Templo de Karaindash en Uruk. Comentario

En una sala del Museo de Pérgamo de Berlín se levanta un muro de ladrillo rojizo poblado de dioses: figuras de pie, encajadas en nichos, que sostienen vasos de los que brota agua en ondas que corren de una a otra. Es la fachada del templo de Karaindash, construido en Uruk hacia el 1415 a. C. por un rey de origen casita, un pueblo llegado de los montes Zagros que acabó gobernando Babilonia durante más de cuatro siglos. ¿Cómo se esculpe con ladrillos y qué tiene que ver esta fachada con la puerta de Ishtar? Lo explicamos en este comentario completo.

Ficha técnica

ObraTemplo de Karaindash (templo de Inanna en el recinto del Eanna)
PromotorKaraindash, rey casita de Babilonia
CronologíaHacia 1415 a. C. (finales del siglo XV a. C.)
EstiloArte casita (Babilonia media)
MaterialLadrillo cocido moldeado en relieve
ProcedenciaRecinto del Eanna, Uruk (Warka, sur de Irak)
UbicaciónFachada reconstruida en el Museo de Pérgamo (Museo de Oriente Próximo), Berlín; otros fragmentos en el Museo de Irak, Bagdad
Templo de Karaindash: fachada de ladrillo moldeado con divinidades en nichos, reconstruida en el Museo de Pérgamo de Berlín
Fachada del templo de Karaindash (templo de Inanna en Uruk), reconstruida con ladrillos originales. Museo de Pérgamo, Berlín. Foto: Dosseman, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

Clasificación del templo de Karaindash

El templo de Karaindash es una obra de la arquitectura religiosa casita, levantada hacia el 1415 a. C. en el Eanna, el gran recinto sagrado de Uruk dedicado a la diosa Inanna (la Ishtar de los acadios). Eanna significa en sumerio «casa del cielo», y por eso el temario lo cita como «fachada del Eanna de Karaindash»: no es una fachada de todo el recinto, sino la del pequeño templo que este rey construyó dentro de él. Lo sabemos por la inscripción en escritura cuneiforme estampada en sus ladrillos, en la que Karaindash declara haber edificado el templo para Inanna.

El edificio apareció en las excavaciones alemanas de Uruk durante el siglo XX. Los ladrillos moldeados de la fachada, hallados caídos y dispersos, se recompusieron como un gran rompecabezas, y con ellos se montó en Berlín un tramo del muro exterior. Las piezas de Berlín llegaron en el reparto de hallazgos de 1939 entre Alemania e Irak, y el Museo de Irak, en Bagdad, conserva otros fragmentos. Lo que vemos hoy es, por tanto, una reconstrucción museística con piezas originales.

Análisis formal

El templo era un edificio pequeño, de planta rectangular, con torres salientes en las esquinas y una sala de culto alargada a la que se accedía siguiendo un eje recto, una disposición distinta de la tradicional en los templos sumerios. Pero su gran novedad está en la decoración del muro exterior. Los paramentos se articulan con nichos y resaltes verticales, un recurso muy antiguo de la arquitectura mesopotámica de barro, y en cada nicho aparece una figura de pie, en posición estrictamente frontal.

Las figuras alternan dos tipos. Unas son divinidades masculinas de la montaña, con la falda decorada con el motivo de escamas que en Mesopotamia simboliza las montañas; otras son diosas de las aguas, con la falda recorrida por líneas onduladas. Todas llevan la tiara de cuernos, signo de divinidad, y sujetan ante el pecho un vaso manante del que brotan dos corrientes de agua. Esas corrientes bajan por los resaltes del muro y se enlazan con las de las figuras vecinas, de modo que toda la fachada queda recorrida por un mismo hilo de agua que da unidad al conjunto.

Templo de Karaindash, detalle: dos divinidades en nichos sostienen vasos de los que brotan corrientes de agua
Divinidades con vasos manantes; las corrientes de agua recorren los resaltes del muro. Foto: Neoclassicism Enthusiast, CC0, Wikimedia Commons.

Lo más importante es la técnica. Las figuras no están talladas en piedra ni modeladas en un panel, sino formadas por ladrillos cocidos moldeados: cada ladrillo lleva en relieve una porción de la figura, y al colocarlos en hiladas se compone la imagen completa, como en un mosaico de volumen. El relieve es plano y de contornos simplificados, adaptado a la geometría del ladrillo, y las figuras tienen proporciones macizas y un aire hierático. El resultado es una decoración que forma parte de la propia estructura del muro, no un añadido.

Comentario: contexto, función y estilo

Contexto histórico y artístico

Tras el saqueo de Babilonia por los hititas hacia el 1595 a. C., los casitas, un pueblo procedente de los montes Zagros, se hicieron con el poder y gobernaron Babilonia hasta mediados del siglo XII a. C. Fue una etapa larga y estable, en la que Babilonia mantuvo relaciones diplomáticas con Egipto, Asiria y los hititas, como muestran las cartas de Amarna. Los reyes casitas adoptaron la lengua, la escritura y la religión de Mesopotamia y se presentaron como continuadores de la tradición sumerio-acadia, restaurando templos antiguos en ciudades como Uruk, Ur o Nippur. Karaindash, que reinó a finales del siglo XV a. C., es uno de los primeros reyes de esta dinastía bien documentados.

Función y significado

El templo y su fachada tenían varios significados:

  • Culto a Inanna: era una casa de la diosa dentro de su recinto sagrado más venerado, el Eanna de Uruk.
  • Imagen de la fertilidad: las montañas y las aguas que brotan de los vasos evocan la abundancia que los dioses garantizaban a la tierra.
  • Protección del santuario: la fila de divinidades rodeaba el edificio como una guardia sagrada en torno a la morada de la diosa.
  • Legitimación del rey: al construir en el santuario más antiguo de Sumer, un rey de origen extranjero se presentaba como heredero piadoso de la tradición mesopotámica.

Rasgos del estilo

La arquitectura mesopotámica se construyó con barro, porque en la llanura aluvial faltaban la piedra y la madera de calidad. Con adobe se levantaban los muros y con ladrillo cocido se protegían las zonas más expuestas, mientras que los paramentos se animaban con nichos y contrafuertes y se revestían con materiales más ricos, como los conos de arcilla del período de Uruk o, más tarde, el ladrillo vidriado. El templo de Karaindash lleva esta tradición a un paso nuevo: convierte el propio ladrillo en soporte de la escultura, de modo que construcción y decoración son una misma cosa.

Ese invento tuvo un largo futuro. El ladrillo moldeado en relieve reaparece en el templo de Inshushinak de Susa, en Elam, en el siglo XII a. C., y culmina en el siglo VI a. C. con el ladrillo moldeado y vidriado de la puerta de Ishtar de Babilonia y en los frisos de arqueros del palacio persa de Susa. La frontalidad, la repetición rítmica de figuras y el carácter religioso de la imagen son, en cambio, rasgos permanentes de la escultura mesopotámica, en la que las figuras de dioses y orantes se dirigen al espectador sin movimiento ni expresión individual.

Obras relacionadas

Uruk ya era un gran centro religioso dos milenios antes, como muestra el Templo Blanco de Uruk, y la tradición del templo elevado culmina en el zigurat de Ur. La técnica del ladrillo moldeado en relieve alcanza su cima en la puerta de Ishtar de Babilonia y en el friso de los arqueros de Susa. El tema del vaso manante aparece también en las estatuas de Gudea.

Conclusión

El templo de Karaindash es una obra clave del arte casita y un eslabón entre la arquitectura sumeria y la babilónica. Su fachada de ladrillos cocidos moldeados, con dioses de la montaña y diosas de las aguas en nichos unidos por corrientes que brotan de sus vasos, demuestra que los constructores mesopotámicos supieron hacer del barro un material escultórico. Expresión de la fertilidad que daban los dioses y de la piedad de un rey extranjero que quiso parecer sumerio, anuncia los grandes muros de ladrillo vidriado de Babilonia y de Persia.

Preguntas frecuentes sobre el templo de Karaindash

¿Qué es el templo de Karaindash?

Un pequeño templo dedicado a Inanna que el rey casita Karaindash construyó hacia el 1415 a. C. en el recinto del Eanna de Uruk, famoso por su fachada de ladrillos moldeados.

¿Qué representa su fachada?

Una serie de divinidades de la montaña y diosas de las aguas en nichos, que sostienen vasos de los que brotan corrientes de agua que unen unas figuras con otras.

¿Cómo está hecha la decoración?

Con ladrillos cocidos moldeados en relieve: cada ladrillo lleva una parte de la figura y, al colocarlos en hiladas, se compone la imagen completa.

¿Dónde se puede ver?

Un tramo de la fachada, reconstruido con ladrillos originales, se expone en el Museo de Pérgamo de Berlín; otros fragmentos están en el Museo de Irak, en Bagdad.

¿Por qué es importante en la historia del arte?

Porque es el ejemplo más antiguo conocido de figuras compuestas con ladrillos moldeados, técnica que culminará en el ladrillo vidriado de la puerta de Ishtar y de Susa.

Bibliografía

Amiet, P. (1977). L’art antique du Moyen-Orient. París: Mazenod.

Frankfort, H. (1954). The Art and Architecture of the Ancient Orient. Harmondsworth: Penguin Books.

Moortgat, A. (1967). Die Kunst des alten Mesopotamien. Colonia: DuMont Schauberg.

Roaf, M. (1990). Cultural Atlas of Mesopotamia and the Ancient Near East. Oxford: Equinox.


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