Beato Morgan. Comentario

Un dragón rojo de siete cabezas persigue a una mujer vestida de sol, mientras un ejército de ángeles combate en un cielo hecho de franjas de color. Así ilustró hacia mediados del siglo X el monje Maius uno de los pasajes más dramáticos del Apocalipsis en el Beato Morgan, el más antiguo de los grandes beatos ilustrados que se conservan completos. ¿Por qué un comentario al último libro de la Biblia se convirtió en la obra maestra de la miniatura mozárabe? Lo explicamos en este comentario completo.

Ficha técnica

ObraBeato Morgan: Comentario al Apocalipsis de Beato de Liébana
AutorMaius (Magius), escriba y pintor, al que su discípulo Emeterio llamó archipictor
CronologíaHacia 940-945, según John Williams (la Morgan Library lo fecha hacia 945)
EstiloMiniatura mozárabe o de repoblación (reino de León)
TécnicaTemple sobre pergamino; escritura visigótica
SoporteCódice de unos 300 folios, de 38,5 × 28 cm, con más de un centenar de miniaturas
ProcedenciaMonasterio de San Miguel, probablemente San Miguel de Escalada (León)
UbicaciónMorgan Library & Museum, Nueva York (MS M.644)
Beato Morgan: miniatura de la Jerusalén celeste de planta cuadrada con sus doce puertas, pintada por Maius
La Jerusalén celeste, con sus doce puertas y el Cordero en el centro. Morgan Library & Museum, Nueva York. Imagen: Morgan Library & Museum / Google Art Project, dominio público (PD-Art), Wikimedia Commons.

Clasificación del Beato Morgan

El Beato Morgan es un códice de la miniatura mozárabe, o de repoblación, realizado en el reino de León en el siglo X. Contiene el Comentario al Apocalipsis que el monje Beato de Liébana escribió hacia el año 776 en el monasterio cántabro de Santo Toribio, seguido del comentario de san Jerónimo al libro de Daniel. Se le llama «beato» porque así se conoce a todas las copias ilustradas de esta obra, de las que se conservan una treintena, entre completas y fragmentarias, fechadas entre los siglos X y XIII.

Su colofón dice que lo escribió y pintó Maius por encargo del abad de un monasterio dedicado a san Miguel, que la mayoría de los especialistas identifica con San Miguel de Escalada. La fecha del colofón es de lectura difícil: durante mucho tiempo se propuso el año 926, pero el estudio de John Williams (1994) lo sitúa hacia 940-945, y la propia Morgan Library lo fecha hacia 945. Maius murió en el monasterio de Tábara en 968, de modo que el códice pertenece a la madurez de su carrera.

Análisis formal

El manuscrito combina el texto en letra visigótica, a dos columnas, con más de un centenar de ilustraciones, muchas de ellas a página entera o a doble página. Cada fragmento del Apocalipsis (la storia) va seguido de su imagen y después de la explicación de Beato, de modo que la pintura funciona como un puente entre el texto bíblico y su interpretación. Entre las escenas más célebres están los cuatro jinetes, la adoración del Cordero, la Jerusalén celeste de planta cuadrada con sus doce puertas y la mujer vestida de sol amenazada por el dragón.

Beato Morgan: doble página con la mujer vestida de sol y el dragón de siete cabezas sobre fondos de bandas de color
La mujer vestida de sol y el dragón de siete cabezas (Apocalipsis 12), a doble página. Foto: manuscript_nerd, CC BY 2.0, Wikimedia Commons.

El rasgo más llamativo es el color. Maius pinta los fondos con bandas horizontales de amarillo, rojo, azul o verde que no representan ningún paisaje ni ningún cielo real: separan las escenas, crean un espacio abstracto y hacen que las figuras parezcan flotar en un ámbito sobrenatural. Los colores son planos, saturados y sin sombras, aplicados en grandes superficies delimitadas por un contorno firme.

Las figuras son planas y antinaturalistas. Los cuerpos carecen de volumen, los pliegues de las túnicas se convierten en líneas paralelas y decorativas, los ojos son grandes y almendrados y los gestos se repiten como fórmulas. No hay perspectiva ni proporciones reales: el tamaño depende de la importancia del personaje. Sin embargo, el conjunto tiene un enorme dinamismo, que nace de las diagonales, de los monstruos retorcidos y de las alas desplegadas de los ángeles. En los animales y en algunos motivos ornamentales se percibe además el eco del arte de al-Ándalus.

Beato Morgan: apertura del sexto sello, con Cristo en majestad y los hombres escondidos entre las montañas
La apertura del sexto sello (fol. 112). Morgan Library & Museum, Nueva York. Imagen: dominio público (PD-Art), Wikimedia Commons.

Comentario: contexto, función y estilo

Contexto histórico y artístico

Beato de Liébana redactó su comentario hacia 776 y lo revisó en años posteriores. Pocos años después se enfrentó, junto con Eterio de Osma, a Elipando, arzobispo de Toledo, en la llamada controversia adopcionista: Elipando defendía que Cristo, en cuanto hombre, era hijo adoptivo de Dios, y Beato lo combatió como una herejía, que fue condenada en el concilio de Fráncfort de 794. Su comentario, además, calculaba que el sexto milenio del mundo terminaría en torno al año 800, lo que alimentó una lectura milenarista. En el siglo X, en los monasterios del reino de León repoblados por monjes procedentes en parte de al-Ándalus, la obra se copió y se ilustró de forma sistemática, y Maius fijó el modelo de una escuela que continuaron sus discípulos.

Función y significado

Un beato no era un libro para la lectura privada, sino una obra de estudio y de meditación para la comunidad monástica, con varios significados:

  • Exégesis bíblica: el códice explicaba un texto oscuro, el Apocalipsis, que la liturgia hispana leía en las misas entre Pascua y Pentecostés.
  • Advertencia escatológica: el propio Maius escribe en el colofón que pintó las imágenes para que los sabios temieran la llegada del juicio futuro y del fin del mundo.
  • Lucha contra el mal: la Iglesia perseguida por el dragón y la Bestia podía leerse como una imagen de la comunidad cristiana en la península, frente a la herejía y frente al poder islámico.
  • Prestigio del monasterio: un códice de este lujo, con pigmentos caros y cientos de folios, mostraba la riqueza y la cultura del monasterio que lo encargaba.

Rasgos del estilo

La miniatura mozárabe se caracteriza por la planitud de las formas, el rechazo de la ilusión de profundidad, el uso de fondos de bandas de color, el contorno grueso y la estilización geométrica de figuras, ropajes y arquitecturas. Su vocabulario mezcla la tradición visigoda, modelos tardoantiguos hoy perdidos y motivos del arte islámico, como los arcos de herradura o algunos animales. El Beato Morgan es el mejor ejemplo de este lenguaje: Maius renuncia a imitar la realidad para crear un mundo visionario, en el que el color intenso y la composición ordenada transmiten la fuerza del texto apocalíptico.

Al mismo tiempo, esta pintura anuncia el románico. La figura plana encerrada en un contorno, el fondo abstracto, la jerarquía de tamaños y la expresividad de los gestos reaparecerán un siglo después en los murales de las iglesias románicas, como los de Tahull. Por eso los beatos se consideran uno de los eslabones entre la pintura altomedieval y la gran pintura monumental del siglo XII, y una de las aportaciones más originales de la península a la historia del arte europeo.

Obras relacionadas

La escuela de Maius continuó en el Beato de Tábara, que él mismo dejó inacabado, y en el Beato de Gerona, pintado por su discípulo Emeterio y por Ende. En el mismo ambiente leonés y castellano se realizó la Biblia de 960 de Florencio y Sancho. Para comparar con la miniatura tardoantigua puede verse el Génesis de Viena, y para comprobar la huella de este lenguaje en la pintura mural románica, el ábside de San Clemente de Tahull.

Conclusión

El Beato Morgan es la obra cumbre de la miniatura mozárabe y el primer gran beato conservado. Maius tradujo en imágenes el comentario de Beato de Liébana con un lenguaje plano, antinaturalista y de color intenso, capaz de transmitir el dramatismo del Apocalipsis y el temor al fin de los tiempos. Su manera de pintar fijó el modelo que siguieron sus discípulos y anunció rasgos esenciales de la pintura románica.

Preguntas frecuentes sobre el Beato Morgan

¿Qué es el Beato Morgan?

Es un códice ilustrado del siglo X que contiene el Comentario al Apocalipsis de Beato de Liébana. Lo escribió y pintó el monje Maius y se conserva en la Morgan Library de Nueva York.

¿Cuándo se hizo el Beato Morgan?

Hacia 940-945, según John Williams. La Morgan Library lo fecha hacia 945. La antigua fecha de 926 procede de una lectura dudosa del colofón.

¿Quién fue Maius?

Un monje escriba y pintor del reino de León, maestro de Emeterio. Trabajó para San Miguel de Escalada y murió en el monasterio de Tábara en 968.

¿Por qué se llama Beato Morgan?

Porque se guarda en la Morgan Library de Nueva York, que lo adquirió en 1919. El nombre de beato se da a todas las copias ilustradas del comentario de Beato de Liébana.

¿Qué rasgos tiene su pintura?

Figuras planas y antinaturalistas, fondos de bandas horizontales de color intenso, contornos gruesos, jerarquía de tamaños y un gran dinamismo, rasgos que anuncian el románico.

Bibliografía

Neuss, W. (1931). Die Apokalypse des hl. Beatus von Liébana in der spanischen und altchristlichen Bibel-Illustration. Münster: Aschendorff.

Williams, J. y Shailor, B. A. (1991). A Spanish Apocalypse: The Morgan Beatus Manuscript. Nueva York: George Braziller.

Williams, J. (1994). The Illustrated Beatus: A Corpus of the Illustrations of the Commentary on the Apocalypse. Vol. II: The Ninth and Tenth Centuries. Londres: Harvey Miller.

Yarza Luaces, J. (1998). Beato de Liébana: manuscritos iluminados. Barcelona: M. Moleiro.


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