Pinturas de la casa de Livia. Comentario

Con el nombre de pinturas de la casa de Livia se conocen dos conjuntos distintos ligados a la esposa de Augusto: los frescos de su casa del Palatino, en Roma, y el jardín pintado de su villa de Prima Porta, a las afueras de la ciudad. En el primero, columnas y edículos fingidos abren la pared como un decorado de teatro; en el segundo, la pared desaparece y la sala se convierte en un huerto lleno de árboles y pájaros. ¿Cómo lograron los pintores romanos engañar así a la vista? Lo explicamos en este comentario completo.

Ficha técnica

ObraPinturas murales de la casa de Livia (Palatino) y de la villa de Livia (Prima Porta)
AutorAnónimo (talleres de Roma)
CronologíaHacia 30 a. C. (Palatino) y hacia 30-20 a. C. (Prima Porta)
EstiloSegundo estilo pompeyano o arquitectónico, fase final
TécnicaPintura al fresco
UbicaciónCasa de Livia, Palatino, Roma (in situ); jardín pintado de Prima Porta en el Museo Nacional Romano, Palazzo Massimo
Pinturas de la casa de Livia en el Palatino: tablinum decorado en segundo estilo con columnas, edículos y cuadros mitológicos en el centro de las paredes
Tablinum de la casa de Livia, con cuadros mitológicos en el centro de las paredes. Palatino, Roma. Foto: Carole Raddato, CC BY-SA 2.0, Wikimedia Commons.

Clasificación de las pinturas de la casa de Livia

Las pinturas de la casa de Livia en el Palatino son frescos de época augustea, realizados hacia el 30 a. C., y uno de los ejemplos más citados del segundo estilo pompeyano o arquitectónico. La casa se excavó en 1869 y se atribuye a Livia porque en ella apareció una tubería de plomo con la inscripción Iuliae Aug(ustae), el nombre que recibió Livia tras la muerte de Augusto. Se conservan las pinturas de varias salas en torno a un patio: el tablinum, dos salas laterales y el triclinio. Formaba parte del conjunto de viviendas de Augusto en el Palatino, junto a la llamada casa de Augusto.

Distinta es la villa de Livia en Prima Porta, conocida en la Antigüedad como Ad Gallinas Albas, en la vía Flaminia, donde también apareció la estatua del Augusto de Prima Porta. En 1863 se descubrió allí una sala semisubterránea, con bóveda de cañón, cuyas cuatro paredes estaban pintadas con un jardín continuo, fechado hacia el 30-20 a. C. En 1951-1952 los frescos se arrancaron para salvarlos de la humedad, y desde 1998 se exponen reconstruyendo la sala en el Palazzo Massimo del Museo Nacional Romano.

Análisis formal

En la casa del Palatino, la pared se organiza como una arquitectura fingida. Sobre un zócalo pintado se levantan columnas que parecen avanzar hacia el espectador y sostienen un entablamento en perspectiva; entre ellas se abren paneles de color rojo intenso y, en el centro, un edículo con un gran cuadro mitológico, como si fuera una ventana a otro espacio. En el tablinum se reconocen Ío vigilada por Argos mientras Hermes se acerca para liberarla, y, muy borrado, Polifemo y Galatea. Una de las salas laterales está decorada con guirnaldas de frutas, hojas y flores colgadas entre pilastras, con un friso amarillo de pequeños paisajes en la parte alta.

Pinturas de la casa de Livia, sala lateral con guirnaldas de frutas y hojas colgadas entre pilastras pintadas y friso amarillo
Sala de las guirnaldas de la casa de Livia. Palatino, Roma. Foto: Torquatus, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

En Prima Porta la ilusión va más lejos: no hay columnas ni marcos, sino un jardín que ocupa toda la pared. En primer término corre una cerca baja de cañas y, detrás, un murete con entrantes en los que crecen árboles aislados. Más allá se extiende una vegetación densa de pinos, cipreses, robles, laureles, granados, membrillos, rosas y adelfas, con decenas de pájaros posados o en vuelo, bajo un cielo azul que no tiene límite. Los botánicos han identificado una veintena de especies de plantas, que florecen y dan fruto a la vez, en una primavera ideal. Las plantas del fondo se difuminan en tonos azulados, una forma de perspectiva aérea que da profundidad al conjunto.

Pinturas de la casa de Livia: sala del jardín pintado de la villa de Livia en Prima Porta, montada en el Palazzo Massimo de Roma
Sala del jardín pintado de la villa de Livia en Prima Porta. Museo Nacional Romano, Palazzo Massimo. Foto: Richard Mortel, CC BY 2.0, Wikimedia Commons.
Pinturas de la casa de Livia: detalle del jardín pintado de Prima Porta con un árbol frutal, pájaros y la balaustrada
Detalle del jardín de Prima Porta, con un árbol frutal, pájaros y el murete en primer plano. Imagen: dominio público, Wikimedia Commons.

Comentario: contexto, función y estilo

Contexto histórico y artístico

Livia Drusila se casó con Octaviano en el 38 a. C. y fue su esposa durante más de cincuenta años, hasta la muerte de Augusto en el 14 d. C. Las pinturas pertenecen a los años en que Octaviano, vencedor en Accio (31 a. C.), construía un nuevo régimen que presentaba como una restauración de la paz y de las virtudes tradicionales. La pintura mural romana se conoce sobre todo por Pompeya y Herculano, y August Mau la clasificó a finales del siglo XIX en cuatro estilos; las casas imperiales del Palatino y la villa de Prima Porta muestran que esos estilos se elaboraban en Roma, en los círculos más cercanos al poder.

Función y significado

Ambos conjuntos cumplían funciones parecidas:

  • Ampliación ilusoria del espacio: las arquitecturas fingidas y el jardín pintado rompen visualmente los muros y hacen parecer más amplias salas cerradas.
  • Representación social: en el tablinum, donde se recibía a los visitantes, los cuadros mitológicos mostraban la cultura griega de los propietarios.
  • Confort y evasión: la sala semisubterránea de Prima Porta, fresca en verano, ofrecía un jardín eterno, sin estaciones, para el descanso.
  • Ideología augustea: la naturaleza fértil y ordenada evocaba la prosperidad de la nueva edad de oro, idea presente también en el Ara Pacis; el laurel recordaba además el presagio de la gallina blanca con una rama de laurel que, según Suetonio, cayó en el regazo de Livia.

Rasgos del estilo

El segundo estilo, desarrollado en el siglo I a. C., sustituye las placas de mármol fingido del primer estilo por arquitecturas pintadas en perspectiva que parecen abrir la pared hacia espacios exteriores. Las pinturas de la casa de Livia en el Palatino pertenecen a su fase final: las columnas y edículos todavía crean profundidad, pero se vuelven más finos y decorativos, y el gran cuadro central gana protagonismo. Esa evolución conduce al tercer estilo, en el que la pared vuelve a cerrarse y la arquitectura se reduce a marcos delicados alrededor de pequeños cuadros.

El jardín de Prima Porta lleva el principio del segundo estilo hasta su límite: ya no hay una arquitectura que se abre, sino que la pared entera se convierte en paisaje. Su naturalismo es asombroso en el detalle de cada hoja, fruto o pájaro, pero el conjunto es ideal, porque reúne plantas de estaciones distintas y las ordena con una simetría muy calculada. Es una de las obras maestras de la pintura antigua y un precedente lejano de los grandes ciclos de paisaje de la pintura europea.

Obras relacionadas

De la villa de Prima Porta procede el Augusto de Prima Porta, y la naturaleza abundante del jardín recuerda los relieves del Ara Pacis. Para comparar los estilos pompeyanos conviene ver la casa de Salustio (primer estilo), la villa de Boscoreale y la villa de los Misterios (segundo estilo) y la casa de los Vettii (cuarto estilo).

Conclusión

Las pinturas de la casa de Livia reúnen dos maneras de engañar a la vista en la Roma de Augusto. En el Palatino, el segundo estilo construye arquitecturas fingidas con cuadros mitológicos en el centro; en Prima Porta, la pared desaparece y se convierte en un jardín ideal lleno de vida. Ambos conjuntos muestran la calidad de la pintura mural romana y su papel en la imagen de prosperidad que difundió el nuevo régimen.

Preguntas frecuentes sobre las pinturas de la casa de Livia

¿Qué son las pinturas de la casa de Livia?

Dos conjuntos de frescos de época augustea ligados a Livia, esposa de Augusto: los de su casa del Palatino, de arquitecturas fingidas, y el jardín pintado de su villa de Prima Porta.

¿A qué estilo pompeyano pertenecen?

Al segundo estilo o arquitectónico, en su fase final. La casa del Palatino muestra columnas y edículos fingidos con cuadros mitológicos; el jardín de Prima Porta lleva la ilusión hasta convertir la pared en paisaje.

¿Dónde se pueden ver hoy?

Las de la casa del Palatino siguen in situ, en Roma. El jardín de Prima Porta se arrancó en 1951-1952 y se expone desde 1998 en el Palazzo Massimo del Museo Nacional Romano.

¿Qué representa el jardín de Prima Porta?

Un jardín continuo con una veintena de especies de árboles y plantas que florecen y fructifican a la vez, decenas de pájaros y un cielo azul, tras una cerca de cañas y un murete.

¿Por qué se atribuye la casa del Palatino a Livia?

Porque apareció una tubería de plomo con el nombre de Iulia Augusta, el título que recibió Livia tras la muerte de Augusto.

Bibliografía

Barbet, A. (1985). La peinture murale romaine: les styles décoratifs pompéiens. París: Picard.

Ling, R. (1991). Roman Painting. Cambridge: Cambridge University Press.

Settis, S. (2002). La villa di Livia. Le pareti ingannevoli. Milán: Electa.


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