En 1651, unos obreros que cavaban en Arlés, en el sur de Francia, encontraron entre las ruinas del teatro romano una estatua femenina partida en varios fragmentos. Más de treinta años después, el escultor François Girardon le añadió brazos, una manzana y un espejo para convertirla en una Venus digna de Versalles. La Venus de Arlés es, por tanto, una obra doble: una copia romana de un modelo de Praxíteles y una restauración del Barroco francés. ¿Qué parte es antigua y qué parte es moderna? Lo explicamos en este comentario completo.
Ficha técnica
| Obra | Venus (Afrodita) de Arlés |
| Autor | Copista romano anónimo de un original atribuido a Praxíteles; restauración de François Girardon (hacia 1684) |
| Cronología | Copia de finales del siglo I a. C. de un original de hacia 360 a. C. |
| Estilo | Escultura griega del clasicismo tardío (copia romana), tipo praxitélico |
| Material | Mármol |
| Altura | Unos 1,94 m |
| Procedencia | Teatro romano de Arlés (Francia), hallada en 1651 |
| Ubicación | Museo del Louvre, París |

Clasificación de la Venus de Arlés
La Venus de Arlés es una copia romana en mármol, realizada probablemente a fines del siglo I a. C., de un original griego de mediados del siglo IV a. C. vinculado a Praxíteles. Se descubrió en 1651 en el teatro romano de Arlés, la antigua Arelate, en fragmentos: la cabeza apareció separada del cuerpo y faltaban los brazos. La ciudad la regaló a Luis XIV en 1683 y el rey la llevó a Versalles. Desde la época de la Revolución forma parte de las colecciones del Louvre.
Muchos especialistas han relacionado el tipo con la Afrodita de Tespias, una estatua de Praxíteles que mencionan las fuentes antiguas, aunque otros han propuesto que la figura original fuera una Artemisa o una Afrodita con otro atributo. La identificación exacta es, por tanto, una hipótesis. Lo que sí es seguro es que la pieza que vemos hoy combina partes antiguas y añadidos del siglo XVII, de modo que debe analizarse con cautela.
Análisis formal
La diosa aparece de pie, desnuda de cintura para arriba, con un manto que le envuelve las caderas y las piernas. El peso descansa sobre la pierna derecha y la izquierda se flexiona ligeramente, lo que produce la suave curva praxitélica del cuerpo. La cabeza, peinada con raya en medio y un moño, se inclina hacia su izquierda con una expresión serena y ensimismada. El torso, de modelado blando y superficie pulida, contrasta con los pliegues profundos del manto.

Los brazos son obra de Girardon. El escultor de Luis XIV añadió el brazo derecho levantado con una manzana, alusión al juicio de Paris, y el izquierdo con un espejo, para convertir la figura en una Venus inequívoca. Además retocó la superficie del torso y otras zonas para darle un acabado más pulido, según el gusto de la época. Por suerte, antes de la restauración se sacó en Arlés un vaciado en yeso que permite conocer el estado en que se encontró la estatua, sin brazos y con el torso original.
Sin los añadidos, la composición original resulta más contenida: una figura casi frontal, con el peso en una pierna, la cabeza ladeada y los brazos, perdidos, quizá sosteniendo un espejo o un atributo a la altura del pecho. El equilibrio entre la desnudez del torso y el manto que cubre las piernas recuerda soluciones de la escultura del siglo IV a. C. anteriores al desnudo integral de la Afrodita de Cnido.
Comentario: contexto, función y estilo
Contexto histórico y artístico
En el siglo IV a. C., Praxíteles fue el gran renovador de la imagen de los dioses: los representó jóvenes, relajados y ensimismados, con cuerpos de curvas suaves apoyados en soportes. Su Afrodita de Cnido, la primera diosa completamente desnuda, fue una de las estatuas más célebres de la Antigüedad. La Venus de Arlés transmite otra variante de su arte, más pudorosa. La copia se hizo para decorar el teatro de Arelate, una colonia romana fundada por César en la Galia, en una época en que las ciudades provinciales se llenaban de esculturas de modelos griegos. Siglos después, su descubrimiento coincidió con el interés de la monarquía de Luis XIV por las antigüedades como símbolo de prestigio, lo que explica su traslado a Versalles y su restauración.
Función y significado
La obra ha cumplido funciones distintas según la época:
- Imagen divina: el original griego representaba a Afrodita, quizá como imagen de culto o de ofrenda en un santuario.
- Decoración del teatro: la copia romana formaba parte del programa escultórico del teatro de Arelate, junto a otras estatuas.
- Símbolo de prestigio regio: regalada a Luis XIV, se exhibió en Versalles como trofeo de la Antigüedad al servicio de la monarquía.
- Testimonio de la restauración moderna: hoy es un ejemplo de cómo se completaban las estatuas antiguas en el siglo XVII, frente a los criterios actuales.
Rasgos del estilo
La escultura del siglo IV a. C. buscó una belleza más sensual y humana que la de la época de Fidias. Praxíteles la expresó con la curva praxitélica, el modelado suave de la piel y una mirada ensimismada. La Venus de Arlés recoge estos rasgos en la cadera desplazada por el apoyo en una sola pierna, en el torso pulido y en el rostro sereno, que parece ajeno al espectador. El contraste entre la piel desnuda y el manto, de pliegues profundos, crea un juego de texturas y de luz muy característico de su taller.
La restauración de Girardon añadió una capa de clasicismo barroco: el gesto declamatorio del brazo levantado y los atributos explícitos responden al gusto de la corte de Versalles, que quería figuras legibles y completas. Por eso la obra es también un documento de la recepción de la Antigüedad en el siglo XVII. Hoy los criterios de restauración son los contrarios: se respeta el estado fragmentario y se distingue con claridad lo original de lo añadido, como se aprecia en la Venus de Milo, que se expone sin brazos.
Obras relacionadas
La gran obra de referencia para entender este tipo es la Afrodita de Cnido, y el estilo de Praxíteles se resume en las obras de Praxíteles y en el Hermes de Praxíteles. El esquema de torso desnudo y manto sobre las piernas reaparece en la Venus de Milo, también en el Louvre, y en la Venus de Capua.
Conclusión
La Venus de Arlés es una copia romana de fines del siglo I a. C. de una Afrodita de tipo praxitélico, quizá la de Tespias, hallada en 1651 en el teatro romano de Arlés. Su torso pulido, su curva suave y su expresión ensimismada transmiten el estilo de Praxíteles, mientras que los brazos con la manzana y el espejo son una restauración de Girardon para Luis XIV. Es, por tanto, a la vez un testimonio de la escultura griega del siglo IV a. C. y de la forma en que el Barroco completaba y reinterpretaba las obras antiguas.
Preguntas frecuentes sobre la Venus de Arlés
¿Qué es la Venus de Arlés?
Una estatua romana de mármol de Afrodita, copia de un original griego de tipo praxitélico, hallada en Arlés en 1651 y conservada en el Louvre.
¿Es obra de Praxíteles?
No directamente. Es una copia romana de un original del siglo IV a. C. relacionado con Praxíteles, quizá su Afrodita de Tespias.
¿Quién restauró la Venus de Arlés?
François Girardon, escultor de Luis XIV, que le añadió los brazos, la manzana y el espejo y retocó la superficie hacia 1684.
¿Cómo era antes de la restauración?
Se conoce gracias a un vaciado en yeso hecho en Arlés tras el hallazgo: sin brazos y con el torso sin retocar.
¿Dónde se encontró?
En el teatro romano de Arlés, la antigua Arelate, en el sur de Francia.
Bibliografía
Haskell, F. y Penny, N. (1981). Taste and the Antique: The Lure of Classical Sculpture, 1500-1900. New Haven: Yale University Press.
Havelock, C. M. (1995). The Aphrodite of Knidos and Her Successors. Ann Arbor: University of Michigan Press.
Pasquier, A. y Martinez, J.-L. (dirs.) (2007). Praxitèle. París: Musée du Louvre.
Ridgway, B. S. (1997). Fourth-Century Styles in Greek Sculpture. Madison: University of Wisconsin Press.
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