La Cruz de los Ángeles es la joya más antigua del tesoro de la catedral de Oviedo y el símbolo de la ciudad, que la lleva en su escudo. Una cruz de oro, filigrana y piedras preciosas que el rey Alfonso II regaló a la iglesia de San Salvador en el año 808, cuando Oviedo se estaba convirtiendo en la capital de un pequeño reino cristiano. La leyenda asegura que la fabricaron dos ángeles disfrazados de peregrinos. ¿Qué nos dice realmente sobre la monarquía asturiana y por qué la que vemos hoy no es exactamente la del siglo IX? Lo explicamos en este comentario completo.
Ficha técnica
| Obra | Cruz de los Ángeles |
| Autor | Anónimo (taller de orfebrería de origen discutido) |
| Cronología | 808 (era 846, según su inscripción) |
| Donante | Alfonso II el Casto, rey de Asturias (791-842) |
| Estilo | Orfebrería prerrománica asturiana |
| Materiales | Alma de madera revestida de láminas de oro, filigrana, piedras preciosas y entalles romanos reutilizados |
| Medidas | Unos 46,5 × 45 cm |
| Ubicación | Cámara Santa de la catedral de San Salvador, Oviedo |

Clasificación de la Cruz de los Ángeles
La Cruz de los Ángeles es una obra de orfebrería prerrománica asturiana y la pieza conservada más antigua del reino de Asturias en este arte. Su fecha es segura, algo excepcional en la Alta Edad Media: la inscripción del reverso dice que la obra se terminó en la era 846, es decir, en el año 808, ya que la era hispánica se adelanta 38 años al cómputo cristiano. La ofreció Alfonso II a la iglesia de San Salvador, la catedral que el propio rey había levantado en Oviedo, y desde la Edad Media se guarda en la Cámara Santa, la capilla relicario de la catedral.
El autor es anónimo. La leyenda, difundida desde la Edad Media, cuenta que el rey encargó la obra a dos peregrinos que se encerraron a trabajar y desaparecieron, dejando la cruz terminada: eran ángeles, y de ahí su nombre. Los historiadores debaten si la hicieron orfebres llegados de fuera, del mundo carolingio o del norte de Italia, o un taller de la corte asturiana que conocía esas técnicas. Lo que está claro es que se trata de una joya de calidad internacional, comparable a la mejor orfebrería europea de su tiempo.
Análisis formal
Es una cruz griega, de cuatro brazos iguales que se ensanchan hacia los extremos, unidos por un disco central. Su estructura interna es un alma de madera, en la que se abrieron pequeños huecos para guardar reliquias, revestida por completo de láminas de oro. El anverso está cubierto de filigrana, es decir, de finísimos hilos de oro soldados que dibujan roleos, espirales y pequeñas celdas, y sobre ella se montan, en engastes elevados, numerosas piedras preciosas y vidrios de color, junto con entalles romanos (gemas grabadas en hueco) reutilizados, con figuras de divinidades como Minerva o Fortuna. Entre sus piezas figuraba también un camafeo romano de ágata con una figura femenina.

De los brazos horizontales cuelgan anillas para pinjantes, cadenillas con perlas y piedras, un recurso que recuerda a las coronas y cruces votivas visigodas del tesoro de Guarrazar. El reverso es mucho más sobrio: una lámina de oro lisa con algunas gemas y, sobre todo, la inscripción en letras de oro soldadas, que recorre los brazos. En ella el rey se presenta como «humilde siervo de Cristo», maldice a quien se atreva a llevarse la cruz sin su permiso y termina con una fórmula de clara intención política: «Con esta señal se protege el piadoso, con esta señal se vence al enemigo».
El resultado es una obra de gran riqueza cromática y lumínica: el oro, la filigrana y las piedras multiplican los reflejos, de modo que la cruz parece irradiar luz. La composición es simétrica y centralizada, y la decoración se distribuye de manera uniforme por toda la superficie, sin dejar espacios vacíos, según el gusto propio de la orfebrería altomedieval.
Comentario: contexto, función y estilo
Contexto histórico y artístico
Alfonso II (791-842) fue el rey que consolidó el reino de Asturias. Estableció la corte en Oviedo y quiso presentar la monarquía como heredera del reino visigodo de Toledo, restaurando en su capital el orden de la Iglesia y del palacio que habían tenido los godos. Mantuvo además contactos diplomáticos con Carlomagno. En ese programa de prestigio se inscriben la catedral de San Salvador, la iglesia de San Julián de los Prados y la propia Cámara Santa, y también esta cruz, que sitúa al rey asturiano a la altura de los grandes soberanos cristianos de su tiempo. La historia moderna de la obra ha sido accidentada. En la noche del 11 al 12 de octubre de 1934, durante la Revolución de Asturias, la Cámara Santa fue volada con dinamita; la cruz quedó bajo los escombros, protegida por su caja de hierro, pero sufrió daños y pérdidas de piedras. En la noche del 9 al 10 de agosto de 1977 fue robada junto con la Cruz de la Victoria y la Caja de las Ágatas: el ladrón arrancó piedras y láminas de oro, y el camafeo romano se perdió para siempre. La restauración posterior, hecha en un taller de orfebrería de Oviedo y no en un centro especializado como el de Maguncia, que había recomendado el arqueólogo Helmut Schlunk, ha sido criticada por algunos especialistas por no distinguir bien lo original de lo añadido.
Función y significado
La cruz fue a la vez un objeto litúrgico, un relicario y un instrumento de propaganda:
- Ofrenda real: Alfonso II la donó a San Salvador como regalo al templo principal de su capital, con un valor material y simbólico enorme.
- Relicario: el alma de madera tiene huecos para reliquias, lo que convertía la cruz en un objeto sagrado de culto.
- Signo de victoria: la inscripción retoma la idea constantiniana de la cruz como señal que protege a los fieles y derrota al enemigo, en un reino en guerra con al-Ándalus.
- Emblema de identidad: con el tiempo se convirtió en el símbolo de Oviedo, presente en el escudo de la ciudad con el alfa y la omega colgando de sus brazos.
Rasgos del estilo
La orfebrería prerrománica asturiana se apoya en la tradición tardorromana y visigoda, a la que suma influencias del mundo carolingio y del Mediterráneo. Sus rasgos son el gusto por la riqueza cromática, el uso de la filigrana y de las piedras en cabujón (pulidas sin tallar en facetas), el aprovechamiento de gemas antiguas y la decoración que cubre toda la superficie. La Cruz de los Ángeles reúne todos esos rasgos: su filigrana densa, sus engastes elevados y sus entalles romanos reutilizados la vinculan con la orfebrería europea de época carolingia, mientras que los pinjantes la enlazan con las cruces votivas visigodas.
La reutilización de piezas romanas no es casual: igual que la monarquía asturiana se presentaba como continuadora de Toledo, la cruz incorpora literalmente fragmentos del mundo antiguo, como una forma de legitimidad. Es, además, la primera de una serie de grandes cruces asturianas que culmina un siglo después con la Cruz de la Victoria, más grande y con esmaltes, y que convierte la cruz en la imagen emblemática del reino.
Obras relacionadas
La gran cruz de Alfonso III, un siglo posterior, es la Cruz de la Victoria, y el tercer gran tesoro de la Cámara Santa es la Caja de las Ágatas. La arquitectura de la corte de Alfonso II puede verse en San Julián de los Prados, y la del reinado siguiente en Santa María del Naranco y Santa Cristina de Lena.
Conclusión
La Cruz de los Ángeles es la obra más antigua y una de las más valiosas de la orfebrería prerrománica asturiana. Su forma de cruz griega, la filigrana de oro, las piedras y los entalles romanos reutilizados reflejan una orfebrería de nivel europeo, y su inscripción de 808 la convierte en un documento de primer orden sobre la ideología de Alfonso II: un rey que se presentaba como siervo de Cristo y que confiaba en la cruz como señal de victoria. Dañada en 1934 y destrozada en el robo de 1977, la pieza actual es en parte una reconstrucción, pero sigue siendo el emblema de Oviedo.
Preguntas frecuentes sobre la Cruz de los Ángeles
¿Qué es la Cruz de los Ángeles?
Una cruz griega de oro, filigrana, piedras preciosas y entalles romanos, con alma de madera, que Alfonso II donó a la iglesia de San Salvador de Oviedo.
¿Cuándo se hizo la Cruz de los Ángeles?
Su inscripción la fecha en la era 846, que corresponde al año 808.
¿Por qué se llama Cruz de los Ángeles?
Por una leyenda medieval según la cual la hicieron dos ángeles disfrazados de peregrinos, que desaparecieron dejando la cruz terminada.
¿Dónde está la Cruz de los Ángeles?
En la Cámara Santa de la catedral de San Salvador de Oviedo. Es además el símbolo de la ciudad y figura en su escudo.
¿Qué le ocurrió en 1934 y en 1977?
Sufrió daños en la voladura de la Cámara Santa en octubre de 1934 y fue robada y desmontada en agosto de 1977. La restauración posterior es criticada por no distinguir lo original de lo añadido.
Bibliografía
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Bango Torviso, I. G. (2001). Arte prerrománico hispano: el arte en la España cristiana de los siglos VI al XI (Summa Artis, VIII-II). Madrid: Espasa Calpe.
Madrid Álvarez, V. de la y Kawamura, Y. (dirs.) (2021). Los tesoros de la catedral de Oviedo. Oviedo: Fundación María Cristina Masaveu Peterson.
Schlunk, H. (1985). Las cruces de Oviedo: el culto de la Vera Cruz en el reino asturiano. Oviedo: Instituto de Estudios Asturianos.
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