Venus de Savignano. Comentario

En 1925, un trabajador que cavaba los cimientos de un establo cerca de Módena sacó de la tierra una piedra verdosa y alargada, con los dos extremos en punta, que al principio tomó por un arma antigua. Era en realidad una figura femenina de pechos y vientre voluminosos y cabeza en forma de cono, la mayor de las estatuillas paleolíticas halladas en Italia. La Venus de Savignano se conserva hoy en Roma y plantea las mismas preguntas que el resto de las venus gravetienses. ¿Quién la talló, cuándo y con qué fin? Lo explicamos en este comentario completo.

Ficha técnica

ObraVenus de Savignano (estatuilla femenina de Savignano sul Panaro)
AutorAnónimo
CronologíaProbablemente Gravetiense, hace unos 25.000 años (atribución estilística; sin contexto estratigráfico)
PeriodoPaleolítico superior, glaciación de Würm
MaterialSerpentina, con restos de ocre rojo
AlturaUnos 22 cm
Hallazgo1925, en Savignano sul Panaro (Módena, Italia)
UbicaciónMuseo Nacional Prehistórico y Etnográfico Luigi Pigorini, hoy integrado en el Museo delle Civiltà (Roma)
Venus de Savignano: estatuilla femenina de serpentina vista de frente, con la cabeza en forma de cono y los pechos y el vientre voluminosos
Venus de Savignano, vista frontal. Museo delle Civiltà (Museo Pigorini), Roma. Foto: Francesco Bini (Sailko), CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

Clasificación de la Venus de Savignano

La Venus de Savignano es una pieza de arte mueble del Paleolítico superior: una escultura exenta de pequeño tamaño, tallada en serpentina, que representa a una mujer desnuda. Pertenece al grupo de las llamadas venus paleolíticas, figurillas femeninas que se extienden desde los Pirineos hasta Rusia y que en su mayoría se atribuyen al Gravetiense, hace entre 30.000 y 22.000 años, en plena glaciación de Würm. Con unos 22 centímetros de altura, es la mayor de las venus italianas y una de las más grandes de Europa.

Su cronología, sin embargo, plantea un problema. La encontró en 1925 el peón Olindo Zambelli en Savignano sul Panaro, en el valle del Panaro, al cavar los cimientos de un establo, sin ningún contexto arqueológico. El escultor Giuseppe Graziosi la adquirió (según se cuenta, a cambio de dos quintales de uva) y la donó al museo prehistórico de Roma, fundado por Luigi Pigorini. Las excavaciones de 1926 no encontraron restos paleolíticos, y el propio director del museo llegó a atribuirla al Neolítico. Tras un largo debate, la mayoría de los especialistas la consideran gravetiense por su gran parecido con otras venus, aunque la fecha es solo estilística.

Análisis formal

La figura tiene forma de huso: es estrecha en los extremos y ancha en el centro, y termina en punta tanto por arriba como por abajo. La cabeza es un cono alargado y liso, sin rasgos faciales, que algunos interpretan como un tocado o una capucha. Los pechos son grandes y caídos, los brazos apenas se insinúan plegados sobre ellos, y el vientre redondeado y las nalgas abultadas ocupan la parte central. Las piernas están unidas y se estrechan hasta acabar en punta, sin pies. Una incisión marca la vulva en la parte delantera, y otra señala la separación de las nalgas en la trasera.

Venus de Savignano de perfil: vientre y nalgas abultados y extremos apuntados de la figura
La Venus de Savignano de perfil, con el vientre y las nalgas destacados. Foto: Francesco Bini (Sailko), CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

La talla se hizo con técnicas propias del trabajo de la piedra blanda: primero se desbastó el bloque a golpes y después se pulió con abrasivos hasta dejar una superficie lisa. Conserva restos de ocre rojo, lo que indica que estuvo pintada al menos en parte. Su estado es muy bueno, salvo una fractura moderna en la cabeza, bien restaurada.

La composición sigue el esquema que André Leroi-Gourhan observó en muchas venus gravetienses: el cuerpo puede inscribirse en un rombo, con los pechos, el vientre y las caderas en el centro, mientras la cabeza y las piernas se reducen y se afilan hacia los extremos. Así, el escultor no busca un retrato, sino resaltar las partes del cuerpo relacionadas con la maternidad. La pieza está pensada para verse en redondo, y de perfil se aprecia mejor el volumen del vientre y de las nalgas.

Venus de Savignano vista de espaldas: nalgas marcadas y cabeza cónica sin rasgos
Vista posterior, con la incisión que separa las nalgas. Foto: Francesco Bini (Sailko), CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

Comentario: contexto, función y estilo

Contexto histórico y artístico

Durante el Gravetiense, grupos de Homo sapiens cazadores y recolectores ocuparon gran parte de Europa en un clima frío y seco, con amplias estepas en las que vivían mamuts, renos y caballos. Estos grupos mantenían contactos a larga distancia, y eso explica que figurillas muy parecidas aparezcan en lugares tan alejados como Francia, Italia, Austria, Moravia o Rusia. En Italia, la Venus de Savignano tiene sus paralelos más cercanos en las estatuillas de las cuevas de Balzi Rossi, en Grimaldi (Liguria), talladas también en piedras blandas como la esteatita o la serpentina. El valle del Po, hoy una llanura fértil, era entonces un paisaje estepario mucho más extenso que el actual, porque el nivel del mar era más bajo.

Función y significado

No sabemos para qué servían estas figuras, pero se han propuesto varias interpretaciones:

  • Fecundidad: la exageración de pechos, vientre y nalgas se ha relacionado desde hace más de un siglo con la fertilidad y con el culto a una «diosa madre», en la línea mágico-religiosa de Reinach y Breuil.
  • Ideal de abundancia: en un medio duro, un cuerpo con reservas de grasa (esteatopigia) podía simbolizar salud, supervivencia y capacidad de criar.
  • Amuleto: su forma apuntada y su tamaño manejable sugieren que podía llevarse, clavarse en el suelo o usarse en ritos relacionados con el embarazo o el parto.
  • Estatus e identidad: los estudios actuales ofrecen una lectura más diversa, en la que las venus representarían a mujeres reales de distintas edades, posiciones sociales o linajes, y servirían para expresar la identidad del grupo.

Rasgos del estilo

Las venus gravetienses comparten un estilo muy reconocible: figuras desnudas, de pie, con rostros sin rasgos, brazos y piernas reducidos y un gran desarrollo de pechos, vientre y caderas, a menudo con esteatopigia. La Venus de Savignano responde a este modelo, pero lo lleva a una forma especialmente geométrica: sus dos extremos apuntados y su cuerpo fusiforme la convierten casi en un objeto abstracto, en el que la anatomía se simplifica y se ordena en volúmenes simétricos. La cabeza cónica, sin cara, refuerza esa impresión de figura esquemática y no individual.

Al mismo tiempo, el escultor demuestra un notable dominio de la piedra. La serpentina, una piedra relativamente blanda pero frágil, está pulida con cuidado y modelada con transiciones suaves entre los volúmenes, sin aristas bruscas. Frente a la minuciosidad de la Dama de Brassempouy, que muestra un rostro, o al detalle de la Venus de Willendorf, la de Savignano prefiere la síntesis. Por eso suele citarse como ejemplo de la tendencia de las venus a reducir el cuerpo femenino a un esquema de formas esenciales, que Leroi-Gourhan resumió en su figura del rombo.

Obras relacionadas

Las comparaciones más cercanas son las venus de Grimaldi, también italianas, y la Venus de Lespugue, con una composición en rombo muy parecida. El grupo gravetiense se completa con la Venus de Willendorf, la Venus de Dolní Věstonice y la Venus de Kostienki, mientras que la Dama de Brassempouy muestra el raro caso de una cabeza con rostro.

Conclusión

La Venus de Savignano es la mayor y una de las más bellas estatuillas paleolíticas de Italia. Tallada en serpentina y pulida con cuidado, resume los rasgos de las venus gravetienses: desnudez, cabeza sin rostro, extremidades reducidas y exaltación de pechos, vientre y nalgas, organizados en una forma fusiforme casi geométrica. Su hallazgo casual y sin contexto obliga a fecharla por comparación, y su significado, entre la fecundidad, el amuleto y la expresión de la identidad social, sigue abierto al debate.

Preguntas frecuentes sobre la Venus de Savignano

¿Dónde se encuentra la Venus de Savignano?

En Roma, en el Museo Nacional Prehistórico y Etnográfico Luigi Pigorini, hoy integrado en el Museo delle Civiltà.

¿De qué material está hecha?

De serpentina, una piedra verdosa, pulida con cuidado y con restos de ocre rojo.

¿Cuánto mide la Venus de Savignano?

Unos 22 centímetros de altura. Es la mayor de las venus paleolíticas halladas en Italia.

¿Qué antigüedad tiene?

Se atribuye al Gravetiense, hace unos 25.000 años, por comparación con otras venus, ya que se encontró en 1925 sin contexto arqueológico.

¿Por qué tiene la cabeza en punta?

No se sabe con seguridad. Puede ser un tocado o una capucha, o una forma pensada para clavarla o sujetarla; en todo caso, la figura carece de rostro, como casi todas las venus.

Bibliografía

Delporte, H. (1979). L’image de la femme dans l’art préhistorique. París: Picard.

Graziosi, P. (1956). L’arte dell’antica età della pietra. Florencia: Sansoni.

Leroi-Gourhan, A. (1965). Préhistoire de l’art occidental. París: Mazenod.

Mussi, M. (2001). Earliest Italy: An Overview of the Italian Paleolithic and Mesolithic. Nueva York: Kluwer Academic / Plenum.


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