Ídolo de Extremadura (ídolo oculado). Comentario

Dos grandes ojos en forma de sol nos miran desde un pequeño cilindro de alabastro de apenas 19 centímetros. Es el llamado ídolo oculado de Extremadura, conservado en el Museo Arqueológico Nacional y considerado uno de los ejemplares mejor conservados de los ídolos oculados de la península ibérica. ¿Por qué los hombres y mujeres del Calcolítico grababan ojos tan expresivos en piedras y huesos, y por qué acompañaban con ellos a sus muertos? Lo explicamos en este comentario completo.

Ficha técnica

ObraÍdolo de Extremadura, ídolo oculado cilíndrico
TipologíaÍdolo oculado de tipo cilíndrico (arte mueble esquemático)
CronologíaCalcolítico, III milenio a. C. (hacia 2500 a. C.)
Material y técnicaAlabastro tallado y decorado con incisiones
DimensionesUnos 19 cm de altura y 7 cm de diámetro máximo
ProcedenciaDesconocida; pese a su nombre, probablemente del valle del Guadalquivir
UbicaciónMuseo Arqueológico Nacional, Madrid (inv. 20572)
Ídolo oculado de Extremadura: cilindro de alabastro con dos grandes ojos solares, cejas y tatuajes faciales grabados, Museo Arqueológico Nacional
Ídolo de Extremadura, vista frontal. Museo Arqueológico Nacional, Madrid. Foto: Verónica Schulmeister Guillén, Museo Arqueológico Nacional, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

Clasificación del ídolo oculado de Extremadura

El ídolo oculado de Extremadura es una pequeña escultura del Calcolítico o Edad del Cobre, fechada en el III milenio a. C. Pertenece al grupo de los ídolos oculados, figuras antropomorfas muy esquemáticas cuyo rasgo común es la representación de unos ojos grandes y destacados. El Museo Arqueológico Nacional lo considera una de las piezas mejor conservadas de este tipo. Aunque se le conoce tradicionalmente como «de Extremadura», su procedencia exacta se desconoce y el propio museo considera más probable que proceda del valle del Guadalquivir, una de las zonas donde más abundan los ídolos cilíndricos.

Los ídolos oculados se fabricaron en el sur y el oeste de la península entre finales del IV y el III milenio a. C. Adoptan formas muy variadas: cilindros de alabastro, mármol o caliza, como este; placas de pizarra o esquisto, frecuentes en Extremadura y el Alentejo; huesos largos y falanges decorados con ojos; y motivos oculados pintados o incisos en vasijas de cerámica. Están estrechamente vinculados a la cultura de Los Millares, en Almería, cuyo poblado y necrópolis han proporcionado numerosos ídolos de este tipo, y aparecen también en grandes yacimientos como Valencina de la Concepción (Sevilla) o La Pijotilla (Badajoz).

Análisis formal

La pieza es un cilindro macizo de alabastro, ligeramente ensanchado en el centro, que se sostiene de pie. Toda la decoración se concentra en la mitad superior, grabada con incisiones finas y regulares, mientras la mitad inferior queda lisa. En la cara frontal destacan dos grandes ojos circulares de esquema radial, con un punto central y rayos que les dan un aspecto solar. Sobre ellos, una banda curva marca las cejas, y en lo alto unas estrías verticales indican el arranque del cabello. A ambos lados de los ojos descienden varias líneas curvas paralelas, que se han interpretado como un tatuaje facial, una pintura ritual o, según otros autores, escarificaciones o lágrimas.

Ídolo oculado de Extremadura: vista posterior del cilindro con el cabello representado por bandas de zigzag grabadas
Vista posterior, con el cabello en zigzag. Foto: Verónica Schulmeister Guillén, Museo Arqueológico Nacional, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

La decoración envuelve todo el perímetro. En la parte posterior, varias bandas de zigzag superpuestas representan el cabello que cae sobre la espalda, de modo que la pieza debe contemplarse en redondo. No hay nariz, boca, brazos ni piernas: el cuerpo humano queda reducido a un volumen geométrico, y todo el interés se concentra en la mirada. La regularidad de las incisiones y el pulido del alabastro revelan un trabajo cuidadoso, propio de un objeto valioso y cargado de significado.

El tipo cilíndrico es solo una de las variantes de los ídolos oculados. En Extremadura son muy característicos los ídolos placa, láminas de pizarra o esquisto de forma trapezoidal en las que se graban los ojos en la parte superior y el resto de la superficie se cubre de motivos geométricos, como triángulos o espigas, que podrían representar vestidos. Pese a la diferencia de soporte, comparten con este cilindro el mismo lenguaje: frontalidad, geometría y protagonismo de los ojos.

Ídolo oculado placa de esquisto de Granja de Céspedes (Badajoz), con los ojos en la parte superior y el cuerpo decorado con bandas en espiga
Ídolo placa de esquisto de Granja de Céspedes (Badajoz). Foto: José-Manuel Benito Álvarez, CC BY-SA 2.5, Wikimedia Commons.

Comentario: contexto, función y estilo

Contexto histórico y artístico

Durante el Calcolítico (aproximadamente 3200-2200 a. C.), el sur de la península ibérica vivió una gran transformación. Aparecieron los primeros objetos de cobre, se generalizaron los poblados fortificados, como Los Millares, y surgieron grandes asentamientos de varias decenas de hectáreas, como Valencina de la Concepción o La Pijotilla. Las comunidades enterraban a sus muertos en sepulcros colectivos, como los dólmenes y los tholoi, y depositaban junto a ellos ajuares en los que los ídolos tienen un papel destacado. Es también la época de las primeras desigualdades sociales marcadas y de intensos intercambios de materias primas, como el marfil, el ámbar o las piedras de calidad.

Función y significado

No sabemos con certeza qué representaban estos ídolos, pero su frecuente aparición en tumbas permite proponer varias funciones:

  • Divinidad protectora: la interpretación clásica ve en ellos una diosa de los ojos, relacionada con la fertilidad y con la protección de los muertos.
  • Imagen de los antepasados: otros autores creen que representan a los difuntos o a antepasados venerados, cuya mirada vigilaba a la comunidad.
  • Objeto de ajuar funerario: se depositaban en sepulcros colectivos acompañando a los muertos, lo que confirma su valor religioso.
  • Símbolo de identidad: la repetición del motivo de los ojos en ídolos, huesos y cerámicas de distintas regiones indica creencias compartidas por comunidades conectadas entre sí.

Rasgos del estilo

Los ídolos oculados son una de las expresiones más claras del arte esquemático de la prehistoria reciente. La figura humana se reduce a unos pocos elementos geométricos, sin interés por las proporciones ni por el volumen real del cuerpo, y la composición es estrictamente frontal y simétrica. En el ídolo oculado de Extremadura estos rasgos alcanzan una gran perfección: el cilindro apenas modificado sirve de soporte a un rostro construido solo con círculos, arcos y líneas paralelas, en el que los ojos solares dominan sobre todo lo demás.

El contraste con las venus del Paleolítico ayuda a entender el cambio. Aquellas figuras exageraban los volúmenes del cuerpo femenino y apenas definían el rostro; aquí, en cambio, el cuerpo desaparece y el rostro se convierte en lo esencial, reducido a su vez a la mirada. Este mismo lenguaje aparece en las pinturas esquemáticas de los abrigos, con figuras de ojos radiantes, en los vasos simbólicos de Los Millares y en grandes representaciones rupestres como el ídolo de Peña Tú, lo que muestra la difusión de un mismo universo simbólico por buena parte de la península.

Obras relacionadas

Para conocer el mundo en el que se fabricaron estos ídolos puede verse el tholos de Los Millares y el dolmen de Menga. El mismo lenguaje esquemático aparece en el ídolo de Peña Tú y en las pinturas de la cueva de los Letreros. Como contraste, una figura paleolítica de concepción muy distinta es la Venus de Willendorf.

Conclusión

El ídolo oculado de Extremadura es una de las piezas más bellas del arte esquemático calcolítico: un cilindro de alabastro en el que unos pocos trazos geométricos bastan para crear un rostro de grandes ojos solares, con cejas, cabello y tatuajes faciales. Representa a la perfección el tipo de los ídolos oculados, difundidos por el sur y el oeste de la península en el III milenio a. C. y estrechamente vinculados a la cultura de Los Millares. Depositados con frecuencia en las tumbas colectivas, expresan unas creencias en las que la mirada, quizá de una divinidad o de los antepasados, protegía a los vivos y a los muertos.

Preguntas frecuentes sobre el ídolo oculado

¿Qué es un ídolo oculado?

Una figura antropomorfa esquemática del Neolítico final y el Calcolítico cuyo rasgo principal son unos ojos grandes y destacados. Puede ser de piedra, hueso o cerámica.

¿Dónde está el ídolo de Extremadura?

En el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, con el número de inventario 20572.

¿De dónde procede el ídolo de Extremadura?

Su procedencia exacta se desconoce. A pesar de su nombre, se considera más probable que proceda del valle del Guadalquivir.

¿Qué relación tienen los ídolos oculados con Los Millares?

Son característicos de la cultura de Los Millares (Almería), cuyo poblado y necrópolis han proporcionado numerosos ídolos con ojos en hueso, piedra y cerámica.

¿Para qué servían los ídolos oculados?

Su función exacta se desconoce. Aparecen sobre todo en tumbas y se interpretan como divinidades protectoras o imágenes de los antepasados.

Bibliografía

Almagro Basch, M. y Arribas, A. (1963). El poblado y la necrópolis megalíticos de Los Millares (Santa Fe de Mondújar, Almería). Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Almagro Gorbea, M. J. (1973). Los ídolos del Bronce I hispano. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Hurtado Pérez, V. (1980). Los ídolos calcolíticos de La Pijotilla (Badajoz). Zephyrus, 30-31.


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