San Pedro el Viejo de Huesca. Comentario

San Pedro el Viejo de Huesca es el gran monasterio románico de la ciudad y uno de los conjuntos más completos del románico aragonés. Su iglesia, su claustro de capiteles historiados y sus dos tímpanos con crismón muestran la huella de Jaca y del taller de San Juan de la Peña, y en una de sus capillas reposan dos reyes de Aragón: Alfonso I el Batallador y Ramiro II el Monje. ¿Cómo pasó de iglesia de los mozárabes a priorato benedictino y cuánto queda de su claustro original? Lo explicamos en este comentario completo.

Ficha técnica

ObraIglesia y claustro del monasterio de San Pedro el Viejo
AutorAnónimo
CronologíaIglesia: primera mitad del siglo XII (obras hacia 1117); claustro: segunda mitad del siglo XII, muy restaurado a finales del siglo XIX
EstiloRománico pleno y tardío
MaterialesSillería de piedra
TipologíaIglesia monástica de tres naves y tres ábsides, con claustro
UbicaciónHuesca
San Pedro el Viejo de Huesca, exterior de la iglesia con la torre y la portada
Exterior de San Pedro el Viejo de Huesca, con la torre. Foto: Kent Wang, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

Clasificación de San Pedro el Viejo de Huesca

San Pedro el Viejo de Huesca es un conjunto monástico del románico formado por una iglesia de la primera mitad del siglo XII y un claustro de capiteles historiados de la segunda mitad del siglo. Antes de la conquista cristiana, la iglesia de San Pedro había servido de templo a la comunidad mozárabe de la Huesca musulmana. Tras la toma de la ciudad por Pedro I en 1096, después de la batalla de Alcoraz, el rey la entregó a la abadía benedictina de Saint-Pons-de-Thomières, en el Languedoc, cuyos monjes fundaron aquí un priorato e introdujeron el rito romano.

El templo mozárabe se derribó para construir la nueva iglesia románica, cuyas obras suelen situarse a partir de 1117. El claustro se levantó después, en la segunda mitad del siglo XII. A finales del siglo XIX se restauró a fondo: muchas piezas se rehicieron y las originales se recolocaron, de modo que hoy conviven capiteles medievales con copias e interpretaciones modernas. Según los recuentos habituales, de sus treinta y ocho columnas con sus capiteles, dieciocho son del siglo XII y veinte, del XIX.

Análisis formal

La iglesia tiene planta basilical de tres naves, la central más ancha y alta, y una cabecera de tres ábsides semicirculares, siguiendo el modelo más extendido del románico pleno. Los muros son de sillería, y el interior conserva capiteles con temas vegetales y figurados de la órbita de Jaca. Junto al templo se alza una torre de base románica, completada en época gótica. A lo largo de los siglos se añadieron capillas y retablos, entre ellos la capilla de los santos Justo y Pastor, cuyas reliquias guarda el monasterio.

San Pedro el Viejo de Huesca, portada de la iglesia con tímpano del crismón sostenido por dos ángeles
Portada de la iglesia de San Pedro el Viejo, con el crismón sostenido por dos ángeles. Foto: Zarateman, CC0, Wikimedia Commons.

El monasterio tiene dos tímpanos con crismón que derivan del de Jaca. En la portada exterior de la iglesia, dos ángeles sostienen el crismón inscrito en un círculo, en lugar de los leones jaqueses. En la puerta que comunica el claustro con la iglesia, el tímpano se divide en dos registros: arriba, el crismón trinitario flanqueado por ángeles; abajo, la Epifanía, con la Virgen y el Niño entronizados y los tres Reyes Magos que se acercan con sus ofrendas. La combinación del símbolo de Cristo con una escena narrativa muestra la evolución de la escultura aragonesa hacia formas más descriptivas.

San Pedro el Viejo de Huesca, tímpano de la puerta del claustro con el crismón sostenido por ángeles y la Adoración de los Magos
Tímpano de la puerta del claustro de San Pedro el Viejo, con el crismón y la Epifanía. Foto: Jl FilpoC, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

El claustro, de planta cuadrada, se abre en arcos de medio punto que apoyan en columnas pareadas con capiteles dobles. Sus capiteles historiados narran escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento, como episodios de la infancia de Cristo y de la Pasión, junto a temas vegetales y animales. Varios de ellos repiten los modelos del claustro de San Juan de la Peña, con figuras de cabezas grandes y ojos almendrados, por lo que se han atribuido al mismo taller o a su círculo. La antigua sala capitular se convirtió en la capilla de San Bartolomé, panteón real: allí reposa Ramiro II el Monje en un sarcófago romano reutilizado, y allí se trasladaron, tras la desamortización del siglo XIX, los restos de Alfonso I el Batallador, procedentes del castillo-abadía de Montearagón.

San Pedro el Viejo de Huesca, galería del claustro románico con arcos de medio punto sobre columnas pareadas y capiteles historiados
Galería del claustro de San Pedro el Viejo de Huesca. Foto: Kent Wang, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

Comentario: contexto, función y estilo

Contexto histórico y artístico

La conquista de Huesca en 1096 fue un hito de la expansión del reino de Aragón hacia el valle del Ebro, que culminaría con la toma de Zaragoza por Alfonso I en 1118. Los reyes aragoneses apoyaron la llegada de monjes francos, que reforzaban la reforma de la Iglesia y la liturgia romana en las tierras conquistadas. San Pedro el Viejo se convirtió así en el principal monasterio de la nueva ciudad cristiana y en un lugar vinculado a la monarquía. En 1137, Ramiro II casó a su hija Petronila con el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV, unión de la que nació la Corona de Aragón; el rey monje se retiró después a San Pedro el Viejo, donde fue enterrado.

Función y significado

El conjunto cumplía funciones religiosas y políticas:

  • Priorato benedictino: era la casa de una comunidad de monjes dependiente de Saint-Pons-de-Thomières, que difundió el rito romano.
  • Panteón real: la capilla de San Bartolomé guarda los restos de Alfonso I el Batallador y de Ramiro II el Monje.
  • Símbolo de la conquista: el templo de los mozárabes, transformado en iglesia románica, expresaba la nueva Huesca cristiana.
  • Enseñanza a través de las imágenes: los capiteles y los tímpanos ofrecían a monjes y fieles la historia de la salvación y la afirmación de la Trinidad.

Rasgos del estilo

El románico aragonés combina los modelos del Camino de Santiago, difundidos desde Jaca, con una escultura muy expresiva y una clara preferencia por el crismón en las portadas. San Pedro el Viejo de Huesca resume esa trayectoria. La iglesia sigue el esquema basilical de tres naves y tres ábsides del románico pleno, con muros de sillería y capiteles de la órbita jaquesa, mientras que sus tímpanos reinterpretan el crismón de Jaca, sustituyendo los leones por ángeles y añadiendo, en el del claustro, una escena narrativa como la Epifanía.

El claustro pertenece ya al románico tardío, con capiteles que narran escenas bíblicas de forma clara y expresiva, en la línea del taller de San Juan de la Peña. Su estado actual obliga, sin embargo, a mirarlo con cautela. La restauración de finales del siglo XIX buscó devolverle su aspecto románico y rehízo numerosas piezas, de modo que el estudio del conjunto exige distinguir los capiteles medievales de las copias y reconstruir su orden original. San Pedro el Viejo es, por ello, un buen ejemplo de cómo los criterios de restauración del siglo XIX condicionan nuestra visión del arte medieval.

Obras relacionadas

Los modelos del monasterio proceden de la catedral de Jaca y de su tímpano del crismón, y sus capiteles se relacionan con el claustro de San Juan de la Peña. En el mismo reino destaca el castillo de Loarre, y fuera de Aragón pueden compararse el claustro de Silos y la catedral de Santiago de Compostela.

Conclusión

San Pedro el Viejo de Huesca es uno de los conjuntos más representativos del románico aragonés. Su iglesia de tres naves y tres ábsides, sus tímpanos con crismón derivados de Jaca y su claustro de capiteles historiados, cercano al taller de San Juan de la Peña, muestran la difusión de los modelos del reino tras la conquista de Huesca en 1096. Priorato benedictino y panteón de Alfonso I y Ramiro II, es también un lugar clave de la memoria de la monarquía aragonesa, aunque su claustro debe estudiarse teniendo en cuenta la intensa restauración del siglo XIX.

Preguntas frecuentes sobre San Pedro el Viejo de Huesca

¿Cuándo se construyó San Pedro el Viejo de Huesca?

La iglesia románica se construyó en la primera mitad del siglo XII, con obras a partir de 1117, y el claustro en la segunda mitad del mismo siglo.

¿Qué reyes están enterrados en San Pedro el Viejo?

Ramiro II el Monje, en un sarcófago romano reutilizado, y Alfonso I el Batallador, cuyos restos se trasladaron desde Montearagón. Ambos están en la capilla de San Bartolomé.

¿Qué representan sus tímpanos?

El de la portada exterior muestra un crismón sostenido por dos ángeles; el de la puerta del claustro, el crismón con ángeles y, debajo, la Epifanía.

¿Es original el claustro de San Pedro el Viejo?

Solo en parte. Una restauración de finales del siglo XIX rehízo muchas piezas, y hoy conviven capiteles del siglo XII con copias modernas.

¿Qué relación tiene con San Juan de la Peña?

Varios capiteles de su claustro repiten los modelos del Maestro de San Juan de la Peña, por lo que se atribuyen a su taller o a su círculo.

Bibliografía

Bango Torviso, I. G. (1992). El románico en España. Madrid: Espasa-Calpe.

Canellas López, Á. y San Vicente, Á. (1971). Aragon roman. La Pierre-qui-Vire: Zodiaque.

Figueras La Peruta, M. L. (2015). El claustro de San Pedro el Viejo de Huesca: restitución y programa iconográfico (tesis doctoral). Bellaterra: Universitat Autònoma de Barcelona.

Yarza Luaces, J. (1979). Arte y arquitectura en España 500-1250. Madrid: Cátedra.


¿Preparas las oposiciones de Geografía e Historia? El arte románico forma parte del temario de Historia del Arte. Consulta nuestro temario de oposiciones de Geografía e Historia y el índice completo de comentarios de Historia del Arte.

Scroll al inicio