Salón de Embajadores (Salón de Comares). Comentario

El Salón de Embajadores de la Alhambra, o salón de Comares, es la sala más grande y solemne de los palacios nazaríes. En ella, dentro de la torre de Comares, el sultán se sentaba en su trono para recibir a embajadores y dignatarios, bajo una techumbre de madera que representa los siete cielos del islam. Sus muros, cubiertos de arriba abajo de yeserías, azulejos e inscripciones, hablan en primera persona. ¿Cómo se convirtió una sala cuadrada en una imagen del universo? Lo explicamos en este comentario completo.

Ficha técnica

ObraSalón de Embajadores o salón de Comares (salón del trono)
PromotorYusuf I
CronologíaHacia 1333-1354
EstiloArte hispanomusulmán nazarí
MaterialesMuros de ladrillo y tapial; yeserías, alicatado y techumbre de madera
DimensionesPlanta cuadrada de unos 11 m de lado
UbicaciónTorre de Comares, palacios nazaríes de la Alhambra, Granada
Salón de Embajadores de la Alhambra: muros cubiertos de yeserías, ventanas altas con celosías, alcobas y techumbre de madera
Interior del Salón de Embajadores, con las alcobas, las ventanas altas y el arranque de la techumbre. Foto: Javi Guerra Hernando, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

Clasificación del Salón de Embajadores de la Alhambra

El Salón de Embajadores de la Alhambra es una obra de la arquitectura palaciega nazarí del siglo XIV. Lo construyó el sultán Yusuf I (1333-1354), cuyo nombre aparece en sus inscripciones, como culminación del palacio de Comares. Ocupa el interior de la torre de Comares, la más alta de los palacios, que se levanta sobre la muralla norte de la Alhambra, asomada al valle del Darro y al Albaicín.

Era el salón del trono, el lugar donde el sultán ejercía su función de soberano ante la corte y los enviados extranjeros. Se accede a él desde el patio de los Arrayanes, a través del pórtico norte y de la Sala de la Barca, al final de un recorrido axial que convierte la llegada ante el trono en una auténtica ceremonia.

Análisis formal

La sala es un gran espacio cúbico de planta cuadrada y gran altura. Los muros, muy gruesos por tratarse de una torre defensiva, se perforan en tres de sus lados con nueve alcobas, tres por lado, abiertas como pequeñas estancias en el espesor del muro, con ventanas geminadas hacia el paisaje. La alcoba central del muro norte, frente a la entrada, es la más rica y en ella se situaba el trono del sultán, a contraluz para quien entraba. En la parte alta, una serie de ventanas con celosías filtraba la luz, que originalmente atravesaba vidrios de colores.

Todas las superficies están decoradas. En la parte baja corre un zócalo de alicatado, formado por piezas de cerámica vidriada cortadas y encajadas que dibujan motivos geométricos de varios colores. Por encima, los muros se cubren por completo de yeserías organizadas en paños: ataurique, o decoración vegetal; lacería, o decoración geométrica; y bandas de inscripciones en escritura cúfica y cursiva, en las que se repite el lema de la dinastía, «Solo Dios es vencedor», junto con versículos coránicos y poemas que hablan en primera persona y elogian a Yusuf I.

Salón de Embajadores de la Alhambra: zócalo de alicatado con el motivo del hueso nazarí en cuatro colores
Zócalo de alicatado de una alcoba del Salón de Embajadores, con el motivo llamado hueso nazarí. Foto: José Luis Filpo Cabana, CC BY 4.0, Wikimedia Commons.

La sala se cubre con una armadura de lazo, una techumbre de madera formada por miles de piezas ensambladas que dibujan estrellas de lacería, originalmente policromadas. Las estrellas se disponen en siete niveles superpuestos que ascienden hacia un pequeño cupulino central de mocárabes. Según el estudio de Darío Cabanelas, la techumbre representa los siete cielos de la cosmología islámica y, en su cúspide, el trono de Dios. Esta lectura se apoya en la azora 67 del Corán, la del Reino o la Soberanía, inscrita en la sala, que alude a los siete cielos superpuestos creados por Dios.

Salón de Embajadores de la Alhambra: techumbre de madera de lacería con estrellas que representan los siete cielos
Techumbre de madera del Salón de Embajadores. Foto: José Luis Filpo Cabana, CC BY 4.0, Wikimedia Commons.

Comentario: contexto, función y estilo

Contexto histórico y artístico

Yusuf I reinó en un momento decisivo para el reino nazarí. Las derrotas frente a Alfonso XI de Castilla en el Salado (1340) y en Algeciras (1344) mostraron la debilidad militar de Granada, pero la muerte del rey castellano en 1350 abrió una etapa de mayor tranquilidad. El sultán respondió a la presión exterior con una afirmación del prestigio de la dinastía: fortificó la Alhambra, fundó la madraza de Granada y levantó el palacio de Comares, cuyo salón del trono debía impresionar a los embajadores cristianos y norteafricanos que visitaban la corte.

Función y significado

El Salón de Embajadores tenía un significado a la vez político y religioso:

  • Salón del trono: era el lugar de las audiencias solemnes, donde el sultán recibía a embajadores, dignatarios y súbditos.
  • Escenografía del poder: el recorrido axial desde el patio, la penumbra de la sala y el trono a contraluz en la alcoba central realzaban la figura del soberano.
  • Imagen del cosmos: la techumbre de los siete cielos situaba simbólicamente el trono del sultán bajo el trono de Dios, presentando su poder como reflejo del orden divino.
  • Propaganda dinástica: las inscripciones con el lema nazarí y los poemas que elogian a Yusuf I convertían los muros en un discurso permanente sobre la legitimidad del sultán.
Salón de Embajadores de la Alhambra: exterior de la torre de Comares, que alberga el salón, sobre la muralla norte
La torre de Comares, que alberga el Salón de Embajadores. Foto: Palickap, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

Rasgos del estilo

La arquitectura palaciega nazarí se caracteriza por el contraste entre exteriores sobrios e interiores cubiertos de decoración. El Salón de Embajadores de la Alhambra es el mejor ejemplo: por fuera, la torre de Comares es una mole defensiva de ladrillo y tapial; por dentro, ninguna superficie queda sin decorar. Se aprecian todos los recursos del estilo: zócalos de alicatado, paños de yeso con ataurique, lacería y epigrafía, celosías que tamizan la luz y una techumbre de madera de lazo, la más compleja de la Alhambra. La decoración, organizada en franjas horizontales, sigue una jerarquía clara que asciende desde la cerámica del suelo hasta el cielo de madera.

El estilo nazarí convierte además la decoración en portadora de significado. Los materiales son pobres, yeso, madera y barro cocido, pero la repetición infinita de motivos geométricos y vegetales sugiere un orden sin principio ni fin, y la epigrafía da voz a la arquitectura. En el Salón de Embajadores esa voz se dirige al visitante para proclamar la gloria del sultán, mientras la techumbre traslada al espacio arquitectónico la imagen del universo que recoge el Corán.

Obras relacionadas

Al salón se llega desde el patio de los Arrayanes, dentro de la Alhambra de Granada. Sus cubiertas pueden compararse con las cúpulas de mocárabes de la sala de Dos Hermanas y de la sala de los Abencerrajes. Como salones del trono de otras cortes andalusíes y mudéjares destacan el Salón Rico de Medina Azahara y el Salón de Embajadores del Alcázar de Sevilla.

Conclusión

El Salón de Embajadores de la Alhambra, construido por Yusuf I en la torre de Comares, es el salón del trono de los sultanes nazaríes y la sala más solemne de la Alhambra. Sus nueve alcobas, sus muros revestidos de alicatado, yeserías e inscripciones y su techumbre de lazo, que representa los siete cielos, componen una escenografía en la que el poder del sultán aparece como reflejo del orden divino. Es una de las cumbres de la arquitectura nazarí del siglo XIV.

Preguntas frecuentes sobre el Salón de Embajadores de la Alhambra

¿Quién construyó el Salón de Embajadores de la Alhambra?

El sultán nazarí Yusuf I (1333-1354), como parte del palacio de Comares.

¿Dónde está el Salón de Embajadores?

En el interior de la torre de Comares, al norte del patio de los Arrayanes, al que se une por la Sala de la Barca.

¿Qué representa la techumbre del Salón de Comares?

Según la interpretación más aceptada, los siete cielos de la cosmología islámica, con el trono de Dios en el cupulino central.

¿Para qué servía el Salón de Embajadores?

Era el salón del trono, donde el sultán recibía en audiencia a embajadores y dignatarios.

¿Qué es una armadura de lazo?

Una techumbre de madera formada por piezas ensambladas que dibujan estrellas y polígonos de lacería, típica del arte nazarí y mudéjar.

Bibliografía

Bermúdez López, J. (2010). La Alhambra y el Generalife: guía oficial. Granada: Patronato de la Alhambra y Generalife.

Cabanelas Rodríguez, D. (1988). El techo del Salón de Comares en la Alhambra: decoración, policromía, simbolismo y etimología. Granada: Patronato de la Alhambra y Generalife.

Fernández-Puertas, A. (1997). The Alhambra. I: From the Ninth Century to Yūsuf I (1354). Londres: Saqi Books.

Grabar, O. (1978). The Alhambra. Londres: Allen Lane (ed. española: La Alhambra: iconografía, formas y valores. Madrid: Alianza, 1980).

Puerta Vílchez, J. M. (2010). Leer la Alhambra: guía visual del monumento a través de sus inscripciones. Granada: Patronato de la Alhambra y Generalife.


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