Pasargada fue la primera capital del Imperio persa, fundada por Ciro el Grande a mediados del siglo VI a. C. en la llanura de Murghab, en el corazón de la Pérside. A diferencia de la compacta Persépolis, sus palacios no se agrupan en un único bloque, sino que se reparten por un amplio parque ajardinado, regado por canales de piedra. ¿Por qué el fundador del mayor imperio de su tiempo eligió una capital tan abierta, casi un campamento real en piedra? Lo explicamos en este comentario completo.
Ficha técnica
| Obra | Pasargada (Pasargadae), conjunto palaciego y residencia real |
| Promotor | Ciro II el Grande (h. 559-530 a. C.) |
| Cronología | Hacia 546-530 a. C., con añadidos posteriores |
| Estilo | Arquitectura persa aqueménida (fase inicial) |
| Materiales | Piedra caliza blanca y piedra oscura, adobe, madera para las cubiertas |
| Elementos principales | Puerta R, palacio de audiencias (S), palacio residencial (P), pabellones, jardín real, terraza de Tall-i Takht, recinto sagrado y tumba de Ciro |
| Ubicación | Llanura de Murghab, provincia de Fars (Irán) |
| Patrimonio Mundial | UNESCO, desde 2004 |

Clasificación de Pasargada
Pasargada es un conjunto de arquitectura palaciega del arte persa aqueménida, el primero de la dinastía. La fundó Ciro II el Grande, según la tradición recogida por Estrabón, en el lugar donde había vencido al rey medo Astiages hacia el 550 a. C. Las obras se desarrollaron sobre todo en las dos últimas décadas de su reinado, después de la conquista de Lidia (h. 547-546 a. C.), y quedaron en parte inacabadas a su muerte, en el 530 a. C. Darío I y sus sucesores trasladaron el centro del poder a Susa y Persépolis, pero Pasargada conservó un fuerte valor simbólico como lugar de la coronación de los reyes.
El yacimiento fue excavado por Ernst Herzfeld en 1928, por Ali Sami en los años cincuenta y, sobre todo, por David Stronach entre 1961 y 1963, cuyos trabajos permitieron conocer el trazado de los jardines. Desde 2004 es Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Análisis formal
Lo primero que llama la atención es la disposición dispersa de los edificios. No hay una muralla común ni una gran terraza que los reúna: la puerta R, el palacio de audiencias S, el palacio residencial P y dos pequeños pabellones se reparten por la llanura, separados por cientos de metros y unidos por jardines. Al norte se alza la terraza de piedra de Tall-i Takht, una ciudadela que no llegó a terminarse; al noroeste, el recinto sagrado con dos grandes bloques de piedra que se suelen interpretar como plataformas para el culto del fuego, y al suroeste, aislada, la tumba de Ciro. Muchos historiadores ven en esta organización un recuerdo nómada: la residencia real se concibe como un campamento de tiendas monumentales plantadas en un parque.
Los palacios ya presentan la forma característica de la arquitectura aqueménida: una sala hipóstila de columnas rodeada de pórticos. En el palacio S, la sala central rectangular estaba sostenida por dos filas de columnas y se abría en sus cuatro lados a pórticos más bajos. Las columnas, muy esbeltas, tenían fuste liso de piedra caliza blanca y basas de piedra oscura, un contraste de color buscado que se repite en umbrales y jambas. Los capiteles, muy fragmentados, eran ya de prótomos de animales, un tipo que culminará en Susa y Persépolis. En las jambas de las puertas se tallaron relieves de genios, toros y monstruos, inspirados en los palacios asirios.

El relieve más famoso es el genio alado de la puerta R: una figura de perfil con cuatro alas, vestida con una túnica de tradición elamita y coronada con la compleja corona egipcia hemhem. La técnica de la cantería, con sillares perfectamente ajustados, bordes rebajados, uso de la gradina y grapas metálicas en cola de milano, es la de los talleres de Lidia y Jonia, como demostró Carl Nylander.

Entre los palacios se extendía el jardín real, delimitado por canales de piedra con pequeños estanques a intervalos regulares. Stronach reconstruyó un jardín rectangular dividido por canales en cuatro partes frente al pórtico del palacio P, desde donde el rey podía contemplarlo. Es el precedente más antiguo conocido del chahar bagh, el «jardín de cuatro partes» que tendrá una enorme fortuna en el arte persa e islámico, de los jardines de Isfahán a los mogoles de la India. La palabra griega parádeisos, de donde procede «paraíso», deriva precisamente del término iranio que designaba estos parques cercados.

Comentario: contexto, función y estilo
Contexto histórico y artístico
Los persas eran un pueblo iranio que a comienzos del I milenio a. C. se asentó en la Pérside, en el suroeste del actual Irán, sobre el antiguo territorio elamita. Ciro II, de la dinastía aqueménida, se impuso a los medos hacia el 550 a. C., conquistó Lidia y las ciudades griegas de Jonia hacia el 547-546 a. C. y Babilonia en el 539 a. C. En apenas veinte años creó un imperio que iba del Egeo al Asia central. Pasargada nació en ese momento de expansión, y su arte refleja el encuentro con las tradiciones de los pueblos recién sometidos: medos, elamitas, asirio-babilónicos, lidios y jonios.
Función y significado
Pasargada era a la vez residencia, escenario del poder y lugar de memoria dinástica:
- Residencia real: los palacios acogían las audiencias del rey y la vida de la corte, que se desplazaba según las estaciones entre varias capitales.
- Arte del poder: la monumentalidad de las salas y los relieves de genios guardianes proclamaban la autoridad del nuevo «rey de reyes».
- Paraíso del rey: el jardín regado y ordenado simbolizaba la prosperidad y el orden que el monarca garantizaba en su imperio.
- Lugar dinástico: según Plutarco, los reyes aqueménidas recibían en Pasargada una investidura ritual, junto a la tumba del fundador.
Rasgos del estilo
El arte aqueménida es un arte sincrético y un arte del poder con vocación universal: toma formas de los pueblos sometidos y las funde en un lenguaje nuevo al servicio del rey. Pasargada muestra ese proceso en su fase inicial, todavía experimental. Las salas de columnas y los pórticos proceden probablemente de la arquitectura de los medos y de las tradiciones iranias; los genios y toros de las jambas, de los palacios asirios; la corona del genio alado, de Egipto, y la cantería, de los talleres lidios y jonios que Ciro incorporó tras sus conquistas. El resultado es una arquitectura ligera, de columnas esbeltas y espacios abiertos, muy distinta de los macizos palacios de adobe de Mesopotamia.
Frente a la racionalización de Persépolis, levantada por Darío I sobre una única terraza artificial con edificios alineados y relacionados entre sí, Pasargada conserva una organización libre, en la que cada edificio es una pieza aislada dentro del paisaje. También es distinta su relación con la religión: como los persas practicaban el culto mazdeísta al aire libre, ante el fuego y sin imágenes, no hay grandes templos, sino un recinto abierto con plataformas, y el peso de la arquitectura recae en el palacio y la tumba.
Obras relacionadas
En el propio conjunto se encuentra la tumba de Ciro. La arquitectura palaciega aqueménida alcanza su madurez en el palacio de Darío en Susa y en Persépolis, con sus lamassu y sus capiteles de toros.
Conclusión
Pasargada es el punto de partida del arte aqueménida. En ella aparecen ya la sala hipóstila con pórticos, las columnas esbeltas de piedra, los relieves de origen asirio y la cantería jonia, pero todavía dentro de una capital abierta, de edificios dispersos en un gran parque que recuerda los campamentos de los pueblos nómadas. Sus jardines, divididos por canales, son el primer ejemplo conocido del chahar bagh y una de las aportaciones más duraderas de Persia a la historia del arte.
Preguntas frecuentes sobre Pasargada
¿Quién fundó Pasargada?
Ciro II el Grande, fundador del Imperio aqueménida, a mediados del siglo VI a. C., según la tradición en el lugar de su victoria sobre el rey medo Astiages.
¿Dónde está Pasargada?
En la llanura de Murghab, en la provincia de Fars, al noreste de Persépolis (Irán).
¿En qué se diferencia Pasargada de Persépolis?
Pasargada tiene edificios dispersos en un gran parque, con reminiscencias de los campamentos nómadas, mientras que Persépolis reúne sus palacios de forma ordenada sobre una única terraza artificial.
¿Qué es el chahar bagh?
Es el jardín persa dividido en cuatro partes por canales de agua. El jardín real de Pasargada es su precedente más antiguo conocido.
¿Qué edificios se conservan en Pasargada?
Restos de la puerta R con el relieve del genio alado, de los palacios S y P, de los canales del jardín, la terraza de Tall-i Takht, el recinto sagrado y la tumba de Ciro.
Bibliografía
Boardman, J. (2000). Persia and the West: An Archaeological Investigation of the Genesis of Achaemenid Art. Londres: Thames & Hudson.
Frankfort, H. (1954). The Art and Architecture of the Ancient Orient. Harmondsworth: Penguin Books.
Nylander, C. (1970). Ionians in Pasargadae: Studies in Old Persian Architecture. Uppsala: Almqvist & Wiksell.
Stronach, D. (1978). Pasargadae: A Report on the Excavations Conducted by the British Institute of Persian Studies from 1961 to 1963. Oxford: Clarendon Press.
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