orden del Temple o a la del Santo Sepulcro, pero ningún documento lo confirma: es una hipótesis.
Bibliografía
Bango Torviso, I. G. (1992). El románico en España. Madrid: Espasa Calpe.
Lojendio, L. M. de (1967). Navarre romane. La Pierre-qui-Vire: Zodiaque.
Yarza Luaces, J. (1979). Arte y arquitectura en España 500-1250. Madrid: Cátedra.
¿Preparas las oposiciones de Geografía e Historia? El arte románico forma parte del temario de Historia del Arte. Consulta nuestro temario de oposiciones de Geografía e Historia y el índice completo de comentarios de Historia del Arte.


