El Pothos de Escopas es la imagen de un sentimiento: el anhelo por lo que está lejos o se ha perdido. Un joven desnudo, con las piernas cruzadas, se inclina hasta casi caer sobre un pilar mientras eleva la mirada hacia algo que no alcanza. Es una de las creaciones más originales del siglo IV a. C. y la conocemos solo por copias romanas. ¿Cómo se esculpe un deseo? Lo explicamos en este comentario completo.
Ficha técnica
| Obra | Pothos (personificación del anhelo) |
| Autor | Escopas de Paros (original perdido); copias romanas |
| Cronología | Original hacia 340-330 a. C.; copias de los siglos I-II d. C. |
| Estilo | Escultura griega del clasicismo tardío (siglo IV a. C.) |
| Material | Original probablemente en mármol o bronce; copias en mármol |
| Ubicación | Copias en los Museos Capitolinos y la Centrale Montemartini de Roma, la Galería de los Uffizi y el Louvre, entre otras |

Clasificación del Pothos de Escopas
El Pothos de Escopas es una obra del clasicismo tardío, atribuida al escultor Escopas de Paros, uno de los tres grandes maestros del siglo IV a. C. junto a Praxíteles y Lisipo. El original se ha perdido y lo conocemos por numerosas copias romanas y por reproducciones en gemas y relieves, lo que demuestra su fama. Se fecha hacia el 340-330 a. C.
Las fuentes antiguas mencionan dos Pothos de Escopas. Pausanias cuenta que en el templo de Afrodita Praxis de Mégara había estatuas de Eros, Hímero y Pothos hechas por él, y Plinio el Viejo cita un grupo de Afrodita y Pothos venerado en Samotracia. No sabemos a cuál de los dos reproducen las copias. Entre ellas destacan la hallada en una casa romana de la via Cavour, hoy en la Centrale Montemartini de los Museos Capitolinos, y la de la Galería de los Uffizi de Florencia.
Análisis formal
La escultura representa a Pothos, la personificación del anhelo o del deseo por lo ausente, uno de los compañeros de Afrodita junto a Eros (el amor) e Hímero (el deseo presente). Es un joven desnudo, de cuerpo esbelto, que cruza las piernas y apoya todo su peso en un pilar cubierto por su manto. A sus pies aparece un ganso o un cisne, ave relacionada con Afrodita. Los brazos, perdidos o restaurados en casi todas las copias, se elevaban hacia un lado y sostenían probablemente una antorcha.
La composición se basa en una gran diagonal. El cuerpo se inclina tanto hacia el soporte que parece a punto de perder el equilibrio, y la cabeza, girada y levantada, prolonga esa línea hacia lo alto. Las piernas cruzadas, que apenas sostienen la figura, acentúan la sensación de inestabilidad. A diferencia de las figuras praxitelianas, que descansan con calma, el Pothos se estira y se tensa como si quisiera alcanzar algo que está fuera de la estatua.

El rostro concentra la expresión. Los ojos hundidos bajo un entrecejo marcado, la mirada perdida hacia arriba y los labios entreabiertos transmiten melancolía y ansiedad, los rasgos que la crítica asocia con el pathos de Escopas. El modelado del cuerpo es suave, pero el contraste entre la piel lisa y los pliegues verticales del manto que cuelga del pilar refuerza el juego de luces y sombras.
La historia de las copias también es significativa. La de los Museos Capitolinos se restauró en época moderna como un Apolo citaredo, con una lira, porque no se reconoció el tipo; es la que reproducen muchos manuales. Las copias de la via Cavour y de los Uffizi, con el ave a los pies, permiten reconstruir mejor el original.

Comentario: contexto, función y estilo
Contexto histórico y artístico
En el siglo IV a. C. las ciudades griegas vivían una época de crisis política y de guerras continuas, hasta que Filipo II de Macedonia impuso su hegemonía tras la batalla de Queronea (338 a. C.). En ese ambiente la escultura se volvió más individual y se interesó por los sentimientos. Escopas, nacido en la isla de Paros, trabajó como arquitecto y escultor en el templo de Atenea Alea en Tegea y participó en la decoración del Mausoleo de Halicarnaso. Su gran aportación fue el pathos: la expresión del estado de ánimo, la pasión o el sufrimiento interior a través del cuerpo y del rostro.
Función y significado
El Pothos tenía un significado religioso y simbólico:
- Imagen de culto: formaba parte de grupos dedicados a Afrodita en santuarios como los de Mégara o Samotracia.
- Personificación: daba forma visible a una emoción abstracta, el anhelo por lo ausente, como hacían los griegos con otras ideas.
- Las formas del amor: junto a Eros e Hímero, mostraba los distintos matices del amor y del deseo que gobernaba Afrodita.
- Objeto de colección: en Roma las copias decoraban casas y jardines de la élite, como demuestra la hallada en la domus de la via Cavour.
Rasgos del estilo
La escultura del clasicismo tardío buscó expresar emociones y estados de ánimo, y Escopas fue el maestro del pathos. En el Pothos de Escopas el sentimiento no está solo en el rostro, sino en todo el cuerpo: la diagonal inestable, las piernas cruzadas y la cabeza vuelta hacia lo alto expresan la tensión del deseo insatisfecho. Los ojos profundos y los labios entreabiertos son la firma del escultor y reaparecen en las cabezas de Tegea y en la Ménade.
La obra comparte con Praxíteles la figura apoyada en un soporte externo y el modelado suave del desnudo juvenil, pero el efecto es opuesto: donde el Sátiro en reposo transmite calma y abandono, el Pothos transmite inquietud y nostalgia. Esta capacidad para convertir una emoción en forma escultórica abrió el camino a la escultura helenística, que llevó el dramatismo y la expresión del sufrimiento a su punto culminante.
Obras relacionadas
El Pothos se entiende mejor junto a la Ménade danzante, la otra gran obra de Escopas, y junto a la estela del Iliso, relacionada con su círculo. La comparación con el Sátiro en reposo y las demás obras de Praxíteles muestra dos formas distintas de apoyar la figura. Escopas trabajó también en el Mausoleo de Halicarnaso, y el Ares Ludovisi se ha relacionado con su estilo.
Conclusión
El Pothos de Escopas es una de las expresiones más logradas del pathos del siglo IV a. C. La gran diagonal de la figura, su equilibrio inestable y la mirada anhelante hacia lo alto convierten en escultura un sentimiento abstracto, la nostalgia por lo ausente. Conocida por numerosas copias romanas, algunas restauradas erróneamente, la obra anuncia la intensidad emocional del arte helenístico.
Preguntas frecuentes sobre el Pothos de Escopas
¿Qué representa el Pothos de Escopas?
A Pothos, la personificación del anhelo por lo ausente, compañero de Afrodita, como un joven que se apoya en un pilar y mira hacia lo alto.
¿Quién fue Escopas?
Un escultor y arquitecto de Paros del siglo IV a. C., famoso por expresar el pathos, es decir, las pasiones y los estados de ánimo.
¿Dónde está el Pothos de Escopas?
El original se perdió. Hay copias romanas en los Museos Capitolinos, la Centrale Montemartini de Roma, los Uffizi y el Louvre.
¿Por qué una copia parece un Apolo con lira?
Porque la copia capitolina se restauró en época moderna como Apolo citaredo, añadiéndole una lira, al no reconocerse el tipo.
¿Qué rasgos del estilo de Escopas presenta?
La diagonal inestable, los ojos hundidos, los labios entreabiertos y la expresión melancólica del deseo insatisfecho.
Bibliografía
Boardman, J. (1995). Greek Sculpture: The Late Classical Period and Sculpture in Colonies and Overseas. Londres: Thames & Hudson.
Palagia, O. y Pollitt, J. J. (eds.) (1996). Personal Styles in Greek Sculpture. Cambridge: Cambridge University Press.
Ridgway, B. S. (1997). Fourth-Century Styles in Greek Sculpture. Madison: University of Wisconsin Press.
Stewart, A. (1977). Skopas of Paros. Park Ridge (Nueva Jersey): Noyes Press.
¿Preparas las oposiciones de Geografía e Historia? El arte griego forma parte del temario de Historia del Arte. Consulta nuestro temario de oposiciones de Geografía e Historia y el índice completo de comentarios de Historia del Arte.


