Pocas ruinas romanas de España han provocado tanta polémica como el teatro romano de Sagunto. Construido en la ladera del cerro del castillo en el siglo I d. C., llegó al siglo XX muy arruinado, y a comienzos de los años noventa los arquitectos Giorgio Grassi y Manuel Portaceli levantaron sobre él un nuevo edificio de ladrillo y piedra que los tribunales acabaron declarando ilegal. ¿Cómo era el teatro romano, qué se hizo en él y por qué la sentencia que ordenaba deshacer la obra nunca se cumplió? Lo explicamos en este comentario completo.
Ficha técnica
| Obra | Teatro romano de Sagunto |
| Promotor | Municipio romano de Saguntum (promotores desconocidos) |
| Cronología | Mediados del siglo I d. C.; restauración de Giorgio Grassi y Manuel Portaceli (proyecto de los años ochenta, obras concluidas hacia 1993) |
| Estilo | Arquitectura romana del Alto Imperio |
| Materiales | Cavea excavada en parte en la roca y completada con obra de mampostería; restauración en ladrillo y piedra caliza |
| Tipología | Teatro romano con cavea semicircular apoyada en la ladera |
| Ubicación | Sagunto (Valencia), en la ladera norte del cerro del castillo |
| Protección | Monumento nacional desde 1896; hoy Bien de Interés Cultural |

Clasificación del teatro romano de Sagunto
El teatro romano de Sagunto es un edificio de espectáculos de la arquitectura romana del Alto Imperio, construido hacia mediados del siglo I d. C. en Saguntum, la antigua ciudad ibera aliada de Roma cuyo asedio por Aníbal en el 219 a. C. desencadenó la segunda guerra púnica. Convertida después en municipio romano, la ciudad reorganizó su ladera con un gran programa urbanístico: en la terraza superior se situaba el foro, y en una terraza intermedia, entre este y la ciudad baja, se levantó el teatro.
Pertenece al tipo del teatro romano que se extendió por las provincias a partir de la época de Augusto, aunque, como los teatros griegos, aprovecha la pendiente del terreno para apoyar las gradas. Fue declarado monumento nacional en 1896, uno de los primeros de España. Su fama actual, sin embargo, se debe sobre todo a la restauración de Giorgio Grassi y Manuel Portaceli, uno de los casos más debatidos de intervención en el patrimonio arqueológico europeo.
Análisis formal
El edificio romano tenía las partes canónicas del teatro latino. La cavea, o graderío semicircular, se apoyaba en la roca del cerro y se dividía en sectores horizontales separados por pasillos, con escaleras radiales para el acceso del público. A sus pies se abría la orchestra, también semicircular, donde se sentaban las autoridades, y frente a ella el escenario elevado (pulpitum) y el frente escénico (scaenae frons), un muro monumental decorado con columnas que cerraba el espacio y lo unía con la cavea. A diferencia de las gradas, apoyadas en la roca, la escena desapareció casi por completo, y a comienzos del siglo XX el teatro era una ruina pintoresca, admirada desde el siglo XIX por viajeros y eruditos.

El proyecto de Grassi y Portaceli partía de una idea clara: devolver al teatro su carácter de espacio cerrado y su uso escénico, reconstruyendo de forma moderna los volúmenes perdidos. Para ello levantaron un gran edificio escénico de ladrillo, que alcanza la altura de la cavea y reproduce en planta la escena romana, y cubrieron buena parte del graderío con gradas nuevas de piedra caliza. Las fábricas antiguas se dejaron visibles en algunos puntos, de modo que hoy se ven juntas las gradas romanas, desgastadas, y las nuevas, lisas y regulares. El resultado es un espacio de gran fuerza, sobrio y abstracto, que recupera la escala del teatro antiguo pero oculta o altera parte de los restos originales.

Comentario: contexto, función y estilo
Contexto histórico y artístico
El teatro se levantó en un momento de gran desarrollo urbano en Hispania, cuando las ciudades se dotaban de foros, templos y edificios de espectáculos según el modelo de Roma. Diecinueve siglos después, su restauración se convirtió en un problema legal. La Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español prohíbe en su artículo 39 las reconstrucciones de los bienes protegidos, salvo cuando se usan partes originales, y exige que los añadidos se distingan y no falseen el monumento. Un diputado autonómico, Juan Marco Molines, llevó la obra a los tribunales, y el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana la declaró ilegal. En el año 2000 el Tribunal Supremo confirmó la sentencia, que obligaba a devolver el teatro a su estado anterior. Siguió una larga batalla sobre su ejecución, hasta que en 2009 el propio tribunal valenciano aceptó que era imposible cumplirla sin dañar los restos romanos y sin un coste desproporcionado, de modo que la obra de Grassi sigue en pie.
Función y significado
El teatro ha tenido funciones distintas a lo largo de su historia:
- Espectáculo: en época romana acogía comedias, tragedias, mimos y pantomimas, y hoy vuelve a usarse para representaciones y festivales de teatro.
- Orden social: el reparto de los asientos por sectores reflejaba la jerarquía de la ciudad, con las élites en las primeras filas y la orchestra.
- Romanización: un teatro monumental demostraba que Saguntum era una ciudad plenamente romana, integrada en la cultura del Imperio.
- Debate patrimonial: la restauración lo ha convertido en un caso de estudio sobre los límites entre conservar un monumento y reconstruirlo para su uso.
Rasgos del estilo
La arquitectura romana de espectáculos se caracteriza por el sentido práctico, la organización del público y la búsqueda de un espacio cerrado y unitario, en el que la cavea y la escena forman un solo edificio. El teatro romano de Sagunto responde a ese modelo, aunque con un rasgo heredado del mundo griego: en lugar de levantar la cavea sobre galerías abovedadas, como el teatro de Marcelo en Roma, aprovecha la pendiente natural del cerro, una solución económica habitual en las ciudades de provincias con relieve favorable.
La intervención moderna añade un segundo estilo, el de la arquitectura racionalista de Giorgio Grassi, basada en volúmenes sencillos, muros lisos y una interpretación abstracta de la tipología antigua. Sus defensores ven en el teatro romano de Sagunto una lectura brillante del teatro romano como edificio cerrado, que permite comprender su escala y devolverle la vida escénica. Sus críticos, en cambio, la consideran una reconstrucción que falsea el monumento y contradice los principios de la restauración científica, que piden respetar el estado de los restos y distinguir con claridad lo nuevo de lo antiguo.

Obras relacionadas
El modelo de teatro romano en Hispania puede compararse con el teatro de Mérida, el teatro romano de Cartagena, también recuperado en época reciente, y el teatro romano de Itálica. En Italia, conviene contrastarlo con el teatro de Marcelo, construido sobre galerías en terreno llano, y con el teatro grande de Pompeya, apoyado como este en una ladera.
Conclusión
El teatro romano de Sagunto es a la vez un testimonio de la romanización de Hispania y uno de los grandes debates de la restauración contemporánea. El edificio del siglo I d. C., apoyado en la ladera del castillo, muestra cómo las ciudades provinciales adoptaron el modelo del teatro romano. La intervención de Grassi y Portaceli, declarada ilegal por los tribunales y confirmada por el Tribunal Supremo en el año 2000, nunca se deshizo, y hoy obliga a preguntarse hasta dónde se puede reconstruir un monumento para devolverle su uso sin borrar las huellas de su historia.
Preguntas frecuentes sobre el teatro romano de Sagunto
¿Cuándo se construyó el teatro romano de Sagunto?
Hacia mediados del siglo I d. C., cuando Saguntum era ya un municipio romano. Se apoya en la ladera del cerro del castillo.
¿Quién restauró el teatro romano de Sagunto?
Los arquitectos Giorgio Grassi y Manuel Portaceli, que a comienzos de los años noventa levantaron un nuevo edificio escénico de ladrillo y cubrieron parte de las gradas con piedra nueva.
¿Por qué es polémica la restauración del teatro de Sagunto?
Porque muchos la consideran una reconstrucción que oculta y altera los restos romanos, prohibida por el artículo 39 de la Ley del Patrimonio Histórico Español de 1985.
¿Qué dijeron los tribunales sobre el teatro de Sagunto?
El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana declaró ilegal la obra y el Tribunal Supremo lo confirmó en el año 2000, ordenando devolver el teatro a su estado anterior. En 2009 se aceptó que la sentencia era imposible de ejecutar.
¿Se usa hoy el teatro romano de Sagunto?
Sí. Acoge representaciones y festivales de teatro, sobre todo en verano, y puede visitarse.
Bibliografía
Aranegui Gascó, C. (2004). Sagunto: oppidum, emporio y municipio romano. Barcelona: Bellaterra.
Keay, S. J. (1988). Roman Spain. Londres: British Museum Publications.
Sear, F. (2006). Roman Theatres: An Architectural Study. Oxford: Oxford University Press.
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