La base del obelisco de Teodosio sostiene todavía, en el antiguo hipódromo de Constantinopla, un obelisco egipcio de más de tres mil quinientos años. Pero lo verdaderamente interesante está en sus relieves: el emperador Teodosio I y su familia, inmóviles en el palco imperial, presiden los juegos mientras los bárbaros se arrodillan ante ellos. Es una de las escasas esculturas monumentales de la primera época bizantina. ¿Cómo cambió el arte romano para convertirse en una imagen del poder sagrado del emperador? Lo explicamos en este comentario completo.
Ficha técnica
| Obra | Base del obelisco de Teodosio |
| Promotor | Emperador Teodosio I; obra dirigida por el prefecto de la ciudad Proclo |
| Cronología | Hacia el 390 d. C. |
| Estilo | Escultura romana tardía (época teodosiana), en los inicios del arte bizantino |
| Técnica y material | Relieve en mármol |
| Obelisco | Obelisco egipcio de Tutmosis III, traído de Karnak; solo se conserva su parte superior |
| Ubicación | Antiguo hipódromo de Constantinopla (hoy plaza de Sultanahmet, Estambul) |

Clasificación de la base del obelisco de Teodosio
La base del obelisco de Teodosio es un pedestal de mármol decorado con relieves, realizado hacia el 390 d. C. para sostener un obelisco egipcio en la spina del hipódromo de Constantinopla, el eje central en torno al cual corrían los carros. El obelisco había sido tallado para el faraón Tutmosis III en el siglo XV a. C. y se levantaba en el templo de Karnak. Fue trasladado a Constantinopla en el siglo IV, pero quedó tendido en el suelo durante años, hasta que Teodosio I (379-395) ordenó erigirlo. Hoy solo se conserva la parte superior, ya que el fuste se fracturó, probablemente durante el transporte o el montaje.
Desde el punto de vista estilístico, la base pertenece a la escultura romana tardía de época teodosiana, pero anuncia ya los rasgos del arte bizantino. Es una de las pocas obras de escultura monumental de los primeros siglos de Bizancio, un arte que dio mucha más importancia al mosaico, a la pintura y a las pequeñas piezas de marfil. Dos inscripciones, una en latín y otra en griego, recuerdan la erección del obelisco y el nombre del prefecto Proclo, encargado de la obra.
Análisis formal
El conjunto está formado por un bloque de mármol decorado con relieves en sus cuatro caras, que descansa sobre un zócalo inferior con las inscripciones y otras escenas. En las caras principales, el emperador aparece en el kathisma, el palco imperial del hipódromo, unido al palacio. Teodosio, en el centro, está rodeado por miembros de su familia, entre ellos sus hijos Arcadio y Honorio y su colega Valentiniano II, según la interpretación más extendida, y por dignatarios de la corte y soldados de la guardia. En una de las caras, en el registro inferior, bárbaros arrodillados ofrecen tributos; en otras, músicos y bailarines animan los juegos.

La composición está regida por la frontalidad y la simetría. Las figuras se disponen en registros horizontales superpuestos, de pie y mirando al espectador, con las cabezas a la misma altura (isocefalia). Se aplica la perspectiva jerárquica: el emperador es de mayor tamaño que quienes lo rodean, y estos, a su vez, mayores que los bárbaros y los espectadores del registro inferior. Los cuerpos apenas tienen volumen bajo las túnicas y los mantos, cuyos pliegues se reducen a líneas paralelas, y los rostros son semejantes entre sí, sin individualizar. En el zócalo inferior se representan el levantamiento del obelisco con máquinas y una carrera de carros, de un estilo algo más narrativo.

Comentario: contexto, función y estilo
Contexto histórico y artístico
A finales del siglo IV, Constantinopla, fundada por Constantino en el 330 como «nueva Roma», se había convertido en la gran capital del Oriente romano. Teodosio I, último emperador que gobernó todo el Imperio, convirtió el cristianismo niceno en religión oficial con el edicto de Tesalónica del 380 y combatió a los godos y a los usurpadores. A su muerte, en el 395, el Imperio quedó dividido entre sus hijos Arcadio, en Oriente, y Honorio, en Occidente, fecha que se suele tomar como inicio de la primera edad de oro bizantina. Su reinado coincide con un arte cortesano que exalta la figura sagrada del emperador, siguiendo una tendencia iniciada con la Tetrarquía.
Función y significado
La base cumplía varias funciones:
- Conmemoración: recordaba la erección del obelisco, una hazaña técnica que las inscripciones atribuyen al emperador y a su prefecto.
- Exaltación del emperador: Teodosio aparece como un ser superior, inmóvil y rodeado por la corte, al que todos rinden homenaje.
- Victoria sobre los bárbaros: los pueblos sometidos que ofrecen tributo expresan la idea de un Imperio universal y victorioso.
- Escenario del poder: en el hipódromo, el emperador se mostraba ante el pueblo, y los relieves reproducían esa misma ceremonia en piedra.
Rasgos del estilo
El arte romano tardío abandona progresivamente el naturalismo clásico y busca imágenes claras, simbólicas y jerárquicas, que transmitan un mensaje antes que imitar la realidad. La base del obelisco de Teodosio muestra con claridad este cambio: frontalidad, simetría, isocefalia, escasa profundidad y perspectiva jerárquica sustituyen al espacio y al movimiento del relieve clásico. El emperador no actúa, simplemente se muestra, y su inmovilidad expresa una majestad que lo aleja de los demás hombres.
No es una pérdida de habilidad, sino una elección consciente al servicio de una nueva idea del poder. Estos rasgos anticipan el hieratismo de los mosaicos bizantinos, como los de Justiniano y Teodora en San Vital de Ravena, donde el emperador aparece también frontal y rodeado de su séquito. A la vez, la base conserva elementos clásicos, como cierto modelado de los rostros y la calidad del trabajo del mármol. Por eso suele presentarse como una obra de transición entre la escultura romana y el arte bizantino, que apenas cultivó la escultura monumental y prefirió el relieve en marfil.
Obras relacionadas
La imagen del poder imperial en la escultura romana clásica se aprecia en el Augusto de Prima Porta, muy diferente del hieratismo de la base. La misma frontalidad y jerarquía reaparecen en el díptico consular de Flavio Anastasio, donde un cónsul preside los juegos, y en el mosaico de Justiniano y su séquito. Para la escultura cristiana contemporánea puede verse el sarcófago de Junio Basso, y el gran edificio de Constantinopla es Santa Sofía.
Conclusión
La base del obelisco de Teodosio es una pieza clave para entender el paso del arte romano al bizantino. Sus relieves, con el emperador en el kathisma del hipódromo, rodeado de su corte y recibiendo el homenaje de los bárbaros, aplican la frontalidad, la simetría y la perspectiva jerárquica para expresar el carácter sagrado del poder imperial. Es, además, una de las raras esculturas monumentales de un arte que confió sobre todo en el mosaico y en el marfil.
Preguntas frecuentes sobre la base del obelisco de Teodosio
¿Qué representa la base del obelisco de Teodosio?
Al emperador Teodosio I en el palco imperial del hipódromo, rodeado de su familia, dignatarios y guardias, presidiendo los juegos y recibiendo el tributo de bárbaros arrodillados.
¿De dónde procede el obelisco de Teodosio?
Es un obelisco egipcio tallado para el faraón Tutmosis III y procedente del templo de Karnak. Teodosio lo hizo erigir en el hipódromo de Constantinopla hacia el 390 d. C.
¿Qué es el kathisma?
El palco imperial del hipódromo de Constantinopla, comunicado con el Gran Palacio, desde el que el emperador presidía las carreras y se mostraba al pueblo.
¿Qué es la perspectiva jerárquica?
Un recurso que representa a las figuras con un tamaño proporcional a su importancia y no a su posición en el espacio. En la base, el emperador es la figura más grande.
¿Por qué la base del obelisco es importante para el arte bizantino?
Porque es una de sus escasas esculturas monumentales y muestra ya la frontalidad, la simetría y el hieratismo que caracterizarán el arte bizantino posterior.
Bibliografía
Bassett, S. (2004). The Urban Image of Late Antique Constantinople. Cambridge: Cambridge University Press.
Kiilerich, B. (1998). The Obelisk Base in Constantinople: Court Art and Imperial Ideology. Roma: Giorgio Bretschneider.
Kitzinger, E. (1977). Byzantine Art in the Making: Main Lines of Stylistic Development in Mediterranean Art, 3rd-7th Century. Londres: Faber and Faber.
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