Salterio Jlúdov. Comentario

En el margen de una página, un soldado ofrece a Cristo crucificado una esponja empapada en vinagre; justo debajo, dos hombres con la misma esponja y una pértiga borran con cal una imagen de Cristo. El Salterio Jlúdov, un pequeño libro de salmos ilustrado a mediados del siglo IX, convierte esta comparación en un arma: quien destruye las imágenes de Cristo repite el ultraje de la crucifixión. ¿Cómo se usaron las miniaturas para combatir a los iconoclastas? Lo explicamos en este comentario completo.

Ficha técnica

ObraSalterio Jlúdov (Chludov)
AutorAnónimo; Constantinopla
CronologíaMediados del siglo IX d. C., poco después de 843
EstiloArte bizantino, periodo posticonoclasta
TécnicaMiniaturas al temple sobre pergamino
Dimensiones169 folios de 19,5 × 15 cm
UbicaciónMuseo Histórico del Estado, Moscú (Ms. D.129)
Salterio Jlúdov, folio 67r: crucifixión y, debajo, iconoclastas borrando con cal una imagen de Cristo
Salterio Jlúdov, fol. 67r: la crucifixión y los iconoclastas borrando un icono de Cristo. Museo Histórico del Estado, Moscú. Imagen: Dominio público, Wikimedia Commons.

Clasificación del Salterio Jlúdov

El Salterio Jlúdov es un manuscrito bizantino miniado de mediados del siglo IX, realizado en Constantinopla poco después del Triunfo de la Ortodoxia (843), que puso fin a la Querella iconoclasta. Se ha atribuido al monasterio de Estudio, centro de la resistencia iconódula, o a un taller vinculado al patriarcado y a la corte; el lugar exacto no es seguro. Es uno de los tres salterios bizantinos ilustrados del siglo IX que se conservan, y el más famoso de ellos.

Pertenece al tipo llamado salterio de ilustración marginal: las imágenes no ocupan páginas completas, sino que se pintan en los amplios márgenes, junto al versículo que comentan, sin marco ni fondo. El manuscrito se conservó en el Monte Athos hasta 1847, cuando fue llevado a Rusia; lo adquirió el coleccionista moscovita Alekséi Jlúdov, que le da nombre, y hoy se guarda en el Museo Histórico del Estado de Moscú. Hacia tres siglos después de su realización, buena parte de los textos se retocaron con una escritura minúscula.

Análisis formal

La miniatura más conocida ilustra el salmo 68 (69 en la numeración hebrea), que dice: «en mi sed me dieron a beber vinagre». En la parte superior aparece la crucifixión: Cristo en la cruz y un soldado que le acerca la esponja con vinagre en la punta de una caña. En la parte inferior, dos iconoclastas repiten el mismo gesto con una pértiga y una esponja mojada en cal, con la que cubren un icono circular de Cristo. Uno de ellos es Juan el Gramático, último patriarca iconoclasta, caricaturizado con el pelo despeinado y erizado. El paralelismo visual es evidente: borrar el icono es como volver a crucificar a Cristo.

El estilo de las miniaturas es ágil y expresivo. Las figuras, de pequeño tamaño, están pintadas con trazo rápido y colores vivos directamente sobre el pergamino, sin fondo, de modo que se integran con el texto. Los gestos son elocuentes y los personajes negativos se representan de forma caricaturesca, mientras que los santos y Cristo mantienen la dignidad de la tradición. Es un lenguaje narrativo y casi periodístico, muy distinto del hieratismo de los mosaicos monumentales.

Salterio Jlúdov: el patriarca Nicéforo con un icono de Cristo pisando a Juan el Gramático
El patriarca Nicéforo, con un icono de Cristo, pisa a Juan el Gramático. Imagen: Dominio público, Wikimedia Commons.

Comentario: contexto, función y estilo

Contexto histórico y artístico

La Querella iconoclasta enfrentó durante más de un siglo a los defensores y a los enemigos de las imágenes. Comenzó hacia el 726 con León III, se moderó tras el Segundo Concilio de Nicea (787) y se reanudó en el 815, hasta que en el 843 la emperatriz Teodora restableció definitivamente el culto a los iconos y depuso a Juan el Gramático. Los iconódulos, apoyados en san Juan Damasceno y en el patriarca Nicéforo, defendían que la imagen podía venerarse porque Cristo, al hacerse hombre, se había hecho visible. Tras la victoria, los vencedores difundieron su versión de los hechos, y el Salterio Jlúdov es uno de sus instrumentos.

Función y significado

El salterio era a la vez un libro de oración y un manifiesto:

  • Uso devocional: los salmos eran la base de la oración diaria de monjes y laicos.
  • Polémica antiiconoclasta: varias miniaturas comparan a los iconoclastas con los enemigos de Cristo, como los que le dieron vinagre o como Simón el Mago, derrotado por san Pedro, en paralelo con el patriarca Nicéforo venciendo a Juan el Gramático.
  • Exégesis: las imágenes interpretan los salmos como profecías de la vida de Cristo y de la historia de la Iglesia.
  • Justificación de la imagen: un libro lleno de imágenes sagradas demostraba en sí mismo la legitimidad de representar lo divino.

Rasgos del estilo

El arte del periodo inmediatamente posterior a la iconoclasia busca reafirmar la imagen, y lo hace con lenguajes muy distintos: la majestad del mosaico en las iglesias y la viveza narrativa en los libros. El Salterio Jlúdov pertenece a esta segunda corriente. Sus figuras pequeñas y dinámicas, la ausencia de fondo y el diálogo directo entre texto e imagen recuerdan la tradición de la ilustración tardoantigua, pero se ponen al servicio de un mensaje teológico y político muy concreto.

Frente a la solemnidad de los iconos o de los grandes manuscritos de lujo de la época macedónica, como el Menologio de Basilio II, el salterio muestra la cara más libre del arte bizantino, capaz de la caricatura y la sátira. La tradición del salterio marginal continuó en Constantinopla, por ejemplo en el Salterio de Teodoro de 1066, hoy en Londres, y sus imágenes son una fuente fundamental para conocer cómo vivieron los propios bizantinos la Querella iconoclasta.

Obras relacionadas

Los iconos que defendían los iconódulos se conservan en el Sinaí, como el Pantocrátor del Sinaí y la Virgen Theotokos del Sinaí. La miniatura bizantina tiene su precedente en el Génesis de Viena y su continuación de lujo en el Menologio de Basilio II. En Santa Sofía de Constantinopla se aprecia cómo los mosaicos figurativos volvieron a las iglesias tras el 843.

Conclusión

El Salterio Jlúdov es el gran testimonio artístico del final de la Querella iconoclasta. Realizado en Constantinopla a mediados del siglo IX, ilustra los salmos con miniaturas marginales ágiles y expresivas que, además de comentar el texto sagrado, atacan a los iconoclastas, a los que compara con quienes dieron vinagre a Cristo en la cruz. Por su lenguaje narrativo y su intención polémica, demuestra que la imagen era para los bizantinos una cuestión de fe y también un arma ideológica.

Preguntas frecuentes sobre el Salterio Jlúdov

¿Qué es el Salterio Jlúdov?

Un libro de salmos bizantino ilustrado con miniaturas en los márgenes, realizado en Constantinopla a mediados del siglo IX, poco después del fin de la Querella iconoclasta.

¿Qué es un salterio marginal?

Un salterio en el que las ilustraciones se pintan en los márgenes de la página, junto al versículo que comentan, sin marco ni fondo.

¿Qué representa su miniatura más famosa?

La crucifixión, con un soldado que ofrece vinagre a Cristo en una esponja, y debajo unos iconoclastas, entre ellos Juan el Gramático, que borran con cal una imagen de Cristo con el mismo gesto.

¿Por qué se llama Jlúdov?

Por el coleccionista moscovita Alekséi Jlúdov, que lo adquirió en el siglo XIX después de que saliera del Monte Athos en 1847.

¿Dónde se conserva?

En el Museo Histórico del Estado de Moscú, con la signatura Ms. D.129.

Bibliografía

Brubaker, L. y Haldon, J. (2011). Byzantium in the Iconoclast Era, c. 680-850: A History. Cambridge: Cambridge University Press.

Corrigan, K. (1992). Visual Polemics in the Ninth-Century Byzantine Psalters. Cambridge: Cambridge University Press.

Ščepkina, M. V. (1977). Miniatjury Chludovskoj Psaltyri. Moscú: Iskusstvo.


¿Preparas las oposiciones de Geografía e Historia? El arte bizantino forma parte del temario de Historia del Arte. Consulta nuestro temario de oposiciones de Geografía e Historia y el índice completo de comentarios de Historia del Arte.

Scroll al inicio