En un valle apartado del concejo de Villaviciosa, a la sombra de un gran monasterio cisterciense, se encuentra una pequeña iglesia a la que los vecinos llaman «el Conventín». San Salvador de Valdediós fue consagrada en el año 893 por siete obispos, en tiempos del rey Alfonso III, y es la última gran obra del prerrománico asturiano. En ella la tradición asturiana se mezcla con formas llegadas de al-Ándalus. ¿Qué cambió en el arte asturiano a finales del siglo IX? Lo explicamos en este comentario completo.
Ficha técnica
| Obra | Iglesia de San Salvador de Valdediós («el Conventín») |
| Autor | Anónimo |
| Cronología | Consagrada el 16 de septiembre de 893 |
| Estilo | Prerrománico asturiano, etapa de Alfonso III (866-910) |
| Materiales | Mampostería y sillarejo; bóvedas de toba; sillería en el pórtico lateral |
| Tipología | Basílica de tres naves con cabecera de tres capillas y pórtico lateral |
| Ubicación | Valdediós, concejo de Villaviciosa (Asturias) |
| Protección | Bien de Interés Cultural; incluida en la Lista Indicativa española de la UNESCO, pero no en el sitio de Patrimonio de la Humanidad |

Clasificación de San Salvador de Valdediós
San Salvador de Valdediós pertenece a la última etapa del prerrománico asturiano, la del reinado de Alfonso III el Magno (866-910). Una inscripción conmemora su consagración el 16 de septiembre de 893 por siete obispos, entre ellos los de sedes del occidente del reino, los de diócesis restauradas tras las conquistas del rey en el norte de Portugal y el de Zaragoza. Algunos investigadores piensan que la iglesia estaba ya construida algunos años antes y que la consagración coincidió con la terminación del pórtico lateral y de las pinturas.
Es un edificio de pequeño tamaño, pero de gran interés porque muestra cómo el arte asturiano incorporó a finales del siglo IX elementos de origen andalusí, traídos probablemente por los cristianos mozárabes que emigraban desde al-Ándalus al reino del norte. Conviene precisar que, a diferencia de otros monumentos asturianos, Valdediós no forma parte del sitio declarado Patrimonio de la Humanidad en 1985 y ampliado en 1998, aunque figura en la lista de candidaturas propuestas por España.
Análisis formal
La iglesia sigue el modelo de basílica de tres naves propio de la tradición asturiana, aunque a escala reducida. Las naves se separan por arcos de medio punto sobre pilares, y todo el edificio se cubre con bóveda de cañón, construida con toba, una piedra ligera. La nave central es mucho más alta que las laterales, lo que da al conjunto unas proporciones muy esbeltas. La cabecera está formada por tres capillas rectangulares, dedicadas a San Salvador, San Juan Bautista y Santiago, y a los pies se levanta un cuerpo de dos plantas: abajo, el pórtico de entrada, y arriba, una tribuna abierta a la nave.

La novedad más importante es el pórtico lateral adosado al costado sur, una galería cubierta con bóveda de cañón reforzada por arcos fajones que descansan sobre columnas adosadas. Este tipo de pórtico lateral, que no existía en las iglesias asturianas anteriores, se difundirá en el siglo X en las iglesias de repoblación de León y Castilla. En él y en las ventanas del edificio aparecen formas de influencia mozárabe o andalusí: capiteles que imitan modelos cordobeses y celosías de piedra calada con decoración geométrica, que conviven con soluciones asturianas como la bóveda con fajones.

En el exterior, el edificio se presenta como un volumen compacto y escalonado, en el que la nave central sobresale por encima de las laterales y del pórtico. Las ventanas son pequeñas y se cierran con celosías, lo que mantiene el interior en penumbra. En las capillas, en la nave y en la tribuna se conservan restos de pintura mural de motivos geométricos y arquitectónicos, en la línea decorativa iniciada en San Julián de los Prados.

Comentario: contexto, función y estilo
Contexto histórico y artístico
Durante el reinado de Alfonso III (866-910), el reino de Asturias vivió su mayor expansión. Aprovechando las revueltas internas del emirato de Córdoba, el rey extendió la frontera hasta el río Duero e impulsó la repoblación de territorios como Zamora, Oporto o Coimbra. En su corte se escribieron las crónicas que presentaban a la monarquía como heredera del reino visigodo y llegaron numerosos clérigos y monjes mozárabes procedentes de al-Ándalus, portadores de libros, tradiciones litúrgicas y formas artísticas. A este ambiente pertenecen también la Cruz de la Victoria, que el rey donó a la catedral de Oviedo en 908, y la iglesia de Valdediós, que según la tradición formaba parte de una residencia del monarca.
Función y significado
La iglesia tenía varios significados:
- Afirmación del poder real: la presencia de siete obispos de todo el reino en la consagración mostraba la autoridad del rey sobre un territorio en expansión.
- Iglesia de un conjunto regio: la tradición la relaciona con una residencia del rey en el valle, al que habría llegado tras ser apartado del trono, aunque esta noticia es legendaria.
- Liturgia hispana: la división en naves, tribuna y capillas separadas respondía a las exigencias del rito hispano, compartido por asturianos y mozárabes.
- Encuentro de tradiciones: el pórtico lateral y la decoración andalusí reflejan la llegada de mozárabes al reino y la mezcla de culturas propia de la época de la repoblación.
Rasgos del estilo
El prerrománico asturiano mantuvo hasta el final sus rasgos esenciales: plantas basilicales, cabeceras tripartitas rectas, bóveda de cañón con arcos fajones y proporciones esbeltas. San Salvador de Valdediós responde a ese modelo, con su planta de tres naves, su tribuna a los pies y su abovedamiento completo, y en este sentido es una síntesis del arte asturiano a la manera de San Julián de los Prados y de las obras ramirenses del Naranco.
Pero al mismo tiempo anuncia un cambio. El pórtico lateral, los capiteles de modelo cordobés y algunas celosías revelan la influencia del arte andalusí transmitido por los mozárabes, la misma que dará forma en el siglo X al llamado arte mozárabe o de repoblación, con su arco de herradura, su alfiz y sus pórticos laterales. Por eso Valdediós suele considerarse el punto de enlace entre el arte de la monarquía asturiana y la arquitectura cristiana del siglo X en León y Castilla.
Obras relacionadas
El modelo basilical de Valdediós procede de San Julián de los Prados, y su abovedamiento completo continúa la tradición de Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo y Santa Cristina de Lena. Las formas andalusíes que aparecen en el edificio tienen su gran referencia en la mezquita de Córdoba.
Conclusión
San Salvador de Valdediós, consagrada en 893 por siete obispos en tiempos de Alfonso III, cierra la trayectoria del prerrománico asturiano. Su planta basilical de tres naves, su cabecera de tres capillas, su tribuna y su abovedamiento completo resumen la tradición asturiana, mientras que su pórtico lateral y su decoración de influencia mozárabe anuncian el arte de repoblación del siglo X. Pequeña en tamaño, es un testimonio excepcional del momento de mayor expansión del reino de Asturias y del encuentro entre la cultura asturiana y la de los cristianos de al-Ándalus.
Preguntas frecuentes sobre San Salvador de Valdediós
¿Cuándo se consagró San Salvador de Valdediós?
El 16 de septiembre de 893, por siete obispos, durante el reinado de Alfonso III, como recuerda la inscripción de consagración.
¿Por qué se llama «el Conventín»?
Es el nombre popular que recibe la iglesia para distinguirla del gran monasterio cisterciense de Santa María de Valdediós, construido a su lado en el siglo XIII.
¿Qué es el pórtico lateral de Valdediós?
Una galería cubierta adosada al lado sur de la iglesia, con bóveda de cañón sobre arcos fajones y decoración de influencia mozárabe, que anuncia los pórticos de las iglesias de repoblación.
¿San Salvador de Valdediós es Patrimonio de la Humanidad?
No. Figura en la lista de candidaturas propuestas por España, pero no forma parte del sitio Monumentos de Oviedo y del Reino de Asturias, declarado en 1985 y ampliado en 1998.
¿Qué influencia mozárabe tiene?
El pórtico lateral, los capiteles que imitan modelos cordobeses y algunas celosías de decoración geométrica, llegados con los mozárabes que emigraban de al-Ándalus.
Bibliografía
Arias Páramo, L. (1993). Prerrománico asturiano: el arte de la monarquía asturiana. Gijón: Trea.
Bango Torviso, I. G. (2001). Arte prerrománico hispano: el arte en la España cristiana de los siglos VI al XI (Summa Artis, VIII-II). Madrid: Espasa Calpe.
Dodds, J. D. (1990). Architecture and Ideology in Early Medieval Spain. University Park: Pennsylvania State University Press.
Fontaine, J. (1973). L’art préroman hispanique I. La Pierre-qui-Vire: Zodiaque.
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