Un faraón besa a su hija mientras la reina sostiene a otras dos niñas, una en el regazo y otra que juega con los adornos de su corona. Sobre ellos, un disco solar extiende rayos que terminan en manos. Pocas imágenes del arte egipcio resultan tan cercanas como el relieve de Akenatón y su familia, un pequeño altar doméstico de Amarna que hoy se conserva en Berlín. ¿Cómo pudo un arte tan sujeto a normas producir una escena tan íntima? Lo explicamos en este comentario completo.
Ficha técnica
| Obra | Altar doméstico con Akenatón, Nefertiti y tres de sus hijas bajo Atón |
| Autor | Anónimo, taller real de Amarna |
| Cronología | Hacia 1351-1334 a. C. (reinado de Akenatón), dinastía XVIII, Imperio Nuevo |
| Estilo | Arte de Amarna |
| Material y técnica | Piedra caliza, relieve rehundido |
| Dimensiones | 33,5 × 39,5 × 3,5 cm |
| Procedencia | Tell el-Amarna (antigua Ajetatón) |
| Ubicación | Neues Museum, Berlín (Museo Egipcio, ÄM 14145), donación de James Simon |

Clasificación del relieve de Akenatón y su familia
El relieve de Akenatón y su familia es una placa de piedra caliza tallada en relieve rehundido que servía como imagen central de un altar doméstico. Procede de Tell el-Amarna, la capital fundada por Akenatón, y se fecha durante su reinado, hacia 1351-1334 a. C. Es anónima, obra de los talleres que trabajaban para la corte. Según el Museo Egipcio de Berlín, que la conserva con el número ÄM 14145, es el único ejemplar completo de este tipo de altar.
Pertenece al arte de Amarna, el estilo que se desarrolló durante el reinado de Amenhotep IV, que adoptó el nombre de Akenatón. Representa al rey, a la reina Nefertiti y a tres de sus hijas, identificadas por las inscripciones como Meritatón, Meketatón y Anjesenpaatón, bajo el disco solar de Atón.
Análisis formal
La composición es simétrica respecto a un eje central marcado por el disco de Atón, en lo alto. De él parten rayos que se abren en abanico hacia los dos lados y terminan en pequeñas manos; algunas acercan el signo anj, símbolo de la vida, al rostro del rey y de la reina. A la izquierda, Akenatón, sentado en un taburete con cojín y tocado con la corona azul, levanta a su hija mayor, Meritatón, y la besa. A la derecha, Nefertiti, sentada en un asiento decorado con el símbolo de la unión de las Dos Tierras, sostiene en el regazo a Meketatón, que señala a su padre, mientras la pequeña Anjesenpaatón se apoya en su hombro y juega con los colgantes de su corona.

Las figuras muestran los rasgos característicos del estilo: cráneos alargados, cuellos largos y finos, vientres abultados, caderas anchas y brazos delgados, con un modelado blando de líneas curvas. Los cuerpos se inclinan unos hacia otros y se superponen, y las miradas y los gestos crean una red de relaciones afectivas inusual en el arte egipcio. El rey y la reina tienen el mismo tamaño. El relieve rehundido, en el que las figuras se tallan por debajo de la superficie, produce con la luz intensa sombras nítidas que dibujan los contornos.

Las inscripciones completan la imagen: en la parte superior, los cartuchos con el nombre de Atón, que se escribía como el de un rey; y entre las figuras, columnas de jeroglíficos con los nombres y títulos de cada personaje. Unos finos soportes en los lados sugieren que la escena transcurre bajo un pabellón, un espacio doméstico y no ceremonial.
Comentario: contexto, función y estilo
Contexto histórico y artístico
Amenhotep IV subió al trono hacia 1351 a. C., en un Egipto rico y poderoso. Desde los primeros años de su reinado promovió el culto de Atón, el disco solar visible, en detrimento de Amón, el dios de Tebas, cuyo clero había acumulado enormes riquezas. Hacia su quinto año de reinado cambió su nombre por el de Akenatón y fundó una nueva capital en el Egipto Medio, Ajetatón, «el horizonte de Atón», la actual Tell el-Amarna. Durante su reinado se clausuraron o marginaron otros cultos y se borró el nombre de Amón de los monumentos. Tras su muerte, sus sucesores, entre ellos Tutankamón, restauraron la religión tradicional, la ciudad fue abandonada y el rey fue tratado como un hereje.
Función y significado
El altar tenía un sentido a la vez religioso y político:
- Culto doméstico: se colocaba en un pequeño santuario de una casa de Amarna, donde los fieles lo veneraban con ofrendas.
- Mediación real: solo el rey y su familia se comunicaban directamente con Atón; el pueblo rendía culto a Atón a través de la imagen de la familia real.
- Teología de la luz: los rayos con manos y el signo de la vida expresan la idea de un dios que crea y sostiene el mundo a través de la luz del sol.
- Imagen dinástica: la ternura de la familia real presentaba a la pareja como fuente de fertilidad y prosperidad para todo Egipto.
El significado de esta religión sigue en debate. Algunos especialistas, como Erik Hornung, la consideran un verdadero monoteísmo, quizá el primero de la historia; otros prefieren hablar de monolatría, es decir, el culto exclusivo a un dios sin negar del todo la existencia de los demás; y una parte de la investigación reciente subraya su dimensión de monopolio político y religioso, que concentraba en el rey el acceso a lo divino y los recursos de los templos. Este altar, que pone a la familia real entre el dios y los fieles, apoya en buena medida esta última lectura.
Rasgos del estilo
El arte de Amarna rompió con muchas de las convenciones mantenidas durante más de mil años. Es un arte más humanizado, que muestra escenas de la vida familiar del faraón; más naturalista, atento al movimiento, a la naturaleza y a los gestos; y, a la vez, fuertemente estilizado, con unas proporciones exageradas que en la primera fase rozaban la caricatura y luego se suavizaron, como muestra el busto de Nefertiti. El relieve de Akenatón y su familia reúne estos tres rasgos: la intimidad de la escena, la libertad de las posturas y la deformación expresiva de los cuerpos.
No obstante, el relieve mantiene muchas normas tradicionales, como la combinación de perfil y frente en las figuras, el ojo de frente en rostros de perfil o la unión de imagen y escritura. Para Ernst Gombrich, la experiencia de Amarna demuestra que el carácter «conceptual» del arte egipcio, que representaba lo que se sabía de las cosas y no lo que se veía, no se debía a una falta de habilidad, sino a un código deliberado ligado a la religión: cuando un faraón quiso cambiarlo, los artistas fueron capaces de hacerlo, y tras su muerte el código tradicional se restableció.
Obras relacionadas
El mejor retrato de la reina es el busto de Nefertiti, hallado también en Amarna. La pareja real tradicional puede compararse con Rahotep y Nofret o con la tríada de Micerinos, y el eco del estilo de Amarna se percibe todavía en la tumba de Tutankamón. Para el naturalismo de la pintura de la dinastía XVIII, véase la tumba de Nebamun.
Conclusión
El relieve de Akenatón y su familia resume la revolución de Amarna: una religión centrada en Atón y en la figura del rey como único intermediario, y un arte más humano, naturalista y estilizado, que muestra al faraón besando a sus hijas bajo los rayos del sol. Su carácter excepcional revela, por contraste, que las normas del arte egipcio eran una elección consciente, que Akenatón quiso cambiar y que sus sucesores restauraron.
Preguntas frecuentes sobre el relieve de Akenatón y su familia
¿Qué representa el relieve de Akenatón y su familia?
Al faraón Akenatón y a la reina Nefertiti con tres de sus hijas, Meritatón, Meketatón y Anjesenpaatón, bajo el disco solar de Atón, cuyos rayos terminan en manos.
¿Dónde se conserva?
En el Neues Museum de Berlín (Museo Egipcio, número ÄM 14145). Procede de Tell el-Amarna y fue donado por James Simon.
¿Para qué servía?
Era la imagen central de un altar doméstico: los habitantes de Amarna veneraban en sus casas a la familia real como intermediaria de Atón.
¿Qué rasgos tiene el arte de Amarna?
Es un arte más humanizado y naturalista, con escenas íntimas y movimiento, pero también estilizado, con cráneos alargados, cuellos finos y vientres abultados.
¿Fue Akenatón monoteísta?
Es un tema debatido: unos hablan de monoteísmo, otros de monolatría, y otros destacan que fue sobre todo un monopolio político y religioso del rey.
Bibliografía
Arnold, D. (1996). The Royal Women of Amarna: Images of Beauty from Ancient Egypt. Nueva York: The Metropolitan Museum of Art.
Gombrich, E. H. (1950). The Story of Art. Londres: Phaidon.
Hornung, E. (1995). Echnaton: Die Religion des Lichtes. Zúrich: Artemis & Winkler.
Kemp, B. (2012). The City of Akhenaten and Nefertiti: Amarna and its People. Londres: Thames & Hudson.
¿Preparas las oposiciones de Geografía e Historia? El arte egipcio forma parte del temario de Historia del Arte. Consulta nuestro temario de oposiciones de Geografía e Historia y el índice completo de comentarios de Historia del Arte.


