Iglesia de San Clemente de Taüll. Comentario

Casi todo el mundo conoce el Pantocrátor de Taüll, pero pocos se fijan en el edificio que lo albergaba. La iglesia de San Clemente de Taüll es un templo pequeño, de piedra y madera, presidido por un esbelto campanario de seis pisos que se recorta contra las montañas del Pirineo. ¿Por qué una iglesia rural tan sencilla se ha convertido en el símbolo del románico catalán? Lo explicamos en este comentario completo.

Ficha técnica

ObraIglesia de San Clemente de Taüll (Sant Climent de Taüll)
PromotorSeñores del valle, probablemente el linaje de Erill; consagrada por el obispo Ramón de Roda
CronologíaConsagrada el 10 de diciembre de 1123
EstiloArquitectura románica; primer románico o románico lombardo
MaterialesSillarejo de piedra; cubierta de madera
TipologíaPlanta basilical de tres naves con tres ábsides y campanario exento
UbicaciónTaüll, municipio de La Vall de Boí (Alta Ribagorça, Lérida)
ProtecciónPatrimonio Mundial de la UNESCO desde 2000, dentro del conjunto del valle de Boí
Iglesia de San Clemente de Taüll: vista del templo románico con su alto campanario lombardo de seis pisos y los ábsides, en el valle de Boí
Iglesia de San Clemente de Taüll y su campanario, valle de Boí (Lérida). Foto: wsrmatre, CC BY-SA 2.0, Wikimedia Commons.

Clasificación de la iglesia de San Clemente de Taüll

La iglesia de San Clemente de Taüll es un edificio religioso del románico catalán, la variante peninsular del llamado primer románico o románico lombardo. Fue consagrada el 10 de diciembre de 1123 por el obispo Ramón Guillermo de Roda, según una inscripción pintada en una de las columnas de la nave. Al día siguiente el mismo obispo consagró la iglesia de Santa María, en el centro del pueblo. Los muros pertenecen a esa campaña de comienzos del siglo XII, aunque es posible que reaprovechen parte de un templo anterior.

El templo forma parte del conjunto de las iglesias románicas del valle de Boí, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en el año 2000. El conjunto incluye nueve iglesias levantadas entre los siglos XI y XII, todas con los mismos rasgos lombardos: muros de sillarejo, arquillos ciegos, lesenas y altos campanarios. San Clemente es la más conocida, tanto por la calidad de su arquitectura como por las pinturas de su ábside, hoy en Barcelona.

Análisis formal

La iglesia tiene una planta basilical de tres naves, sin transepto, que terminan en tres ábsides semicirculares, el central más alto y ancho que los laterales. Las naves se separan mediante gruesas columnas cilíndricas construidas con hiladas de piedra, sobre las que descansan arcos de medio punto. A diferencia de las grandes iglesias del románico pleno, las naves no se cubren con bóvedas de piedra, sino con una armadura de madera a dos aguas; solo los ábsides se cierran con bóveda de cuarto de esfera. Esta solución, más barata y sencilla, es habitual en las iglesias rurales del Pirineo.

Iglesia de San Clemente de Taüll: interior con columnas cilíndricas, cubierta de madera y la copia de las pinturas del ábside al fondo
Interior de la iglesia, con las columnas de la nave y la reproducción de las pinturas del ábside. Foto: Alberto-g-rovi, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

Los muros, de sillarejo (piedras toscamente escuadradas dispuestas en hiladas), son gruesos y tienen pocos vanos, estrechas ventanas abocinadas que dejan el interior en penumbra. La decoración exterior se concentra en los ábsides, recorridos por la típica decoración lombarda: lesenas o bandas lombardas, finas pilastras sin capitel que dividen el muro en paños verticales, unidas en lo alto por series de arquillos ciegos. Este juego de entrantes y salientes crea ritmo y claroscuro sobre una superficie que, de otro modo, sería completamente lisa.

El elemento más llamativo es el campanario, de planta cuadrada y seis pisos, que se levanta en el lado sur, junto a la cabecera, prácticamente independiente del cuerpo de la iglesia. Cada piso se separa del siguiente por un friso de arquillos ciegos entre lesenas, y las aberturas aumentan de tamaño y número a medida que la torre sube: ventanas sencillas abajo y ventanas geminadas en los pisos altos. Así la torre se aligera progresivamente y gana esbeltez, en contraste con la horizontalidad de las naves.

Iglesia de San Clemente de Taüll: cabecera con ábsides decorados con arquillos ciegos y lesenas junto a la base del campanario
Cabecera de tres ábsides con decoración lombarda y base del campanario. Foto: Félix, CC BY-SA 2.0, Wikimedia Commons.

Comentario: contexto, función y estilo

Contexto histórico y artístico

A comienzos del siglo XII, los valles del Pirineo de la Ribagorça vivían una etapa de prosperidad. El valle de Boí dependía de los señores de Erill, vinculados a los reyes de Aragón, y del obispado de Roda de Isábena. Se ha propuesto que la renovación de las iglesias del valle se financió en parte con los beneficios de las campañas militares de Alfonso I el Batallador contra el Islam, como la conquista de Zaragoza en 1118, aunque es una hipótesis. Al mismo tiempo, la reforma gregoriana impulsaba la reorganización de las parroquias y la consagración solemne de los templos. En este marco llegó a Cataluña, desde el norte de Italia, el lenguaje del primer románico, difundido por cuadrillas de canteros itinerantes, los llamados magistri comacini.

Función y significado

Como toda iglesia parroquial románica, San Clemente cumplía varias funciones:

  • Culto: era el espacio donde la comunidad del pueblo asistía a la misa y recibía los sacramentos, con el altar situado en el ábside central.
  • Teofanía: las pinturas del ábside, con el Pantocrátor, convertían la cabecera en una imagen del cielo que presidía la liturgia.
  • Señal en el paisaje: el campanario marcaba el lugar sagrado, llamaba a los fieles con las campanas y servía como punto de vigilancia y comunicación entre los pueblos del valle.
  • Prestigio: la consagración por el obispo y la riqueza de la decoración pintada mostraban el poder de los señores que habían costeado la obra.

Rasgos del estilo

El primer románico se caracteriza por una arquitectura sencilla y sólida, construida con piedra poco trabajada, muros gruesos con pocos vanos y una decoración exterior basada en elementos arquitectónicos y no en la escultura figurativa. La iglesia de San Clemente de Taüll reúne todos estos rasgos: el sillarejo, las lesenas y los arquillos ciegos de los ábsides, las ventanas estrechas y la ausencia de capiteles historiados o portadas esculpidas. La belleza del edificio no depende del ornamento, sino de la proporción de sus volúmenes y del contraste entre la cabecera escalonada y la verticalidad de la torre.

Al mismo tiempo, el templo muestra los rasgos propios del románico rural catalán, que se apartan del modelo de las grandes iglesias de peregrinación. La cubierta de madera de las naves, la falta de transepto y de girola, y la presencia de un campanario exento, a veces desproporcionado respecto al edificio, lo vinculan a la tradición lombarda, donde las torres aisladas eran frecuentes. Su interior desnudo, por el contrario, estuvo cubierto de pinturas murales que daban color a todo el espacio: arquitectura y pintura formaban un conjunto inseparable.

Obras relacionadas

Las pinturas de su ábside se analizan en el comentario del Pantocrátor de San Clemente de Tahull. Muy cerca, en el mismo pueblo, se encuentra la iglesia de Santa María de Taüll, cuyas pinturas comentamos en pinturas de Santa María de Taüll. Otros ejemplos del primer románico catalán son el monasterio de Ripoll y Sant Pere de Rodes, y el origen italiano de este estilo puede verse en San Ambrosio de Milán.

Conclusión

La iglesia de San Clemente de Taüll es el mejor ejemplo del primer románico catalán: planta basilical de tres naves con cubierta de madera, tres ábsides decorados con lesenas y arquillos ciegos y un campanario exento de seis pisos que se aligera a medida que sube. Consagrada en 1123 por el obispo Ramón de Roda y declarada Patrimonio Mundial junto al resto de iglesias del valle de Boí, demuestra que la grandeza del románico no estaba solo en las catedrales, sino también en los pequeños templos rurales, concebidos como marco de unas pinturas murales excepcionales.

Preguntas frecuentes sobre la iglesia de San Clemente de Taüll

¿Cuándo se consagró la iglesia de San Clemente de Taüll?

El 10 de diciembre de 1123, por el obispo Ramón de Roda, según una inscripción pintada en una columna de la nave.

¿Qué estilo tiene San Clemente de Taüll?

Es una iglesia del primer románico o románico lombardo, característico de Cataluña en los siglos XI y XII.

¿Cómo es la planta de San Clemente de Taüll?

Basilical, de tres naves separadas por columnas cilíndricas, con cubierta de madera y tres ábsides semicirculares.

¿Qué es la decoración lombarda?

La formada por lesenas o bandas lombardas, pilastras sin capitel, unidas por series de arquillos ciegos en la parte alta de los muros.

¿Dónde están las pinturas de San Clemente de Taüll?

Las originales están en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) desde su arranque en 1919-1923; en la iglesia hay una reproducción.

Bibliografía

Junyent, E. (1960-1961). Catalogne romane. La Pierre-qui-Vire: Zodiaque.

Pladevall, A. (dir.) (1984-1998). Catalunya romànica. Barcelona: Enciclopèdia Catalana.

Puig i Cadafalch, J. (1928). Le premier art roman: l’architecture en Catalogne et dans l’Occident méditerranéen aux Xe et XIe siècles. París: Henri Laurens.

Yarza Luaces, J. (1979). Arte y arquitectura en España 500-1250. Madrid: Cátedra.


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