Basílica de San Isidoro de León. Comentario

La basílica de San Isidoro de León fue a la vez iglesia, panteón dinástico y relicario de uno de los grandes sabios de la Hispania visigoda. Sus muros guardan las tumbas de los reyes de León, los restos de san Isidoro de Sevilla, traídos en 1063, y algunas de las primeras portadas esculpidas del románico hispano. ¿Cómo se convirtió una iglesia palatina en uno de los focos artísticos del Camino de Santiago? Lo explicamos en este comentario completo.

Ficha técnica

ObraBasílica (antigua colegiata) de San Isidoro de León
PromotoresFernando I y Sancha (templo de 1063); la infanta Urraca y sus sucesores (iglesia actual)
ArquitectoMaestro Petrus (Pedro Deustamben), según su epitafio
CronologíaFinales del siglo XI-1149 (consagración de la iglesia actual)
EstiloRománico pleno, escuela castellano-leonesa
MaterialesSillería de piedra caliza
TipologíaIglesia de tres naves con crucero destacado en planta y tres ábsides (el central, sustituido en el siglo XVI)
UbicaciónLeón, junto a la muralla romana y medieval
San Isidoro de León: fachada sur de la basílica románica con la torre, la puerta del Cordero y la puerta del Perdón
Fachada sur de la basílica de San Isidoro, León. Foto: Miguel Hermoso Cuesta, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

Clasificación de San Isidoro de León

La basílica de San Isidoro de León es una de las obras capitales del románico pleno en la península ibérica y, junto con la catedral de Santiago, el ejemplo más destacado de la escuela castellano-leonesa. Su historia tiene dos etapas. En 1063 Fernando I y la reina Sancha consagraron un templo dedicado a san Isidoro, cuyas reliquias acababan de traer desde Sevilla; a sus pies se levantaba el pórtico que serviría de Panteón de los Reyes. A finales del siglo XI su hija, la infanta Urraca, impulsó la sustitución de esa iglesia por otra mayor, que se consagró en 1149, en presencia de Alfonso VII y de su hermana, la infanta Sancha.

El epitafio de un arquitecto llamado Petrus, enterrado en la propia iglesia, afirma que «sobreedificó» el templo y que construyó también un puente; se le conoce como Pedro Deustamben. La iglesia conserva su estructura románica, salvo la capilla mayor, sustituida a comienzos del siglo XVI por una cabecera gótica, y las reformas barrocas de la fachada sur. El conjunto se completa con el panteón, el claustro, la torre y las dependencias de la antigua colegiata de canónigos regulares.

Análisis formal

La iglesia tiene planta de cruz latina con tres naves, un transepto largo que sobresale claramente en planta y una cabecera de tres ábsides, de los que se conservan los dos laterales. La nave central, más alta y ancha, se cubre con bóveda de cañón reforzada por arcos fajones, mientras que las laterales llevan bóvedas de arista. Los soportes son pilares cruciformes con columnas adosadas, cuyos capiteles reciben los arcos formeros y los fajones. Los muros son gruesos y las ventanas, pequeñas y abocinadas, de modo que la luz es escasa y tamizada, como corresponde al románico.

San Isidoro de León: planta de tres naves con transepto, cabecera y Panteón de los Reyes a los pies
Planta de la basílica, con el Panteón de los Reyes a los pies (a la izquierda). Dibujo: José-Manuel Benito, dominio público, Wikimedia Commons.
San Isidoro de León: nave central cubierta con bóveda de cañón y arcos fajones sobre pilares con columnas adosadas
Nave central con bóveda de cañón y arcos fajones, vista hacia los pies. Foto: Zarateman, CC0, Wikimedia Commons.

El rasgo más original del interior son los arcos lobulados que dan acceso a los brazos del transepto, de clara inspiración islámica. Este motivo, que procede de la arquitectura de al-Ándalus, revela el contacto de los reinos cristianos con el arte andalusí en el momento en que León recibía parias de las taifas. Los capiteles, decorados con motivos vegetales, animales e historias, y los canecillos de los aleros forman un repertorio escultórico muy rico, que se completa en el exterior con dos portadas monumentales en el muro sur: la puerta del Cordero, a los pies de la nave, y la puerta del Perdón, en el brazo sur del transepto.

En el exterior dominan los volúmenes macizos de sillería, articulados por contrafuertes y por la diferencia de altura entre la nave central y las laterales. A los pies se sitúa el Panteón de los Reyes, un pórtico abovedado de dos naves cuyas pinturas murales le han valido el nombre de «Capilla Sixtina del románico». La torre, unida a la muralla, remata en una veleta con un gallo de metal dorado, uno de los símbolos de la ciudad.

San Isidoro de León: puerta románica con arco polilobulado de influencia islámica a los pies de la iglesia
Puerta polilobulada a los pies de la iglesia, que comunicaba con el Panteón. Foto: Lourdes Cardenal, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons.

Comentario: contexto, función y estilo

Contexto histórico y artístico

En el siglo XI el reino de León vivió una etapa de expansión. Fernando I cobraba parias a las taifas musulmanas y, tras una campaña sobre Sevilla, obtuvo en 1063 el cuerpo de san Isidoro, el gran obispo y escritor visigodo, que llevó a León para prestigiar su capital. Sus sucesores, Alfonso VI y la infanta Urraca, abrieron el reino a Europa: favorecieron a la orden de Cluny, adoptaron el rito romano y protegieron el Camino de Santiago, que atravesaba la ciudad. Por esa vía llegaron artistas y modelos franceses que, unidos a la tradición local y al influjo andalusí, dieron lugar al románico pleno castellano-leonés.

Función y significado

San Isidoro reunió varias funciones que explican su importancia:

  • Iglesia palatina: se alzaba junto al palacio real y estaba vinculada a las infantas de la familia regia, que tenían el señorío del templo.
  • Panteón dinástico: en su pórtico se enterraron durante generaciones reyes, reinas e infantes de León, lo que lo convierte en un lugar de memoria de la monarquía.
  • Santuario de reliquias: el cuerpo de san Isidoro atraía a fieles y peregrinos, y el templo era una etapa destacada del Camino de Santiago.
  • Propaganda regia: la riqueza de su arquitectura, de sus portadas y de su tesoro, con piezas como el cáliz de doña Urraca, proclamaba el poder y la piedad de la dinastía.

Rasgos del estilo

La arquitectura románica se basa en el muro grueso de sillería, la bóveda de piedra, el arco de medio punto y los soportes robustos, con espacios interiores en penumbra y una clara articulación en tramos. La basílica de San Isidoro de León responde a ese modelo: bóveda de cañón con fajones en la nave central, bóvedas de arista en las laterales, pilares compuestos y ventanas reducidas. Su planta de tres naves con transepto marcado la relaciona con las grandes iglesias del Camino, aunque prescinde de la girola y de las tribunas propias de las iglesias de peregrinación como Santiago.

Lo que da personalidad al edificio es la mezcla de influencias. Junto a los modelos franceses, llegados por el Camino, aparecen los arcos lobulados de raíz islámica, que anticipan una constante del románico hispano de frontera. A ello se suma la escultura, que en sus portadas y capiteles alcanzó una calidad comparable a la de Toulouse o Jaca, y la pintura del panteón, uno de los conjuntos murales mejor conservados del siglo XII. San Isidoro es, por tanto, un ejemplo del románico como estilo internacional que cada territorio adapta a su propia tradición.

Obras relacionadas

El gran modelo de iglesia de peregrinación en la península es la catedral de Santiago de Compostela, cuya fachada occidental culmina con el Pórtico de la Gloria. Otro ejemplo del románico pleno del Camino es San Martín de Frómista. Del propio conjunto isidoriano pueden verse la puerta del Cordero y el Panteón de los Reyes.

Conclusión

La basílica de San Isidoro de León resume la historia del reino de León entre los siglos XI y XII: nació como iglesia palatina y panteón de Fernando I y Sancha, se transformó en un gran templo románico por iniciativa de la infanta Urraca y se consagró en 1149. Su arquitectura de bóvedas de piedra, pilares compuestos y arcos lobulados, sus portadas esculpidas y las pinturas del panteón la convierten en uno de los conjuntos más completos del románico europeo y en una etapa imprescindible del Camino de Santiago.

Preguntas frecuentes sobre San Isidoro de León

¿Cuándo se construyó San Isidoro de León?

Fernando I y Sancha consagraron un primer templo en 1063; la iglesia románica actual, impulsada por la infanta Urraca, se consagró en 1149.

¿Quién fue el arquitecto de San Isidoro de León?

Un maestro llamado Petrus, enterrado en la propia iglesia, cuyo epitafio dice que «sobreedificó» el templo; se le identifica con Pedro Deustamben.

¿Qué tiene de especial la arquitectura de San Isidoro?

Combina bóvedas de cañón y de arista, pilares compuestos y un transepto destacado con arcos lobulados de influencia islámica.

¿Qué es el Panteón de los Reyes?

Un pórtico abovedado a los pies de la iglesia donde se enterró la familia real leonesa, decorado con pinturas románicas del siglo XII.

¿Qué portadas románicas tiene San Isidoro?

La puerta del Cordero, con el sacrificio de Isaac, y la puerta del Perdón, con el Descendimiento, ambas en la fachada sur.

Bibliografía

Bango Torviso, I. G. (1992). El románico en España. Madrid: Espasa-Calpe.

Gómez-Moreno, M. (1934). El arte románico español: esquema de un libro. Madrid: Centro de Estudios Históricos.

Martin, T. (2006). Queen as King: Politics and Architectural Propaganda in Twelfth-Century Spain. Leiden: Brill.

Yarza Luaces, J. (1979). Arte y arquitectura en España, 500-1250. Madrid: Cátedra.


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