San Apolinar in Classe se alza solitaria en la llanura cercana a Rávena, donde estuvo el gran puerto romano de Classe. Por fuera es una sobria basílica de ladrillo; por dentro, su ábside muestra uno de los mosaicos más bellos y enigmáticos del arte bizantino: un prado verde lleno de corderos y, sobre él, una gran cruz en un cielo estrellado. ¿Por qué se representó así la Transfiguración de Cristo y qué papel tiene en ella san Apolinar? Lo explicamos en este comentario completo.
Ficha técnica
| Obra | Basílica de San Apolinar in Classe (Sant’Apollinare in Classe) |
| Promotores | Obispo Ursicino; financiación del banquero Juliano Argentario; consagración por el arzobispo Maximiano |
| Cronología | Hacia 533-549 d. C.; consagrada en el 549 |
| Estilo | Arte bizantino (primera edad de oro, época de Justiniano) |
| Materiales | Ladrillo; columnas de mármol veteado; mosaico de pasta vítrea y oro |
| Tipología | Basílica de tres naves con ábside poligonal al exterior |
| Ubicación | Classe, al sur de Rávena (Italia). Patrimonio Mundial de la UNESCO (1996) |

Clasificación de San Apolinar in Classe
San Apolinar in Classe es una basílica del arte bizantino de la época de Justiniano. La comenzó el obispo Ursicino hacia el 533-536, la financió el banquero Juliano Argentario, el mismo que costeó San Vital, y la consagró el arzobispo Maximiano en el 549. Se levantó en Classe, el puerto de Rávena, en una zona de cementerios donde se veneraba la tumba de san Apolinar, considerado el primer obispo de la ciudad y su patrono.
Es una de las basílicas del siglo VI mejor conservadas. Su arquitectura apenas ha cambiado, aunque los muros de la nave perdieron su revestimiento de mármol y sus mosaicos, y las reliquias del santo se trasladaron en el siglo IX a Rávena, a la iglesia que desde entonces se llama San Apolinar el Nuevo. Forma parte de los monumentos paleocristianos de Rávena, Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1996.
Análisis formal
La planta es basilical: tres naves separadas por dos filas de columnas de mármol veteado traído de Oriente, con capiteles de hojas de acanto movidas por el viento y cimacios sobre los que voltean arcos de medio punto. La nave central, más alta y ancha, se cubre con armadura de madera y se ilumina con amplias ventanas. A los pies hay un nártex, y la cabecera termina en un ábside semicircular por dentro y poligonal por fuera, flanqueado por dos capillas que hacían de prótesis y diaconicón, como en las iglesias de Oriente.

El exterior es de ladrillo visto, con muros lisos abiertos por amplias ventanas, y deja ver con claridad la estructura escalonada de la basílica, con la nave central sobresaliendo de las laterales. El campanario cilíndrico que se alza a su lado es un añadido medieval, de hacia los siglos X u XI. El interior resulta hoy más desnudo de lo que fue: según la tradición, en el siglo XV Segismundo Malatesta se llevó mármoles de la iglesia para su templo de Rímini. Toda la atención se concentra así en el mosaico del ábside y del arco triunfal.

El mosaico del ábside se divide en dos zonas. Arriba, sobre fondo de oro, la mano de Dios surge de las nubes, y debajo se abre un gran clípeo o disco azul sembrado de estrellas con una cruz gemada en el centro; en el cruce de sus brazos aparece un pequeño busto de Cristo, y alrededor se leen las letras alfa y omega, la palabra griega ΙΧΘΥΣ (pez, símbolo de Cristo) y la inscripción latina SALUS MUNDI (salvación del mundo). A los lados, entre nubes, asoman Moisés y Elías, y tres corderos miran hacia la cruz. Abajo se extiende un prado verde con árboles, rocas, plantas y aves, en cuyo centro san Apolinar, con vestiduras de obispo y los brazos abiertos en oración, se rodea de doce corderos.

Entre las ventanas del ábside se representan cuatro obispos de Rávena, y a los lados, dos paneles añadidos en el siglo VII: uno muestra al emperador Constantino IV concediendo privilegios a la Iglesia de Rávena, y el otro reúne los sacrificios de Abel, Melquisedec y Abraham, inspirado en San Vital. El arco triunfal, decorado en varias fases, presenta a Cristo en un medallón con los símbolos de los evangelistas y doce corderos que salen de Jerusalén y Belén.
Comentario: contexto, función y estilo
Contexto histórico y artístico
La basílica se construyó en los años de la guerra gótica, cuando Rávena pasaba del dominio ostrogodo al bizantino. Juliano Argentario y el arzobispo Maximiano, hombre de confianza de Justiniano, impulsaron a la vez San Vital y San Apolinar in Classe, dos obras que afirmaban la ortodoxia católica frente al arrianismo de los godos y el prestigio de la Iglesia de Rávena. En el siglo VII, ya como sede del exarcado bizantino, esa Iglesia defendió su autonomía frente a Roma, y el panel de Constantino IV del ábside es un testimonio de esas aspiraciones.
Función y significado
El programa del ábside une teología, culto al santo y propaganda eclesiástica:
- Transfiguración simbólica: el episodio del monte Tabor, en el que Cristo mostró su gloria ante Pedro, Santiago y Juan junto a Moisés y Elías, se representa con símbolos: la cruz es Cristo y los tres corderos, los tres apóstoles.
- Afirmación de la divinidad de Cristo: la cruz estrellada que domina el cosmos y la inscripción «salvación del mundo» subrayan la naturaleza divina de Cristo, un mensaje antiarriano.
- San Apolinar, pastor e intercesor: el santo, en actitud de orante y rodeado de corderos que representan a los fieles, guía a su comunidad hacia el paraíso, junto a la tumba que se veneraba en la iglesia.
- Prestigio de la Iglesia de Rávena: los retratos de los obispos y el panel de los privilegios presentan a la sede como heredera de su primer obispo y protegida por el emperador.
Rasgos del estilo
San Apolinar in Classe resume las características de la arquitectura bizantina de Rávena: materiales humildes como el ladrillo, un exterior austero de volúmenes escalonados y un interior en el que la luz y el color del mosaico transforman el espacio. Aunque conserva la planta basilical de tradición romana, incorpora soluciones orientales, como los capiteles con cimacio, el ábside poligonal o las dos estancias laterales de la cabecera, y concentra la decoración en el punto más sagrado del templo, el altar, hacia el que se dirige toda la nave.
En el mosaico se percibe el tránsito hacia la abstracción bizantina. El paisaje del paraíso aún recuerda la tradición helenística, pero los árboles, rocas y corderos se disponen de forma simétrica y plana, como sobre un tapiz, sin profundidad ni sombras. La escena evangélica se convierte en un sistema de signos, y la figura de san Apolinar, frontal y solemne, se integra en ese orden geométrico. Esa forma de traducir el relato en símbolos es característica del arte bizantino, y la idea de presidir el ábside con una gran visión teológica pasará al arte románico.
Obras relacionadas
El cielo estrellado tiene un precedente en el mausoleo de Gala Placidia, y la imagen del pastor rodeado de ovejas en el mosaico del Buen Pastor. La planta basilical puede compararse con la de San Apolinar el Nuevo y la de Santa Sabina, y la herencia de los ábsides bizantinos se aprecia en el Pantocrátor de San Clemente de Tahull.
Conclusión
San Apolinar in Classe es una de las basílicas mejor conservadas de la época de Justiniano. Su arquitectura une la planta basilical romana con soluciones orientales, y su exterior de ladrillo contrasta con un ábside de mosaico concebido como una visión del cielo. La Transfiguración convertida en símbolos y san Apolinar como pastor de su pueblo expresan la teología ortodoxa y el orgullo de la Iglesia de Rávena, en un lenguaje plano, simétrico y simbólico que define el arte bizantino.
Preguntas frecuentes sobre San Apolinar in Classe
¿Dónde está San Apolinar in Classe?
En Classe, a pocos kilómetros al sur de Rávena (Italia), donde estuvo el antiguo puerto romano de la ciudad.
¿Cuándo se construyó San Apolinar in Classe?
La comenzó el obispo Ursicino hacia el 533-536, la financió Juliano Argentario y la consagró el arzobispo Maximiano en el 549.
¿Qué representa el mosaico del ábside?
Una Transfiguración simbólica: una cruz gemada en un clípeo estrellado representa a Cristo, con Moisés y Elías a los lados y tres corderos por los apóstoles. Debajo, san Apolinar ora entre doce corderos.
¿Quién fue san Apolinar?
Según la tradición, el primer obispo de Rávena y su patrono. Su tumba se veneraba en Classe hasta que sus reliquias se trasladaron a Rávena en el siglo IX.
¿Qué tipo de planta tiene San Apolinar in Classe?
Planta basilical de tres naves separadas por columnas de mármol, con nártex y un ábside semicircular por dentro y poligonal por fuera, flanqueado por dos capillas.
Bibliografía
Deichmann, F. W. (1969). Ravenna, Hauptstadt des spätantiken Abendlandes. Band I: Geschichte und Monumente. Wiesbaden: Franz Steiner.
Deliyannis, D. M. (2010). Ravenna in Late Antiquity. Cambridge: Cambridge University Press.
Dinkler, E. (1964). Das Apsismosaik von S. Apollinare in Classe. Colonia y Opladen: Westdeutscher Verlag.
Krautheimer, R. (1965). Early Christian and Byzantine Architecture. Harmondsworth: Penguin Books.
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