Durante siglos, los viajeros llamaron a Filé «la perla de Egipto». Sin embargo, el templo que hoy se visita no está en su isla original: entre 1972 y 1980 fue desmontado en decenas de miles de bloques y reconstruido en la cercana isla de Agilkia para salvarlo de las aguas del Nilo, embalsadas por las presas de Asuán. El templo de Isis en Filé fue, además, el último gran santuario de la religión egipcia, donde aún se grababan jeroglíficos a finales del siglo IV d. C. ¿Cómo es un templo de época ptolemaica y por qué este se aparta del modelo? Lo explicamos en este comentario completo.
Ficha técnica
| Obra | Templo de Isis en Filé |
| Promotores | Ptolomeo II Filadelfo y sus sucesores lágidas; ampliaciones de los emperadores romanos |
| Cronología | Siglo IV a. C. (pórtico de Nectanebo I) a siglo II d. C.; núcleo principal del siglo III a. C. |
| Estilo | Arquitectura egipcia de época ptolemaica y romana |
| Material | Arenisca |
| Dedicación | Isis, con Osiris y Horus |
| Ubicación | Isla de Agilkia (Asuán), adonde se trasladó desde la isla de Filé entre 1972 y 1980 |
| Protección | Patrimonio Mundial de la UNESCO (Monumentos de Nubia, de Abu Simbel a Filé, 1979) |

Clasificación del templo de Isis en Filé
El templo de Isis en Filé es un templo de culto de la arquitectura egipcia de época ptolemaica. Lo más antiguo que se conserva es un pequeño pórtico del faraón Nectanebo I (dinastía XXX, siglo IV a. C.), pero el templo principal se levantó bajo Ptolomeo II Filadelfo (285-246 a. C.) y fue ampliado y decorado por los reyes lágidas posteriores y por los emperadores romanos, desde Augusto hasta Adriano. Sus arquitectos son anónimos.
Filé era una pequeña isla del Nilo situada en la primera catarata, en la frontera entre Egipto y Nubia. Allí se veneraba a Isis, esposa de Osiris y madre de Horus, cuyo culto alcanzó en época helenística y romana una enorme difusión por todo el Mediterráneo. El conjunto reúne, además del gran templo, un templo de Hathor, el quiosco de Trajano, la puerta de Adriano y otras capillas menores.
Análisis formal
El visitante llegaba por el sur de la isla y recorría un largo patio exterior flanqueado por dos columnatas que no son paralelas, de modo que el espacio se estrecha hacia el fondo. Al final se alza el primer pilono, con unos relieves gigantescos en los que Ptolomeo XII golpea a sus enemigos ante Isis, Horus y Hathor, según una fórmula que se repetía desde la paleta de Narmer. Ante él se alzaban dos obeliscos; uno de ellos, llevado a Inglaterra en el siglo XIX, tiene una inscripción en griego y en jeroglíficos que ayudó a Champollion a identificar el nombre de Cleopatra.

Tras el primer pilono se abre un patio con el mammisi a un lado, la «casa del nacimiento», donde se celebraba el nacimiento divino de Horus, hijo de Isis, y una columnata al otro. Un segundo pilono, más pequeño y desviado respecto del primero, da paso al templo propiamente dicho: una sala hipóstila con capiteles compuestos que conservan restos de color, varias antecámaras y el santuario, una sala pequeña y oscura que aún guarda el pedestal de la barca sagrada de la diosa. Como en todos los templos egipcios, el suelo se eleva y el techo desciende a medida que se avanza, y la luz se reduce hasta la penumbra del santuario.
Lo más llamativo es la irregularidad del eje. Los distintos cuerpos no siguen una línea recta, sino que cambian de dirección para adaptarse a la forma de la isla y a los edificios que ya existían. El resultado es un conjunto pintoresco, formado por la suma de construcciones de épocas distintas, que contrasta con la rigurosa simetría de Edfu.

Comentario: contexto, función y estilo
Contexto histórico y artístico
Tras la muerte de Alejandro Magno, Egipto quedó en manos de la dinastía macedonia de los Ptolomeos o Lágidas (305-30 a. C.). Para legitimarse ante sus súbditos egipcios, estos reyes griegos se presentaron como faraones y costearon grandes templos de estilo tradicional, como Edfu, Kom Ombo, Dendera o Filé, política que continuaron los emperadores romanos. Filé sobrevivió al final del paganismo: la última inscripción jeroglífica conocida se grabó allí en el 394 d. C. y, según la tradición, el templo no se cerró hasta el reinado de Justiniano, hacia el 535-537, cuando se convirtió en iglesia. En el siglo XX, la primera presa de Asuán (1902) lo dejó sumergido buena parte del año, y la construcción de la presa alta obligó a la campaña internacional de la UNESCO para salvar los monumentos de Nubia, que lo trasladó a Agilkia.
Función y significado
El templo de Isis cumplía varias funciones a la vez:
- Casa de la diosa: el santuario guardaba la imagen de Isis, a la que los sacerdotes vestían, alimentaban y ofrecían incienso cada día.
- Centro de peregrinación: Filé atraía a fieles de Egipto y de Nubia, y los graffiti en griego, demótico y meroítico de sus muros recuerdan su paso.
- Legitimación del poder: los relieves muestran a los Ptolomeos y a los emperadores como faraones que ofrecen a los dioses y garantizan el orden del mundo.
- Último reducto de la religión egipcia: su larga vida lo convierte en testimonio del final de una tradición religiosa de más de tres mil años.
Rasgos del estilo
Los templos de época ptolemaica conservan el esquema canónico fijado en el Imperio Nuevo: avenida de esfinges, pilono, patio hípetro, sala hipóstila, sala de ofrendas y santuario, ordenados en un eje procesional con una progresiva disminución de la altura y de la luz. A ese esquema añaden novedades propias: los capiteles compuestos, que combinan palmas, papiros y lotos con gran variedad; los muros de intercolumnio que cierran a media altura la fachada de la sala hipóstila; el mammisi como edificio independiente, y una decoración en relieve que cubre todas las superficies con textos e imágenes.
El templo de Isis en Filé aplica estos rasgos con una libertad excepcional. Mantiene la secuencia de espacios y la jerarquía de la luz, pero sacrifica la simetría a la topografía de la isla y al crecimiento por adición, rasgo típico de la arquitectura egipcia de larga duración. Su emplazamiento junto al agua, entre rocas de granito, y la mezcla de edificios faraónicos, ptolemaicos y romanos explican su fama como uno de los conjuntos más bellos de Egipto.
Obras relacionadas
El modelo regular de templo ptolemaico se aprecia mejor en el templo de Horus en Edfu, en el doble templo de Kom Ombo y en el templo de Hathor en Dendera. Su precedente del Imperio Nuevo es el templo de Karnak, y el otro gran monumento salvado por la campaña de Nubia es el templo de Ramsés II en Abu Simbel.
Conclusión
El templo de Isis en Filé resume la arquitectura de los últimos faraones: mantiene el esquema axial del templo egipcio, con sus pilonos, patios, salas hipóstilas y un santuario oscuro, pero lo adapta con libertad a una isla y lo enriquece durante siglos con nuevas construcciones. Fue el último lugar donde se celebró el culto a los dioses egipcios y hoy es también un símbolo de la cooperación internacional que lo salvó de las aguas.
Preguntas frecuentes sobre el templo de Isis en Filé
¿Quién construyó el templo de Isis en Filé?
El templo principal se levantó bajo Ptolomeo II Filadelfo en el siglo III a. C. y fue ampliado por los Ptolomeos posteriores y por emperadores romanos. Lo más antiguo es un pórtico de Nectanebo I.
¿Por qué el templo de Filé está en otra isla?
Porque las presas de Asuán iban a dejarlo bajo el agua. Entre 1972 y 1980 se desmontó y se reconstruyó en la isla de Agilkia, dentro de la campaña de la UNESCO para salvar los monumentos de Nubia.
¿Qué es un mammisi?
Es la «casa del nacimiento», un pequeño templo junto al principal donde se celebraba el nacimiento del dios niño, en Filé Horus, hijo de Isis.
¿Cuándo dejó de funcionar el templo?
La última inscripción jeroglífica conocida es del 394 d. C. Según la tradición, el templo se cerró bajo Justiniano, hacia el 535-537, y se convirtió en iglesia.
¿Por qué su planta es irregular?
Porque se adaptó a la forma de la isla y creció por la suma de edificios de distintas épocas, de modo que sus partes no siguen un único eje recto.
Bibliografía
Arnold, D. (1999). Temples of the Last Pharaohs. Nueva York: Oxford University Press.
Dijkstra, J. H. F. (2008). Philae and the End of Ancient Egyptian Religion. Lovaina: Peeters.
Vassilika, E. (1989). Ptolemaic Philae. Lovaina: Peeters.
Wilkinson, R. H. (2000). The Complete Temples of Ancient Egypt. Londres: Thames & Hudson.
¿Preparas las oposiciones de Geografía e Historia? El arte egipcio forma parte del temario de Historia del Arte. Consulta nuestro temario de oposiciones de Geografía e Historia y el índice completo de comentarios de Historia del Arte.


