Torre del Gallo de la catedral vieja de Salamanca. Comentario

Entre las torres y pináculos de Salamanca destaca un remate cónico cubierto de escamas de piedra y coronado por una veleta en forma de gallo. Es la Torre del Gallo, el cimborrio de la catedral vieja, que sobrevivió al levantarse junto a ella la catedral nueva. ¿Por qué se considera la versión más lograda de los cimborrios del Duero y qué nos cuenta de la catedral románica que corona? Lo explicamos en este comentario completo.

Ficha técnica

ObraCimborrio de la catedral vieja de Santa María (Torre del Gallo)
AutorAnónimo
CronologíaFinales del siglo XII o comienzos del XIII
EstiloRománico tardío
MaterialesSillería de piedra arenisca
TipologíaCimborrio con cúpula nervada sobre pechinas
UbicaciónCatedral vieja de Salamanca
Torre del Gallo de Salamanca: cimborrio de la catedral vieja con cubierta cónica de escamas, torrecillas angulares, frontones y dos cuerpos de ventanas
Torre del Gallo, cimborrio de la catedral vieja de Salamanca. Foto: José Luis Filpo Cabana, CC BY-SA, Wikimedia Commons.

Clasificación de la Torre del Gallo

La Torre del Gallo es el cimborrio que cubre el crucero de la catedral vieja de Salamanca, un templo del románico tardío. La diócesis se restauró a comienzos del siglo XII, tras la repoblación de la ciudad por Raimundo de Borgoña, con un obispo de origen francés, Jerónimo de Périgord. La catedral se construyó a lo largo del siglo XII y las primeras décadas del XIII, y el cimborrio se suele fechar a finales del siglo XII o en torno a 1200, ya que toma como modelo el de Zamora, terminado hacia 1174.

Es el más esbelto de los cimborrios del Duero, grupo formado también por la catedral de Zamora, la colegiata de Toro y la torre del Melón de la catedral vieja de Plasencia. Su nombre procede de la veleta en forma de gallo que la remata. La catedral vieja se conservó cuando en el siglo XVI se levantó al lado la catedral nueva, gótica, que se apoya en su muro norte; por eso hoy forman un conjunto único de dos catedrales unidas.

Análisis formal

Como en Zamora, el paso del cuadrado del crucero al círculo se resuelve con cuatro pechinas. Sobre ellas se levanta un tambor con dos cuerpos de ventanas superpuestos, articulados por columnillas, que aportan altura y luz. La cúpula interior se divide en dieciséis nervios que convergen en la clave, como una naranja abierta. La estructura es doble: una cúpula interior y otra exterior, más apuntada, con un relleno entre ambas.

Torre del Gallo de Salamanca: interior de la cúpula sobre pechinas con dieciséis nervios y doble cuerpo de ventanas
Interior de la Torre del Gallo: cúpula sobre pechinas con dieciséis nervios. Foto: Miguel Hermoso Cuesta, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

Por fuera, la Torre del Gallo es más vertical que sus modelos. En los ángulos se alzan cuatro torrecillas cilíndricas con remate cónico, y en los ejes, cuatro frontones triangulares sobre los brazos del crucero. El conjunto culmina en una cubierta casi cónica revestida de escamas de piedra y rematada por la veleta del gallo. La sucesión de arquerías, ventanas, torrecillas y frontones crea un juego de volúmenes y de luces y sombras muy elaborado.

La catedral vieja que corona tiene planta de cruz latina con tres naves, transepto y tres ábsides semicirculares. Sus pilares, muy robustos y con columnas adosadas, se concibieron para bóvedas de cañón, pero las naves se cubrieron finalmente con bóvedas de crucería, por lo que el edificio muestra el paso del románico al gótico. En la cabecera se conserva el retablo mayor del siglo XV, con 53 tablas atribuidas al florentino Dello Delli y su taller, y un Juicio Final pintado en la bóveda del ábside.

Torre del Gallo de Salamanca y su catedral vieja: nave central con bóvedas de crucería y, al fondo, el retablo mayor del siglo XV
Nave central de la catedral vieja de Salamanca. Foto: José Luis Filpo Cabana, CC BY-SA, Wikimedia Commons.

Comentario: contexto, función y estilo

Contexto histórico y artístico

Salamanca fue repoblada a finales del siglo XI y comienzos del XII por iniciativa de Alfonso VI y de su yerno Raimundo de Borgoña, con pobladores de diversas procedencias, entre ellos francos. El obispo Jerónimo de Périgord, antiguo compañero del Cid en Valencia, reorganizó la diócesis. A lo largo del siglo XII la ciudad, integrada en el reino de León, creció como centro eclesiástico, y a comienzos del XIII nacería en ella el Estudio General, origen de la universidad. La catedral se levantó en ese contexto, al mismo tiempo que las de Zamora y Ciudad Rodrigo y la colegiata de Toro, en un foco artístico del Duero en el que confluían modelos franceses e hispanos.

Función y significado

El cimborrio cumple funciones constructivas, litúrgicas y simbólicas:

  • Iluminación del crucero: los dos cuerpos de ventanas llevan la luz al centro del templo, sobre el altar y el coro.
  • Equilibrio de empujes: las torrecillas y los frontones cargan sobre los ángulos y ayudan a contener el empuje de la cúpula.
  • Imagen del cielo: la cúpula sobre el cuadrado del crucero evoca la bóveda celeste, un simbolismo de raíz bizantina.
  • Hito urbano: su silueta, con la veleta del gallo, señalaba la catedral en el paisaje de la ciudad y del río Tormes.

Rasgos del estilo

La arquitectura románica se caracteriza por sus muros gruesos, sus bóvedas de piedra y sus volúmenes claros, y en el crucero suele levantar una cúpula sobre trompas con cimborrio. La Torre del Gallo parte de ese esquema, pero lo transforma con soluciones excepcionales en el románico hispano: la cúpula sobre pechinas, los nervios, el tambor de ventanas, las torrecillas angulares y la cubierta de escamas. Respecto a Zamora, el maestro de Salamanca alarga las proporciones, duplica el cuerpo de ventanas y apunta la cubierta, de modo que el cimborrio se convierte en una auténtica torre.

El origen de este modelo se ha relacionado con la tradición bizantina de la cúpula sobre pechinas con anillo de ventanas, difundida en el suroeste de Francia, donde Aquitania levantó iglesias cubiertas con cúpulas, como Saint-Front de Périgueux, y el Poitou empleó remates cubiertos de escamas. La procedencia francesa del primer obispo y de parte de los pobladores hace verosímil esa vía, aunque la Torre del Gallo no copia ningún modelo concreto. A la vez, la catedral vieja anuncia el gótico con sus bóvedas de crucería: es, por tanto, una obra de transición en la que el románico alcanza una de sus formas más refinadas.

Obras relacionadas

El modelo nace en el cimborrio de la catedral de Zamora y reaparece en la colegiata de Toro. Las cúpulas sobre pechinas de Aquitania pueden verse en Saint-Front de Périgueux y en la catedral de Angulema. Para seguir el paso al gótico en el reino de León, conviene comparar con la catedral de León.

Conclusión

La Torre del Gallo es la versión más esbelta y refinada de los cimborrios del Duero. Su cúpula de dieciséis nervios sobre pechinas, su tambor de dos cuerpos de ventanas, sus torrecillas, sus frontones y su cubierta de escamas transforman el modelo de Zamora en una torre llena de luz. Unida a una catedral vieja que muestra el paso del románico al gótico, resume la originalidad del románico de la meseta, abierto a influencias bizantinas transmitidas por Francia.

Preguntas frecuentes sobre la Torre del Gallo

¿Qué es la Torre del Gallo?

Es el cimborrio que cubre el crucero de la catedral vieja de Salamanca. Debe su nombre a la veleta en forma de gallo que lo remata.

¿Cuándo se construyó la Torre del Gallo?

Se suele fechar a finales del siglo XII o en torno a 1200, después del cimborrio de Zamora, que le sirvió de modelo.

¿Cómo es la cúpula de la Torre del Gallo?

Es una cúpula de dieciséis nervios sobre pechinas, con un tambor de dos cuerpos de ventanas. Por fuera tiene cuatro torrecillas, cuatro frontones y una cubierta de escamas de piedra.

¿Qué son los cimborrios del Duero?

Un grupo de cimborrios con cúpula sobre pechinas y torrecillas: la catedral de Zamora, la colegiata de Toro, la Torre del Gallo de Salamanca y la torre del Melón de Plasencia.

¿Por qué hay dos catedrales en Salamanca?

En el siglo XVI se construyó una catedral nueva, gótica, junto a la románica, que se conservó. Hoy ambas forman un conjunto unido.

Bibliografía

García Guinea, M. A. y Pérez González, J. M. (dirs.) (2002). Enciclopedia del Románico en Castilla y León. Salamanca. Aguilar de Campoo: Fundación Santa María la Real.

Gómez-Moreno, M. (1934). El arte románico español. Esquema de un libro. Madrid: Centro de Estudios Históricos.

Gómez-Moreno, M. (1967). Catálogo monumental de España. Provincia de Salamanca. Madrid: Ministerio de Educación y Ciencia.

Yarza Luaces, J. (1979). Arte y arquitectura en España, 500-1250. Madrid: Cátedra.


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