Arco de Medinaceli. Comentario

En lo alto del cerro de Medinaceli, asomado al valle del Jalón, se conserva el único arco romano de tres vanos de toda Hispania. El arco de Medinaceli es una de las imágenes más conocidas de la Hispania romana. ¿Qué celebraba este arco, levantado en una pequeña ciudad de la Meseta, y por qué tiene tres arcos en lugar de uno? Lo explicamos en este comentario completo.

Ficha técnica

ObraArco de Medinaceli
Ciudad antiguaOcilis (Medinaceli, Soria), en la Hispania Citerior
CronologíaFinales del siglo I d. C. (hipótesis más aceptada)
EstiloArquitectura romana altoimperial
TipologíaArco honorífico de tres vanos
MaterialesSillares de piedra (opus quadratum)
DimensionesUnos 13 m de anchura
ProtecciónMonumento nacional desde 1930 (Bien de Interés Cultural)
Arco de Medinaceli: fachada norte del arco romano de tres vanos, con el valle del Jalón al fondo
Fachada norte del arco de Medinaceli (Soria). Foto: Rastrojo, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons.

Clasificación del arco de Medinaceli

El arco de Medinaceli es un arco honorífico romano de tres vanos: uno central, más alto y ancho, y dos laterales más pequeños. Es el único arco de este tipo que se conserva en la península ibérica. Se levantó junto a la ciudad romana de Ocilis, en un lugar elevado y bien visible desde el valle del Jalón, por donde pasaba la calzada que unía Emerita Augusta con Caesaraugusta.

Su fecha se ha discutido mucho. La inscripción, que estaba formada por letras de bronce encajadas en la piedra, se perdió, pero quedan los agujeros de sus anclajes. A partir de ellos, Géza Alföldy propuso una lectura según la cual el arco estaba dedicado al numen del emperador, posiblemente Domiciano. Esta reconstrucción no es segura, pero coincide con la datación más aceptada, a finales del siglo I d. C., en época flavia. Algunos investigadores creen además que el arco marcaba un límite administrativo entre los territorios de Clunia y de Caesaraugusta.

Análisis formal

El arco es un bloque ancho y poco profundo de sillares bien escuadrados. Su fachada se divide en tres calles mediante cuatro grandes pilares. En el centro se abre el vano principal, de medio punto y mayor altura, y a los lados dos vanos menores, también de medio punto, cuya clave queda bastante más baja. Esta jerarquía de tamaños da a la composición un ritmo claro, con el centro destacado, y responde a una diferencia funcional: el paso central era para carros y caballerías, y los laterales para los peatones.

La decoración, muy erosionada, era arquitectónica. Los pilares estaban articulados por pilastras con capiteles corintios que sostenían un entablamento corrido con cornisa. Sobre los vanos laterales se labraron en relieve sendas hornacinas enmarcadas por pilastras y un pequeño frontón, que animan la superficie del muro. En el friso se encajaban las letras de bronce de la inscripción, y el conjunto se remataba con un ático. Ambas fachadas, la que mira al valle y la que mira a la ciudad, repiten el mismo esquema.

Arco de Medinaceli: detalle de la hornacina en relieve con frontón sobre uno de los vanos laterales
Hornacina en relieve con frontón sobre uno de los vanos laterales. Foto: Ecelan, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons.

Hoy el arco aparece aislado, sin las murallas ni los edificios que lo rodeaban. El efecto es muy distinto del original, cuando servía de entrada monumental a la ciudad. Aun así, la sobriedad de su volumen y su emplazamiento sobre el cerro hacen de él uno de los monumentos romanos más espectaculares de la Meseta.

Arco de Medinaceli visto desde la ladera, junto a las casas de la villa en lo alto del cerro
El arco en lo alto del cerro de Medinaceli. Foto: Ecelan, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons.

Comentario: contexto, función y estilo

Contexto histórico y artístico

Durante el siglo I d. C. las ciudades de la Meseta oriental vivieron un intenso proceso de romanización. La concesión del derecho latino a Hispania por Vespasiano, hacia el 73-74 d. C., impulsó la conversión de muchas comunidades indígenas en municipios y animó a sus élites a dotarlas de foros, templos, termas y monumentos. Ocilis, situada en un punto estratégico entre el valle del Ebro y la Meseta, se integró en la red de calzadas de la Hispania Citerior, y el arco proclamaba su lealtad al emperador y su pertenencia al mundo romano.

Función y significado

El arco de Medinaceli cumplía varias funciones a la vez:

  • Puerta monumental: marcaba la entrada a la ciudad y canalizaba el tránsito de carros y peatones por vanos distintos.
  • Culto imperial: según una reconstrucción de su inscripción, estaría dedicado al numen del emperador, una forma de expresar fidelidad a Roma.
  • Hito en el paisaje: situado en lo alto del cerro, se veía desde el valle del Jalón y quizá señalaba también un límite territorial.
  • Prestigio urbano: un arco de tres vanos, poco frecuente incluso en Italia, daba a una ciudad modesta un monumento propio de las grandes capitales.

Rasgos del estilo

El arco de Medinaceli muestra la difusión en las provincias de un tipo creado en Roma. El arco de tres vanos aparece en la capital en época de Augusto y alcanzará su forma más rica en los arcos de Septimio Severo y de Constantino, con columnas exentas y relieves históricos. En Medinaceli el esquema se mantiene, pero se simplifica: sin columnas exentas ni grandes relieves, la arquitectura se apoya en la proporción entre los vanos, en las pilastras y en la solidez del aparejo de sillería.

Esta sobriedad no es solo falta de medios. Es característica de muchos monumentos provinciales, que adoptan el lenguaje de los órdenes clásicos y la tipología de Roma, pero lo adaptan a la piedra local y a los talleres disponibles. El resultado es una arquitectura de volúmenes claros, simétrica y monumental, que transmite la idea de orden y de poder propia del arte romano.

Obras relacionadas

El tipo de tres vanos puede compararse con el arco de Septimio Severo y el arco de Constantino en Roma, mientras que el arco de Tito representa el modelo de un solo vano. En Hispania se relaciona con el arco de Bará, el arco de Cáparra y el arco de Cabanes.

Conclusión

El arco de Medinaceli es el único arco romano de tres vanos conservado en Hispania. Levantado probablemente a finales del siglo I d. C. junto a la ciudad de Ocilis, funcionaba como puerta monumental, como homenaje al emperador y como hito visible desde el valle del Jalón. Su arquitectura sobria, de sillares y pilastras, demuestra cómo las ciudades de las provincias adoptaron los modelos de Roma para expresar su integración en el Imperio.

Preguntas frecuentes sobre el arco de Medinaceli

¿Por qué es único el arco de Medinaceli?

Porque es el único arco romano de tres vanos que se conserva en la península ibérica.

¿De cuándo es el arco de Medinaceli?

La hipótesis más aceptada lo fecha a finales del siglo I d. C., en época flavia, a partir de la reconstrucción de su inscripción.

¿Para qué servían los tres vanos?

El vano central, más grande, era para carros y caballerías, y los dos laterales para los peatones.

¿Qué decía su inscripción?

Era de letras de bronce, hoy perdidas. Según la reconstrucción de Géza Alföldy, estaba dedicada al numen del emperador.

¿Cómo se llamaba Medinaceli en época romana?

La ciudad romana se llamaba Ocilis y estaba en la Hispania Citerior, junto a la calzada del valle del Jalón.

Bibliografía

Abascal, J. M. y Alföldy, G. (2002). El arco romano de Medinaceli (Soria, Hispania Citerior). Madrid: Real Academia de la Historia.

Dupré i Raventós, X. (1994). L’arc romà de Berà (Hispania Citerior). Barcelona: Institut d’Estudis Catalans.

García y Bellido, A. (1955). Arte romano. Madrid: CSIC.


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